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Hemos fracasado, y sin embargo somos héores

Se publica en español la poesía de Ben Lerner, un joven escritor estadounidense muy crítico con su sociedad y con su generación

Lo tenemos todo, pero no tenemos nada.

Lo ansiamos todo, pero nunca logramos alcanzar nuestros sueños.

Vivimos en un mundo limpio, pero a nuestro alrededor todo es suciedad.

Somos jóvenes, pero en realidad somos tremendamente viejos.

Así es : nuestra generación puede caracterizarse por muchas cosas, pero una de las más importantes es que siempre estamos intentando analizarla. Quizá porque sólo sabemos hablar de nosotros mismos, y quizá porque al leer historias personales nos inclinamos a identificarnos tanto que en seguida nos emocionamos. La literatura que más está marcando nuestros días es de hecho aquella que habla en términos generacionales, y por eso no es difícil encontrar a un Tao Lin, o a un Noah Cicero o incluso a una Sheila Heti convertidos en las cabezas visibles de la nueva ola editorial.

Sobrevivir al pesimismo, con más pesimismo

En 2011 se publicó un libro que causó sensación por ser aquel que, según la crítica, mejor definía a los jóvenes estadounidenses. Se trata de Saliendo de la estación de Atocha, una novela muy breve que el autor Ben Lerner escribió durante su estancia en la capital española. En Madrid, Lerner vivió el sueño de todo aspirante a escritor y de todo turista yanqui. Luego vinieron los miles y miles de copias alrededor del mundo, y los comentarios elogiosos de figuras tan dispares como el propio Lin o como el reputado poeta John Ashbery.

Se habló de novela primeriza, pero también de retrato generacional. Se habló de éxito rotundo, pues el libro explicaba cómo son los sentimientos de quienes comenzaron la vida adulta en la década de 2010, cuando la crisis ya azotaba al mundo y los jóvenes sólo podían aferrarse a las becas, a la pena, a Internet y a su propio ingenio. Ben Lerner, que ahora tiene 35 años, marcó con este libro un antes y un después en lo que a la nueva escena narrativa se refiere.

¿Qué nos hace tan miserables?

A pesar de sus estilos tan distintos, los escritores de la nueva ola estadounidense tienen algo en común: sobrevivir al pesimismo con más pesimismo. Como quien echa más leña al fuego. Como quien pincha sin cesar, hasta que la pompa explota. Como quien sólo a base de mirar sus vergüenzas y sus imperfecciones en el espejo logra entender la verdad, alcanzar la paz y sentirse más libre.

Otra vez la crisis económica y otra vez la crisis existencial

Ahí está Pórtate bien, del ya citado Noah Cicero, en donde la crítica al hipster-millennial es rotunda. Y ahí está también Taipei de Tao Lin, una autoficción en la que el paso a la madurez es tan traumático como divertido y necesario. ¿Quién no aspira a ser alguien en la vida?

En el caso de Lerner, Saliendo de la estación de Atocha es sólo la punta del iceberg de toda una obra crítica, irónica y profundamente política. En 2014 el autor publicó su segunda novela, que también ha cosechado muchos éxitos, bajo el título de 10:04.

En este texto, también con elementos autobiográficos, el autor presenta un Nueva York apocalíptico . Otra vez la crisis económica y otra vez la crisis existencial. Estos son los motores que llevan a Lerner a retratar a un joven escritor invadido por la desesperanza y el miedo al futuro.

Habla de un país devastado y de una sociedad envuelta en la incomunicación

Pero más allá de su narrativa, que siempre está teñida por estos sentimientos, lo que más impresiona de Lerner es su poesía. Ahora que gracias a la editorial independiente barcelonesa Kriller71 podemos leerlos traducidos al español, nos damos cuenta de que su verdadera inteligencia no está vertida en su prosa, sino en su punzantes versos.

En el libro Elegías Doppler, una amplia selección de su obra poética, encontramos textos que a veces son muy crípticos y otras veces parecen descripciones puramente periodísticas, sin nada de florituras ni musicalidad. En estos textos Lerner habla de sí mismo y de quienes los rodean. Habla de un país devastado y de una sociedad envuelta en la incomunicación. Muchos de estos poemas surgen de paseos, de observaciones, de miedos personales.

Al final, el autor consigue ver un poco de luz, pero sólo porque sus ojos han querido buscarla. Es posible que Ben Lerner haya visto con su propia mirada el fracaso, y de regreso a la realidad se haya alzado como un verdadero héroe. Su poesía es ejemplo de esa heroicidad, porque no quiso hacer algo bonito, sino algo útil.

Y porque él no quiso ser poeta sino más bien soldado

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