Abundan en la televisión española actual los talent shows: reflejo de un momento de crisis en el que la gente va a la desesperada por conseguir fama y dinero, y las cadenas van cortas de ideas. A partir de “Todo El Mundo Es Bueno”, el programa más chusco del momento, analizamos esta situación.
“Todo El Mundo Es Bueno” obtuvo un 11% de share el día de su estreno, el pasado lunes 25 de junio, una cifra muy modesta para el prime time de una cadena como Telecinco. Pero si echamos un vistazo a los datos que suministra la muy interesante www.tuitele.com rápidamente vemos que su impacto social fue notablemente mayor a su share. Tuitele es una herramienta fascinante que establece cálculos para dirimir cuál es la audiencia social de los programas de televisión. Por audiencia social se entiende ese concepto hipotético y algo abstracto que engloba a aquellos usuarios de redes sociales, concretamente Twitter, que se dedican a comentar en directo los programas de la pequeña pantalla. Es lo que en argot conocemos como televisión social, esto es, una nueva forma de verla en grupo que se ha convertido en el gran aliado de programas de poca audiencia a efectos comerciales pero de gran seguimiento y repercusión fuera de los canales catódicos habituales: “Alaska Y Mario”, “Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo” o “Mujeres Y Hombres Y Viceversa” son tres claros ejemplos de esta situación que estamos exponiendo. Según los datos que facilita la web, “Todo El Mundo Es Bueno” habría logrado un share social de casi el 40%, una cifra que cuadruplica la audiencia real y que tiene mucho sentido a tenor de lo que propone este espacio presentado por José Corbacho y Pilar Rubio.
"Y así es como el talent
show en su vertiente freak
y decadente se ha acabado
convirtiendo en la versión
del siglo XXI de la parada
de los monstruos"
Para quien no lo haya visto, “Todo El Mundo Es Bueno” se define como la suma poco agraciada de “El Semáforo”, “Ahora Caigo” y “Tú Sí Que Vales”. Es una nueva vuelta de tuerca a la idea de talent show en la que prima mucho más el show que el talent, que en esta ocasión brilla por su ausencia con toda la intención del mundo, claro. En su origen el talent show es un formato honesto que sinceramente se proponía descubrir nuevos talentos de la canción, del circo, del humor o de la disciplina que se ponga por delante. Al margen de los intereses comerciales y económicos que pudiera haber detrás de todo y, por supuesto, de la calidad artística de los productos que surgen de su engranaje, “Operación Triunfo” o “Factor X” tenían como principal objetivo dar con promesas de futuro, ejercían el papel de cantera de toda una nueva generación de artistas necesitados de una oportunidad y de una plataforma para darse a conocer.
"La práctica totalidad de los concursantes responden a este perfil de freaks anónimos que han perdido el miedo o la vergüenza a salir en televisión ofreciendo un espectáculo de máxima decadencia."
Pero ya en “Tú Sí Que Vales”, y siguiendo la tradición impuesta en los 90s por “El Semáforo”, estas intenciones de búsqueda de talento empezaron a matizarse con la integración en su organigrama de personajes con más habilidades para el freakismo pintoresco que para el arte. Con la carta freak el programa incentivaba el factor humorístico de su propuesta y ampliaba el abanico de posibilidades del show, pero sobre todo invitaba al público a reírse sin sentimiento de culpa ni cargo de conciencia de aquellos pobres diablos que, de forma consciente o inconsciente, salían al escenario a hacer el ridículo más estrepitoso. Y así es como el talent show en su vertiente freak y decadente se ha acabado convirtiendo en la versión del siglo XXI de la parada de los monstruos, esa especie de romería infernal que se dedicaba a pasear a una serie de personajes deformes, extraños y temibles como espectáculo de feria para que el espectador pudiera dar rienda suelta a su variedad de reacciones ante la contemplación de semejante zoo humano, o del propio circo romano.
“Todo El Mundo Es Bueno” es el talent show que más cerca anda de esta exhibición del horror, pues la práctica totalidad de los concursantes que participan en él responden a este perfil de freaks anónimos que han perdido el miedo o la vergüenza a salir en televisión ofreciendo un espectáculo de máxima decadencia. Y el televidente, contrariado, muchas veces no sabe si sentir lástima, pena, jolgorio humorístico, compasión o indignación. De eso se trata, intuyo. Aquí no hay más secreto que la traslación a un plató de televisión de lo que en tiempos remotos era el foso en el que se batían el cobre los gladiadores. Carnaza para entretener al vulgo, pero si en los días de Roma ese show demandaba altas dosis de destreza, entrenamiento, habilidad y astucia guerrera, aquí el grado de exigencia es muchísimo más reducido, incluso se diría que cuanto más esperpéntica sea tu actuación y más inoperante sea tu apuesta más agradecido está el programa de tenerte en su escaleta. Como producto está mal hecho y supone un refrito poco elaborado, pero quizás el gran problema de su oferta no sean sus aportaciones televisivas sino el dilema moral que plantea su objetivo.
Esta no ha sido la mejor semana de lo que llevamos de año por la llegada del calor, sino por cuestiones mucho más importantes como los álbumes de Daughter y Deptford Goth, la edición de “Malas Tierras...
Uno de los placeres perversos de la televisión actual es matar las horas en uno de esos canales extremos que suelen emitir realites y documentales repugnantes: adictos a la droga, personas con deformi...
Aunque a veces no han disfrutado de una proyección comercial como otros subgéneros, el documental deportivo siempre ha deparado grandes joyas. Aquí te proponemos diez de las mejores, entre las que inc...
“Live with Fire” es mucho más que un slogan, es una forma de entender la vida y la moda. Hasta la televisión que consumimos puede tener ese “fuego” y como la moda Reebok, ser absolutamente arrolladora...
“Valar Dohaeris” empieza como lo hicieron los primeros capítulos de las anteriores temporadas, introduciendo múltiples tramas, con más pausa que acción y con el habitual mimo por la palabra.
Si eres un nerd de altura y categoría, el regreso de “Juego de Tronos” no sólo salva la semana, sino que la eleva a la mejor del año sin discusión. Pero no sólo eso, oigan: las filtraciones anticipada...
Aquí va el ranking definitivo de la videncia. Los 10 futurólogos que más lo han petado en los últimos años. Los herederos de Cagliostro. Los Fulcanelli del siglo XXI (y finales del XX). Los ases del T...
Mads Mikkelsen es el actor encargado de revivir el mito de Hannibal Lecter, el caníbal más glamouroso de la historia del cine. Ahora lo hace en una serie, recién estrenada por NBC y que acaba de llega...
El próximo 28 de junio el Ciclo DNIT de CaixaForum Barcelona acogerá el hipnótico directo de Holy Other. El elusivo prod...
All La Glory, Fira Fem, The Parrots y The New Cossacks además de los DJs Mi Pequeña Radio Dj, Twin DJ´s, Ángelpop, Puñon...
Este fin de semana llega el Día de la Música al Matadero de Madrid, una nueva edición del festival que más (y mejor) ha ...
En esta nueva selección hay para todos los gustos, desde buen cine independiente como “Ain’t Them Bodies Saints” a produ...
Pocos días antes de su actuación en el Día de la Música, hablamos con la banda madrileña Hola a Todo el Mundo sobre su p...
Christa Päffgen jugó al despiste y al hermetismo con su biografía, pero en su carrera en solitario optó por una honestid...
Este viernes se pondrán a la venta los abonos completos y los de fin de semana para el insigne festival polaco a un prec...
¿Quieres ver a Gabrielle Aplin en Madrid de manera totalmente gratuita? Si tienes tu abono para el Día de la Música 2013...