Actualidad

Alan Rickman, el nombre que nos enseñó que la magia es mucho más que hechizos

Como Severus Snape, Rickman provocó miedo en niños, rabia en adolescentes y admiración en adultos

2016 comienza con duras pérdidas en el mundo del espectáculo. Hace unos días nos dejó el rey de la metamorfosis del pop, justo antes de hacerlo a quien todos recordamos por haber encarnado a Severus Snape en Harry Potter: Alan Rickman.

Ambos se han marchado con 69 años. A ambos se los ha llevado el cáncer. Ambos han dejado un recuerdo por el que se mantendrán vivos durante toda la eternidad.

Todos hemos odiado alguna vez a Alan Rickman

Reconozcámoslo. Todos hemos odiado alguna vez a Rickman. El británico supo interpretar a la perfección a villanos controvertidos de toda clase. Fue un capo terrorista en La Jungla de Cristal, un padre celoso en Sweeney Todd y, sobre todo, un mago coraje al que acabamos amando aunque no quisiéramos.

Durante siete entregas, Rickman encarnó a un hombre audaz que lo dio todo por un amor no correspondido. Provocó miedo en niños, rabia en adolescentes y, finalmente, admiración en adultos que crecieron enfrentados a un personaje al que nunca creían que llegarían a admirar.

No necesitaba el título de "Sir" para ser un caballero inglés

Alan Rickman no necesitaba el título de “Sir” para ser un caballero inglés. Fruto de una madre galesa y un padre irlandés, comenzó en el mundo del teatro por la puerta grande, a través de la Royal Shakespeare Company.

En esta época saltó a la fama con obras como Mephisto o Como gustéis. Sin embargo, aunque nunca quiso estancarse en un tipo de papel característico, pronto demostró que era un actor inmejorable para interpretar a villanos.

Así fue como consiguió el papel de Hans Gruber en La Jungla de Cristal, una saga cinematográfica en la que ningún otro actor ha conseguido imprimir el carisma de Rickman en esta primera entrega. No obstante, después de recibir su merecido “ Yippee ki-yay ”, demostró que su faceta de cabrón interesante podía llegar a mucho más. De este modo consiguió llevar la obsesión por el poder al máximo como el sheriff enemigo del Robin Hood de Kevin Costner.

Rasputín fue el culmen de su personalidad arrolladora

Rasputín fue el culmen de su personalidad arrolladora. El místico y estrafalario ruso que engatusó a la zarina Alejandra Fiódorovna tuvo su mejor adaptación en Rickman, poseedor de un carácter tan enigmático como el del personaje.

Aunque brillara más en papeles más controvertidos, sabía adaptarse a toda clase de producciones. Supo parodiar a Star Trek en Guerreros fuera de órbita, enternecer en Sentido y Sensibilidad y estar a la altura del solemne reparto de Love Actually.

Su muerte conmociona a quienes alguna vez lo vieron en pantalla. El propio Daniel Radcliffe ha escrito una carta sobre lo que, para él, ha significado la muerte de Rickman:

" Alan Rickman fue, indudablemente, uno de los mejores actores con los que jamás he trabajado. Es, además, una de las personas más leales y que más apoyo brindan en la industria del cine. La gente percibe a los actores en base a los papeles que han interpretado, así que puede ser que el público se sorprenda al descubrir que un actor es completamente opuesto a su (escalofriante) papel. Alan era extremadamente amable, generoso, autocrítico y gracioso. Los sets del cine y los escenarios de teatro son mucho más pobres ahora que este gran actor y persona nos ha dejado".

"Alan era extremadamente amable, generoso, autocrítico y gracioso"

Aunque no podremos verle más en pantalla, volveremos a escuchar su voz en Alicia a través del espejo

Alan Rickman se marcha como su padre, por culpa del cáncer. Con 8 años, el actor quedó huérfano de un hombre que dedicó toda su vida a la pintura, lo que le inspiró para convertirse en la estrella que acabó siendo. Sin duda, de él heredó la sensibilidad artística y la capacidad de resistencia en una lucha que ganó durante muchos años hasta que ni la magia pudo salvarle.

Aunque no podremos verle más en pantalla, volveremos a escuchar su voz en Alicia a través del espejo como la siempre sabia y fumadora Oruga Azul.

Rickman vuelve al lugar del que provenía en Dogma, de Kevin Smith. Vuelve a ponerse las alas del ángel gamberro Metatron para devolver el mensaje de que, detrás de una apariencia perversa, puede esconderse la persona más bondadosa.

Detrás de una apariencia perversa, puede esconderse la persona más bondadosa

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar