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Alice Cooper encuentra una obra de Andy Warhol que olvidó hace 40 años en un almacén

Podría valer 10 millones de dólares

oi oi

Getty.

Hay que reconocerlo, a primera vista el titular suena a chiste. Pero nada de eso. Alice Cooper y Andy Warhol fueron buenos amigos en su día. Ya, pegan como un huevo y una castaña, pero ¿quién no tiene algún colega al que no se parece ni en el blanco de los ojos?

Según Shep Gordon, el que fuera manager del cantante durante muchos años, Cooper y Warhol se hicieron amigos en el famoso club y meca del artisteo neoyorquino Max's Kansas City.

"Allá por 1972 Alice se había mudado a Nueva York con su novia Cindy Lang. Andy era un poco groupie, y Alice también. Les encantaba la gente famosa. Así que empezaron una especie de relación. Les encantaba salir juntos", explicó Shep a The Guardian.

Fue precisamente Cindy Lang la que le regaló a Cooper la imagen motivo de este artículo, y que se ha pasado más de 40 años enrollada en un canutillo de cartón dejada de la mano de Dios en un almacén. Lang compró la obra la serie Death and Disaster de Warhol por 2.500$ (por aquel entonces el trabajo de Warhol no valía la fortuna que cuesta hoy) porque en ella aparecía una fotografía de una silla eléctrica idéntica a la que Cooper usaba en sus espectáculos de principios de los setenta.

"Alice dice que recuerda tener una conversación con Warhol sobre la imagen. Cree que la conversación fue real, pero tampoco podría poner la mano en el fuego por ello" explica Gordon. Bueno, en aquella época los dos llevaban un ritmito festivo fuerte, así que es normal que el hombre no tenga muy claro si lo hablaron o si se lo había imaginado.

La obra acabó mezclada con el equipamiento de la gira de Cooper y desapareció. Durante 40 años nadie recordó aquel regalo, hasta que hace solo cuatro Gordon estaba cenando en Los Ángeles con una marchante de arte llamada Ruth Bloom. Cuando ella le comentó lo mucho que estaba subiendo la obra de Warhol últimamente, Gordon le explicó que Copper tenía una de aquellas sillas eléctricas que hizo, y Bloom le recomendó que se pusieran las pilas en encontrarla.

Como no hay nadie mejor en la vida para recordar donde se ha guardado algo que una madre, fue la madre de Alice la que supo donde encontrarla. "La mamá de Alice recordó que estaba en un almacén, así que fuimos allí y la encontramos enrollada en un tubo", explicó Gordon.

Aunque el precio máximo que se ha llegado a pagar por esta imagen, llamada Little Electric Chair, es de 11,6 millones de dólares, será difícil que esta llegase a alcanzar un valor similar: no está firmada y la fundación de Andy Warhol dejo de autentificar obras del artista en el año 2011. Aunque de primeras Cooper no estaba muy cómodo con la idea de colgar una pieza de tanto valor en su casa, ahora que sabe que no vale tanto, parece que se lo ha repensado y va a enmarcarla y ponerla en su salón.

¿Si no va a poder sacar una gran tajada de ello, al menos que sirva de adorno, no?

[Vía The Guardian]

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