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Condenada a pagar 5.000 dólares por negar su casa a una mujer asiática en Airbnb

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“No te alquilaría la casa ni aunque fueras la última persona en el mundo. Una palabra lo dice todo: asiática"

PlayGround

17 Julio 2017 14:01

Captura de pantalla



“No te alquilaría la casa ni aunque fueras la última persona en el mundo. Una palabra lo dice todo: asiática”. Airbnb ha penalizado por primera vez en su historia a un anfitrión estadounidense por cancelar la reserva de una usuaria por motivos racistas.

Tami Barker ha sido condenada a pagar una multa de 5.000 dólares además de realizar trabajo comunitario y cursar estudios en historia asiático-americana. La mujer canceló la reserva de su invitada, de origen chino, horas antes de la hora prevista de llegada. 

Dyne Suh, la mujer de 26 años, había reservado una cabaña en California para pasar el fin de semana con sus amigos. Horas antes de llegar a la cabaña, la anfitriona canceló por mensaje de texto y le escribió comentarios como: “No te alquilaría la casa ni aunque fueras la última persona en el mundo. Una palabra lo dice todo: asiática”. 

También le dijo que la razón por la que Trump es presidente de Estados Unidos es para ahuyentar a extranjeros como ella.

Suh le informó al momento que reportaría su comportamiento racista a la compañía y le advirtió para que se fuera "despidiendo" de Airbnb.

Captura de pantalla de Dyne Suh 

 Tras recibir los comentarios racistas, Suh decidió reportar a la aplicación el comportamiento inapropiado de su anfitriona. También publicó en sus redes sociales capturas de pantalla de la conversación. Airbnb decidió, entonces, abrir una investigación para estudiar el caso.

Esta penalización por parte de Airbnb es pionera: es la primera vez que se multa a un usuario tras el acuerdo antidiscriminatorio entre la compañía y el Departamento de Empleo y Viviendas Equitativos en California (DFEH).

Según un comunicado oficial, la compañía se comprometió este año con el Departamento de Estado a investigar a algunos de sus anfitriones y a comunicar a los clientes que podían dirigir sus denuncias al gobierno californiano. Todo esto después de que Airbnb haya tenido que hacer frente a varias acusaciones racismo en su aplicación.

Más allá de la multa económica de 5.000 dólares, el estadounidense está obligado a cumplir con una detallada lista de obligaciones acordadas con la compañía y la damnificada. Barker está obligado a pedir disculpas a Suh, cumplir con las leyes antidiscriminatorias, asistir a un curso historia asiático-americana o hacer de voluntario en una organización pro derechos humanos, entre otros.

Airbnb también ha vetado a la mujer Tami Baker, de momento, en la su plataforma de alquiler de viviendas o habitaciones.

Estas medidas tienen como objetivo —no solo compensar económicamente el daño moral de la víctima— sino también confiar y trabajar en la capacidad rehabilitadora a través de la educación y la prevención en materia de discriminación racial.

Tanto la compañía como el organismo dependiente del Estado se han mostrado satisfechos de que la usuaria acusada se haya mostrado predispuesta a acatar todas esas medidas correctivas.

"Esto es un ejemplo de justicia restauradora, lo que significa que la gente puede cometer errores, puede hacer cosas malas, pero no significa que sean incorregibles", explicó Jon Ichinaga, abogado jefe del Departamento de Empleo Justo y Vivienda.

(Vía CNN)


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