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La música electrónica en México lleva años creciendo sin descanso, y hoy la escena local está en posición de disputar algunos de los puestos de honor del tejido internacional de los sonidos de club. Uno de los músicos que ha trabajado con mayor constancia y paciencia a lo largo de este tiempo es César Urbina, más conocido como Cubenx, un productor con base en Guadalajara que cuenta como la gran apuesta para 2011 del siempre exquisito sello Infiné –hasta hace poco dirigido por Agoria–. Cubenx practica un tipo de house meticuloso, siempre coronado por melodías épicas cuyo origen hay que rastrearlo en la influencia que el pop –cita The Smiths, New Order y The Cure como algunas de sus bandas predilectas– ha tenido en su manera de entender la música. Un pop al que ha acabado volviendo en su primer álbum, “On Your Own Again”(Infiné, 2011), que supone un giro con respecto a sus maxis precedentes, algunos reunidos en la recopilación “The Cold Swells”(Static Discos, 2006), donde ya se aparecía “Glándula”, el hit que le hizo popular entre los aficionados al progressive microscópico.
Cubenx cuenta que “On Your Own Again”, un disco parecido en cierta manera al último de Apparat –distanciado del club y pensado principalmente como una colección de canciones emotivas con producción electrónica–, se empezó a fraguar hace tiempo, cuando regresó a México tras un largo viaje por Europa en el que hubo una serie de relaciones sentimentales mal resueltas que le dejaron profundamente tocado en lo anímico. Una vez asimilado todo aquello, y después de perfeccionar las canciones –y, sobre todo, tras despertar de su dolor gracias a un tema de Scott Walker, “On Your Own Again”, que da título al álbum y cierra el mix que escucharás a continuación–, finalmente ha salido a la luz todo este material, que abre una nueva vía de expresión a su música, más centrada en lo vocal y en las texturas, y no tanto en los beats. Un nuevo camino que no resta un ápice de humanidad y calor a su discurso. A todo esto, toma nota de la fecha programada por el club Nitsa de Barcelona este viernes, 9 de diciembre: doble cartel con Apparat Band y Cubenx en directo. Que sus palabras y su mix sirvan de sabroso aperitivo.
Has vivido en Puerto Vallarta, que tiene fama de ser lugar de atracción para turistas, y también en Guadalajara. ¿Hay una escena electrónica en estas ciudades de la que te puedas sentir parte activa? ¿En qué medida vivir ahí ha afectado tu manera de hacer música electrónica?
En Puerto Vallarta no hay nada que se parezca a una escena, pero sí tiene mucho que dar como fuente de inspiración, especialmente al componer música más melódica. Guadalajara sí tiene una escena que, de hecho, fue de las primeras del país, pero nunca llegó a ser muy grande. Hay algunos clubs y sellos y la verdad es que no me siento parte de esta escena, el sonido es más orientado al tech-house en general, y aunque lo disfruto y la mayoría de los DJs los conozco y son amigos, no es lo mío.
¿Podrías explicarnos cuál ha sido tu experiencia como DJ de radio y qué tipo de programas has estado realizando?
Es interesante, porque me tocó estar en un momento clave en una estación de radio que iniciaba, yo hice su primera transmisión al aire y me quede enganchado. Tenía permiso de poner lo que yo quisiera, así que me lleve mi colección de CDs y no salí de la cabina. Tuve programas de techno y alguno más rocker. Ahora ya no salgo al aire, pero hago pistas para identificaciones y algunas producciones.
¿Qué tipo de sonidos fueron los primeros que te llamaron la atención y te atrajeron irremisiblemente a esta pasión?
Definitivamente, New Order, incluso antes que Joy Division. En mi casa siempre se ha escuchado música, de todo, pero ellos son los que me hicieron preguntarme lo que sería hacer canciones, y sobre todo, preguntarme cómo creaban algo sintético con tanto feeling y buena brea.
¿Recuerdas el momento en el que sentiste que tenías la necesidad absoluta de hacer música y compartirla?
Sí, tengo un recuerdo específico. Tenía unos 13 años y no dejaba de escuchar el álbum “Disintegration”de The Cure, con el track del mismo nombre. Una noche lo escuche por horas buscando mas sonidos y recuerdo haberme obsesionado con la idea de hacer música y lograr que alguien la escuchara y sintiera lo mismo que me hacía esa canción.
Tu primer material editado en netlabels fue reunido en “The Cold Swells” por Static Discos. ¿Cómo conociste a Ejival y qué papel ha tenido en tu formación como artista?
Lo conocí mientras hacia el booking para un festival en Puerto Vallarta, intentaba traer a todo el sello y aproveché para enviar algo de música. Definitivamente, fue el paso inicial y más importante, el de ponerme en contacto con Alex Cazac. Siempre ha mostrado interés genuino en ayudarme. Hasta la fecha me ayuda mucho y tenemos una muy buena amistad.
Alternas los títulos en español y en inglés. ¿Piensas también en inglés, eres bilingüe, o es simplemente una manera de hacer más universal tu música?
El inglés no es lengua materna, pero sí es ya parte de mi vida diaria y me encanta, así como el alemán y el francés. No tengo una razón específica para nombrar los tracks así, de la misma manera que no me ha interesado buscar entre sonidos de mi país. Creo que la cuestión del lenguaje, al menos en mi música, es de fonética. La voz es una capa más de instrumentación o textura, me sirve para darle espacio e intención a una canción. También que influye que escuche demasiado a los Smiths bebiendo en fiestas...
¿Por qué decidiste viajar a Berlín y emprender tu aventura musical en Europa?
La decisión la tomé durante un viaje, el típico que haces con la mochila y los amigos. El primer romance fue con Barcelona, pero al llegar a Berlín me pasó lo mismo que con la canción de “Disintegration” y me obsesioné con la idea de pasar una temporada ahí. Unos años después se puso de moda y ahora es un poco demasiado. Creo que tuve la suerte de estar ahí previo a la explosión ultra hip berlinesa. De hecho, en ese mismo viaje estuve en Sónar y Benicàssim, y me movió mucho ver como se toma en serio la música, cómo se vive en Europa, especialmente en España… vaya, que saben celebrar. Regresando de ese viaje hice el proyecto de Cubenx y mi primer EP.
Explicas que el origen de “On Your Own Again” está en dos relaciones sentimentales que acabaron mal. ¿Qué pretendías en el álbum, olvidar lo que te pasó o recuperar los sentimientos y transformarlos en algo valioso? Hay gente que las decepciones se las guarda dentro y prefiere no compartirlas ni expresarlas en arte, pero no es tu caso.
Era muy difícil sacar la tristeza del proceso de composición, y muy fácil tomarlo como un escape, no era algo deliberado porque no pretendía terminar haciendo trova. Siempre se me han ocurrido melodías nostálgicas y me las guardo porque a veces no resultan tanto para los A&Rs que buscan más energía en los tracks; creo que lo que sucedió en este caso era que estaba tan deprimido que ya no me importaba si sonaba triste y meloso, dejé que todo quedara registrado e incluso me metí de lleno en las canciones. Creo que las he escuchado demasiado ya.
¿Con qué sensación te volviste a México, tanto en lo personal como en lo artístico? ¿Lo sentiste como una derrota?
Lo sentí como una llamada de atención, sentía que perdía el control y la creatividad por dedicarle tanta energía a estar en una relación. Ahora lo pienso y no quisiera estar en la misma situación para nada. Pero funcionó para destapar ese lado personal en la música, y eso sí que lo vale para mí. Fue curioso como esa canción de Scott Walker me dijo todo claro y conciso, con toda la autoridad que tiene su voz.
Desde 2007 trabajas prácticamente sólo con Infiné. ¿Cómo llegaste al sello y qué crees que te ofrece como artista?
Como te contaba, Ejival les mostró mi música y se interesaron por el track “Glándula”. A partir de ahí me sentí como en casa con ellos. Aunque va comenzando y es muy ecléctico, Infiné ha logrado ser respetado en Francia y ahora en Europa sin tener que pegarse sólo a un género. Lo mejor de todo es que en lugar de ir buscando el hit del momento se dedican a trabajar con los artistas y sus proyectos, a desarrollar la carrera de unos pocos en vez de sacar unos hits de muchos. Me siento muy bien de saber que me apoyaran con los rumbos que quiera tomar musicalmente, sólo si éste es bueno, claro.
En tus tracks, sobre todo al principio, había un rastro de música progresiva y barroca, con bellas melodías. ¿Qué era para ti más importante, cuidar la melodía o la sensación de euforia en un club? ¿Concebías los tracks primero como home listening, o como música de club?
Siempre como tracks para escuchar en casa o en los audífonos, no pretendía hacer herramientas para que los DJs hicieran volar la pista de baile, porque para eso a mí me gusta algo más mental y trippy. Creo que las melodías así eran el resultado de escuchar más post-rock y pensar en los tracks de techno como canciones, con estructuras clásicas verso-coro-verso-solo épico-conclusión.
En “On Your Own Again” hay una evolución hacia el pop. ¿Cómo será tu música a partir de ahora? ¿Es el álbum una excepción en tu sonido, o el comienzo de algo nuevo?
Creo que sí será un punto de partida para otros sonidos. Me interesa mucho hacer canciones. Cuando voy en el coche y canto una canción de Fleetwood Mac o The Smiths siempre me da la sensación de que faltan más canciones así ahora. Un “Outdoor Miner” de Wire o un “Thieves Like Us” de New Order. Mi intención es hacer canciones que se puedan quedar pegadas a alguna historia personal de quien las escuche, pero sin dejar atrás la parte del diseño sonoro.
En los últimos años, varios productores electrónicos como Apparat o Trentemoller se han desmarcado de la música de club y han querido trabajar con bandas, con un poso más rock. ¿Te identificas con ellos?
Totalmente. Quizá es una cuestión generacional, los que crecimos con los noventas en la infancia o nos pegó duro el cambio de siglo y la nostalgia. Pero lo veo ya en más y más productores treintañeros.
¿Cuáles son tus planes inmediatos de futuro?
Comenzar a componer y grabar un álbum con Alfredo Nogueira y algunas otras colaboraciones, mientras logro configurar una banda decente para presentar todo en concierto ya sin utilizar pistas rítmicas.
Tenemos muchos lectores en México y en España, dos públicos que conoces bien. ¿Qué mensaje le mandarías a tus fans en este momento?
Últimamente he tenido muy buena retroalimentación, y por primera vez me siento más tomado en cuenta como artista nacional. Me siento feliz de que se acepte con curiosidad lo que estoy haciendo.
¿Podrías explicarnos cómo concebiste y desarrollaste la sesión que has hecho para PlayGround?
Comencé el mix con un track que hicimos un amigo y yo por el mismo tiempo que me dediqué de lleno a componer mi álbum, esta canción me gustó y pensamos terminar un álbum con este proyecto. Escogí tracks que estuve escuchando mucho durante la grabación del disco y que me dieron buenas ideas para mis propias canciones. Hay también alguno por ahí que esta más relacionado a momentos con alguien, por ejemplo, el de Moonflowers. También he puesto una canción de Alfredo Nogueira con el proyecto Endian que estaremos tocando en los conciertos de diciembre y algo de Downliners Sekt, que para mi gusto están haciendo la música electrónica más interesante en este momento.
Álbumes Cubenx - On Your Own Again
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