Noticias

Activistas LGTBI montan una fiesta frente la casa del vicepresidente estadounidense

Las fotos son alucinantes

El pasado miércoles, las banderas de arcoíris, los tutús, el spandex y los tacones de aguja invadieron los aledaños de la casa de Mike Pence, el nuevo  vicepresidente de los Estados Unidos.

Y no, Pence no estaba avisado de semejante despliegue.

Medio escrache, medio happening musical, esta protesta (organizada por asociaciones queers como WERK for Peace y DisruptJ20) consiguió reunir a unas 200 personas en una fiesta a las puertas de la casa del futuro vicepresidente.

Pence tiene un largo historial en lo que a homofobia se refiere: el que será mano derecha de Trump definió el matrimonio entre personas del mismo sexo como “colapso social” y pidió que se destinase dinero público a reconvertir en heterosexuales a los gays.

El ambiente de la marcha, a la que se sumó gente LGTBI y simpatizantes de todas las edades, era abiertamente festivo: con Rihanna a todo trapo, y al grito de “Daddy Pence, come to dance” (“Papi Pence, ven a bailar”), el objetivo de la manifestación era llegar hasta las puertas de la residencia de Mike.

Aunque la policía terminó cortando la calle que llevaba hasta la casa de Pence, eso no desalentó a los manifestantes: Firas Nasr de Werk for Peace y el resto de activistas siguieron dándolo todo, coreando “aquí estamos/ somos queers / y vamos a bailar”.

Puede que fuese la última noche de Pence en esa casa, pero seguro que jamás la olvidará.

A continuación, algunos documentos del desmadre.

Tags: ,

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar