Actualidad

Alan Moore le hace un corte de mangas a Batman y sus colegas

En la que podría ser su última entrevista, el escritor se muestra descontento con la deriva superheroica actual

¿Harto de tanto superhéroe?¿De tanta película llena de efectos especiales y vacía de contenido?¿De que por cada cinta con algo de chicha uno se tenga que tragar cuarenta basurillas insustanciales? No eres el único: Alan Moore, escritor, mago y barbudo insigne (por citar solo algunas de sus actividades), quien además ha co-creado algunas de las obras maestras de la Historia del Cómic, entre ellas Watchmen, clásico oscurísimo sobre superhéroes de un distópico mundo real, está también hasta las narices de ellos. Eso afirma en una larga conversación con el escritor Pádraig Ó Méalóid que por cierto, podría ser su última entrevista.

Uno podría pensar que, bueno, es normal. El hombre tiene casi 70 años y lleva en los dedos demasiado peso en anillos. A los viejos les gusta quejarse. Además en Northampton debe de haber mucha humedad y eso no es nada bueno para los huesos. Pero el hartazgo que Moore siente hacia la fiebre superheroica que viene asolando las pantallas de cine desde hace unos años está justificado: se fundamenta en su rechazo hacia una sociedad de adultos que “se han rendido a la hora de tratar de entender la realidad en la que viven, y han llegado a la conclusión de que al menos podrán entender el universo presentado por DC o Marvel, expansivo y vacío de significado, pero al menos finito”.

Para Moore además, el problema de que una forma cultural que durante buena parte del siglo XX fue considerada “sin ambigüedades como una cosa para niños”, esté tomando el control de nuestro zeitgeist cultural de una forma tan posesiva, es que impide a esta “era sin precedentes (la nuestra) desarrollar una cultura propia, relevante y suficiente para su tiempo”.

Según esta lógica, el boom superheroico -además de un trend hollywoodiense destinado a sacar el máximo de pasta posible de un universo plenamente conformado que requiere muy poco trabajo- sería más bien una muestra más de un tejido social y cultural compuesto por eternos adolescentes poco dispuestos a lidiar con los problemas reales de su entorno. El estado de constante crisis en el que llevamos sumidos años (y lo que te rondaré, morena) no haría sino recrudecer, en muchos casos, esta voluntad escapista.

No es de esta pasividad, sin embargo, la única cosa de la que Moore está cansado, sino también de responder preguntas sobre su supuesto racismo, cansado de tener que explicar por qué en su obra hay agresiones sexuales y cansado en general de que después de haberle dado al mundo alguna de las obras literarias más complejas, densas y apasionantes del siglo XX todavía tenga que andar dando explicaciones de cada paso que da. No está ya tanta barba para innecesarios trotes. A partir de ahora, por lo que parece y se desprende de sus declaraciones, será su obra la única que hable. Que ya es mucho.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar