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Exministra francesa: “Jean-Marie nunca deseó el poder en serio; Marine sí”

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La historia de cómo unos ciudadanos impidieron que Le Pen pisara su territorio

Antonio J. Rodríguez

04 Mayo 2017 06:00

*Fotografía: AJR


Una vez Jean Marie Le Pen intentó viajar a las Antillas Francesas, territorio históricamente hostil al Frente Nacional. No consiguió cumplir su misión. Cuando el avión intentó aterrizar, los antillanos se plantaron en la pista de aterrizaje e impidieron que el avión tocase suelo. No le quedó más remedio que dar media vuelta. Jamás volvió intentar plantar su pie allí.

La historia nos la cuenta alguien que conoce bien la geografía: George Pau-Lagenvin, ministra de ultramar durante el gobierno de Hollande y delegada de educación en el mismo gobierno. Hoy Pau-Lagenvin hace campaña para las legislativas de junio desde donde nos atiende, en su despacho del distrito XX de París, donde ha vivido más de 30 años y donde ahora espera ser la candidata ganadora.

Dato valioso que la ex ministra ofrece sobre esta zona de la ciudad: «se trata del barrio que más diversidad contiene, aquí conviven 140 nacionalidades; también hay gente joven que se están viniendo aquí porque el precio de la vivienda es asequible». Al margen de la gran política, el objetivo de Pau-Lagenvin hoy es rotundo: «Luchar contra Le Pen. Incluso si en París tiene un voto muy menor, cada voz que no vaya a parar a Le Pen es esencial para mí. Queremos debilitar el partido todo lo que podamos. Es una vergüenza».


Política local VS. política nacional


Cuenta Pau-Lagenvin que haber sido parte del gobierno de Hollande en los ministerios de Educación y Ultramar le hizo sentir muy bien, «pero —matiza— la gente no debería estar mucho tiempo en el gobierno porque ahí te olvidas de quiénes son tus votantes. A los ministros los elige el presidente; a los parlamentarios el pueblo. Puede que tenga menos glamour, pero yo prefiero la política del día a día».

Haciendo balance del legado de Hollande, Pau-Lagenvin señala que su gobierno ha recibido críticas especialmente duras por parte de la prensa y confía que el futuro reescriba la historia. ¿Su mejores recuerdos? Ultramar. ¿Los peores? Bataclan, sin dudarlo: «recuerdo estar toda la noche en pie buscando una solución. Después de los ataques, no volví a ver a Hollande igual».

Con todo, la ex ministra y Hollande no siempre estuvieron de acuerdo. Tras Bataclan, Hollande propuso como medida suprimir la nacionalidad de los terroristas, una medida que sus críticos calificaron como demagoga, y a la que ella se opuso desde el primer momento. Fue la única que lo hizo. Tiempo después, cuando la ministra de justicia Christiane Taubira tuvo que firmar la medida, renunció a su cargo. Taubira y Pau-Lagenvin eran las dos únicas ministras negras de aquel gobierno.

«¿Cuál ha sido —le preguntamos— el gran error de Francia para tener un Frente Nacional tan fuerte? ¿Existe algún colapso educativo que lo incentive?» Pau-Lagenvin responde: «Llevamos 30 años haciéndonos la pregunta. En los comienzos el Frente Nacional venía de una nostalgia por los nazis. ¿La gran diferencia? Jean-Marie Le Pen nunca quiso verdaderamente el poder; Marine, en cambio, sí»


?*Con la colaboración de Thomas Deslogis?

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