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Resuelven el enigma tras la desaparición del novio de Olivia Newton-John

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Desaparició en 2005 en alta mar y había sido dado por muerto

Ana Blume

04 Abril 2016 20:16

En la ficción, Sandy y Danny Zuko se iban juntos y revueltos en un descapotable cuando caían los títulos de crédito de Grease. Sin embargo, lo que le tocó vivir a Olivia Newton-John en su vida amorosa real supera cualquier película que la actriz haya protagonizado.

En 2005, Olivia se paseaba por las alfombras rojas con su pareja desde hacía 9 años, el fotógrafo Patrick McDermott. Aunque todo acabó en julio de aquel mismo año, cuando McDermott se apuntó a una expedición pesquera en California y nunca más se le volvió a ver.



Puerto Vallarta, México, primera localidad donde se creyó que estaría Patrick


A pesar de no encontrar ni su cuerpo ni haber testigos que presenciaran su caída al agua, la Guardia Costera estadounidense lo dio por muerto en 2008. Todo el mundo lo buscaba. La presión mediática por ser pareja de la protagonista de Grease era tal que, algunos programas de televisión, llegaron a pagar a sus propios detectives.

Uno de ellos creó una página web: findpatrickmcdermott.com. Su objetivo era poder seguir la pista de quien la visitara a través de su dirección IP. Así descubrió visitas continuas de alguien que entraba desde una localidad cercana a Puerto Vallarta en México, país en el que no dejaban de sucederse avistamientos del fotógrafo.

Sin embargo, no ha sido hasta este año, 11 después de su desaparición, que una revista australiana ha dado con su paradero exacto: una localidad surfera de Sayulita, en el Estado de Nayarit.



Resort de Sayulita, donde finalmente se encontró


Se sabe que McDermott se había declarado en bancarrota poco antes de desaparecer, tenía deudas de más de 30.000 dólares y no pagaba la manutención del hijo que tenía con su exmujer.

En la localidad de al lado, San Pancho, un lugar al que acuden muchos jubilados estadounidenses y canadienses a retirarse o esconderse, lo recuerdan corriendo por la playa y tomándose una copa después.

Un hombre, solitario y tranquilo que, desde que se hizo público su paradero, no ha vuelto a dar señales de vida...

¿Continuará?


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