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Alguien tenía que decirlo: el cine en 3D no hace que las películas molen más

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Psicólogos y neurocientíficos confirman lo que muchos sospechábamos

Alba Muñoz

23 Septiembre 2014 09:53

En medio de un huracán surround y acrobacias digitales, ¿quién no ha pensado alguna vez que los efectos especiales de antes, más baratos y artesanales, nos emocionaban más? La cosa no va exactamente así, pero no íbamos errados del todo.

Pagar unos euros más por una película en 3D no significa emoción asegurada. La llamada experiencia envolvente o inmersiva es un avance tecnológico indudable, pero no ha ido de la mano de un mayor impacto en el espectador. Al menos eso es lo que viene a decir un reciente estudio elaborado por psicólogos y neurocientíficos de la Univerisdad de Utah.

Los investigadores tomaron a 408 estudiantes universitarios y les pusieron unos electrodos en el corazón y en la cabeza para medir la respuesta cardíaca, el sudor y otras posibles respuestas fisiológicas ante varias escenas de películas. Se eligieron fragmentos que produjeran tristeza, miedo, diversión y excitación, y se proyectaron en su versión 2D y 3D. Los films seleccionados, no obstante, fueron bastante infantiles: My Bloody Valentine, Gru Mi Villano Favorito, Enredados y The Polar Express

Lo que los investigadores concluyeron supone un jarro de agua fría para la industria del cine, que tiene esperanzas en el aumento de recaudación: sólo The Polar Express, de Robert Zemeckis, produjo un poco más de reacción emocional en su versión 3D. Pero las diferencias fueron pocas: el estudio de Utah concluye que si bien el 3D produce una "experiencia realista más viva", todos los fragmentos seleccionados generan la respuesta emocional buscada por sus directores: "en casi todos los casos la tecnología 3D no mejora la experiencia de visualización", se explica. 

Además de la industria, muchos directores de películas taquilleras se muestran divididos ante esta técnica: a favor de ella está James Cameron y su Avatar, junto con grandes como George Lucas, Martin Scorsese, Steven Spielberg y Robert Zemeckis. En el campo contrario están creadores como Michael Bay, Christopher Nolan y Louis Leterrier.

Este debate, aunque actual, no es nuevo. Este estudio viene a confirmar que los jóvenes espectadores de hoy siguen respondiendo ante lo elemental: el contenido y lo novedoso de una película. Sin embargo, los investigadores reconocen que el mismo experimento deberá efectuarse con el actual público infantil. Y que el resultado podría sorprendernos.

[Vía Wired]


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