Actualidad

Más rentable que las armas; más desaparecidas que en ningún otro lugar: la trata en México

México se plantea ablandar las penas contra la trata en un momento en que la realidad del país es desoladora

La trata de personas es una de las actividades del crimen organizado que recauda más dinero. Desde el trabajo forzado, la venta de órganos y la explotación sexual, esta forma de delito, que cada vez aumenta más en número de víctimas y mueve cifras millonarias, se define como la esclavitud moderna. La falta de transparencia de muchos gobiernos y la implicación de redes del narcotráfico suponen la tormenta perfecta para maquillar cifras y permitir que empresas y particulares se lucren a costa de la explotación de los más vulnerables.

Uno de los casos más estremecedores se sitúa en la República de México, donde miles de niñas desaparecen cada año, mediante secuestros, engaños o enamoramientos, para ser vendidas como mercancía sexual. Las víctimas son explotadas en distintos puntos del Estado y obligadas a tener entre 30 y 50 clientes diarios. Hablamos de infancias y juventudes truncadas, donde el 90% de las víctimas no logra escapar y acaban convirtiéndose en parte del engranaje de la trata de menores. Se estima que en México, 3,6 millones de mujeres son prostituidas contra su voluntad.

La Ley de 2012

Con el esfuerzo de la sociedad civil, de las ONG contra la trata y de varios activistas y periodistas, en 2012 se consiguió aprobar la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las víctimas de estos delitos. Fue un gran avance, tanto para lo derechos de las víctimas como para incrementar las penas para los proxenetas. Sin embargo, ahora un grupo de senadoras quiere modificar la Ley.

Antes de la aprobación de la normativa, una víctima debía demostrar que había sido objeto de trata. Eran unas pruebas que muchas no tenían, más allá de su propio testimonio. Además, la indocumentación suponía también una traba a la hora de denunciar. En el caso de los proxenetas, las penas no alcazaban más de cuatro o cinco años, mucho menores que las impuestas por robar ganado, según denuncian las ONG. La Ley actual criminaliza este delito con hasta 50 años de prisión

Otro de los principales problemas para afrontar la trata es la implicación de algunas de las autoridades. Las propias víctimas han asegurado que muchos de sus clientes eran políticos, abogados y policías. Incluso, en estados como Veracruz o Tamaulipas la policía estaba aliada con las redes de proxenetas.

La Ley permitió el cierre en 2013 de 42 tabledances, entre ellos dos grandes clubes, El Cadillac y Solid Gold, que según recogen los testimonios de las víctimas e ran frecuentados por políticos. Fueron rescatadas 557 víctimas de explotación sexual en grave estado de salud. No es el primer escándalo en el que políticos y autoridades se ven involucrados. El caso de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, exlíder del PRI o el de Alejandra Gil, la mujer que se hizo pasar por activista de los derechos de las prostitutas durante 30 años y resultó ser una de las mayores proxenetas que explotaba sexualmente a las chicas.

Actualmente, la Ley no se aplica en los estados de Baja California Sur, Colima (punto neurálgico de turismo sexual), Nayarit, Tamaulipas y Zacatecas. Sin embargo, ese no es su prinicpal obstáculo. El PAN han solicitado reformar la Ley, concretamente, el 79% de su contenido. La modificación que propone el partido conservador transformaría artículos imprescindibles para la protección y seguridad de las víctimas y los referidos a las penas de cárcel. Esta es una reforma que, de llevarse a cabo, podría sacar de la cárcel a muchos proxenetas antes del tiempo previsto, según denuncian las ONG Unidos Contra la Trata.

Quizás el punto que más llama la atención es que una de las defensoras de la reforma de la Ley es la senadora de Tlaxcala, el estado donde mayor número de proxenetas opera bajo la mirada de las autoridades.

Las cifras

La OIT (Organización Internacional del Trabajo) en su último informe que data de 2014 asegura que la trata de personas genera 150.000 millones de dólares anuales. Del total, 100 millones proviene de la explotación sexual. Casi 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso: 11,4 millones de mujeres y niñas, y 9,5 millones de hombres y niños. Alrededor de 19 millones de víctimas son explotadas por individuos o empresas privadas y más de 2 millones por el Estado o grupos rebeldes. De aquellos que son explotados por individuos o empresas, casi cinco millones son víctimas de explotación sexual forzosa. Pero, como avanza el texto, las cifras son de 2014 y las ONG contra la trata alertan del aumento del número víctimas.

México es país de origen, tránsito y destino de trata de personas. El Gobierno de México publicó un informe en el que asegura que 70.000 menores de edad son explotados en todo el Estado, de los cuales 20.000 acaban engrosando las redes de proxenetas. Se trata de una cifra que también respalda la ONG Save the Children. La falta de documentación de muchas de las víctimas, que en la mayoría de los casos no logran salir de la prostitución, dificulta poder contabilizar con exactitud el número de casos de menores que son explotados sexualmente en bares, prostíbulos y destinos de turismo sexual, según explica Rosi Orozco, que preside la ONG Comisión Unidos contra la Trata

Justo por detrás de Tailandia, México es el segundo proveedor de esclavas sexuales a Estados Unidos y Europa. El negocio ya supera en beneficios al tráfico de armas y se sitúa como segundo negocio del crimen organizado, solo superado por el tráfico de drogas. Se trata de un hecho que ha provocado que cárteles de la droga trafiquen con seres humanos. "Es más fácil transportar personas que transportar drogas", explica un periodista de la BBC especializado en el tema. Según el Observatorio del Feminicidio, México es el lugar donde mayor número de menores desaparecen para ser prostituidas.

La trata supera en beneficios al tráfico de armas y se sitúa como el segundo negocio del crimen organizado, solo superado por el tráfico de drogas

Así captan a sus víctimas

El perfil de las menores captadas para la explotación sexual confirma un patrón. Provienen de los estados más pobres y vulnerables. Algunas han sido víctima de violaciones dentro de su propia familia; otras ni siquiera saben qué es el sexo. Son en su mayoría niñas entre los 14 y los 17 años. Los métodos más repetidos son tres: mediante secuestro; mediante un anuncio de trabajo falso y mediante el enamoramiento. En los últimos años también ha proliferado el contacto a través de las redes sociales e internet, donde muchos menores hablan con desconocidos y acaban aceptando una cita sin saber mucho más sobre la persona que está tras el ordenador.

El engaño es otro de los métodos que utilizan las redes de proxenetas. Miles de jóvenes de Centro América, pero también de Europa del Este, son contratadas bajo falsos trabajos como camareras o bailarinas. Una vez que llegan al Estado de México, se le extrae la documentación, y se dan cuenta del verdadero trabajo que van a ejercer. La mayoría, menores de edad, son drogadas para poder aguantar el número de clientes, que en ocasiones pueden llegar hasta 60 al día. Son vigiladas continuamente, por managers del local o por proxenetas, que se encargan de que vayan de la habitación al local y de que no hablan con nadie ni escapen.

El perfil de las menores captadas para la explotación sexual confirma un patrón. Provienen de los estados más pobres y vulnerables. Algunas han sido víctima de violenciones dentro de su propia familia; otras ni siquiera saben qué es el sexo.

Los denominados Padrotes, proxenetas especializados en el arte de la seducción, enamoran a sus víctimas en tres meses y después las explotan sexualmente. Pueden llegar a tener hasta 12 chicas a su cargo y pueden ganar con ellas hasta 200.000 dólares mensuales. El dato que más llama la atención es que, muchos de los Padrotes son de Tenancingo, un municipio de apenas 13.000 habitantes.

Tenancingo: la cuna de los proxenetas

El municipio de Tenancingo, ubicado al sur del estado de Tlaxcala, justo en la frontera con el estado de Puebla, tiene una población de apenas 13 mil personas. Censadas hay 10.000 y sin embargo, se le conoce como la cuna del proxenetismo. Según la Universidad de Tlaxcala, uno de cada cinco niños de este municipio quiere ser padrote de mayor. En este municipio el patriarcado está muy enraízado. La cultura de casar a las niñas con 12 años y la visión de las mujeres como mera mercancía para hacer dinero se demuestra en las cifras. Aquí el 30% de las familias están relacionadas con el proxenetismo. Uno de cada diez habitantes hace dinero con la trata.

El problema se inició hace 50 años. Cuando los padrotes empezaron a ganar dinero y mandarlo a la comunidad para construir infraestructuras; comenzaron entonces a ganarse el respeto de la comunidad. Ser tratante se convirtió en la aspiración para los jóvenes y niños del pueblo.

Los proxenetas más experimentados instruyen a los más jóvenes para enamorar a las chicas en menos de tres meses. "Cuanto antes las enamoren, antes consigues hacer dinero", explica uno de los Padrotes a la CNN."Las de 14 a 17 años son las más fáciles de enamorar, las más inocentes", asegura este padrote.

Llevan los nombres de "sus chicas" grabados en una cadena de oro. Tienen grandes casas, todo tipo de lujos y mucha fortuna amasada a costa de explotar sexualmente a menores de edad que buscan en los estados más pobres de México.

Primero las enamoran, se casan con ellas, las llevan a su casa y después empieza el infierno. El Padrote escoge a una de ellas para quedarse en Tenancingo y cuidar de los hijos del resto de las chicas. Así se aseguran seguir extorsionando y amenazando a sus víctimas. Algunas son prostituidas en México pero otras cruzan la frontera hasta Estados Unidos. Allí llegan niñas indígenas, algunas de hasta 10 años, que no han visto jamás la ciudad y son obligadas a tener relaciones sexuales con los clientes.

Tlaxcala es el estado más pequeño de México y se ha ganado la reputación del foco de la trata de personas en el país. Se sabe que en los pueblos pequeños junto a la carretera que conecta las ciudades de Tlaxcala y Puebla, los círculos de trata de personas donde hay familias enteras involucradas operan a la vista de todos. Los padrotes de Tlaxcala buscan chicas jóvenes y sin educación en otros estados del país. Según las autoridades, los traficantes las sacan de ahí, las violan, abusan de ellas y luego las obligan a prostituirse en otros estados dentro del país o las llevan a Estados Unidos.

La manera de conseguir que no escapen es, además de vigilarlas contínuamente, aislarlas de sus familias, amenazar con matar a sus seres queridos y propiciar continuas palizas, tanto físicas como psicológicas, que acaban haciendo que la víctima acabe completamente anulada. Muchas se rajan el cuerpo, dejan de comer e intentan acabar con sus vidas. Con suerte, consiguen huir o ser rescatadas, pero el 90% no consigue salir de las redes. Estas jóvenes terminan convirtiéndose en proxenetas cuando ya no sirven para prostituirse y así la cadena no termina nunca.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar