Playground magazine

Articulos

Columnas

Historia de un error: Cretinismo, mass-media y el caso de los neutrinos

Explicaciones sencillas a cuestiones científicas complejas: una nueva columna sobre la materia, el tiempo y el universo al alcance de todos

Por: ,
fasterthanlig_250412_1335334228_6_.jpg

Respuesta parcial a la pregunta nº1. ¿Por qué estaban los físicos tan seguros de que nada puede viajar más rápido que la luz?: A bote pronto, y conociendo la costumbre de físicos y no físicos de hacer del caso conocido la regla para lo desconocido, uno podría pensar que la sorpresa de los expertos está justificada por el hecho de que nadie se haya topado jamás con nada que viaje más rápido que la luz y que, por primera vez, alguien haya encontrado una partícula que es la excepción, el perro verde del que no teníamos constancia. Esto es lo que trataba de decir nuestro imaginario interlocutor al referirse a Einstein con su versión LOGSE del Principio de la Relatividad: “Nada puede viajar más rápido que la luz”. Lo cierto es que las consecuencias del principio de la relatividad afectan a todas las partículas, viajen o no más rápido que la luz, y en general a la manera en la que medimos el espacio y el tiempo. Por seguir con la analogía del perro verde, diremos que la no existencia de perros verdes (cosas que viajen más rápido que la luz) tiene consecuencias en todos los perros normales (cosas que viajan más lentas que la luz), y hemos verificado estas consecuencias en los millones de perros normales que llevamos observando desde hace más de un siglo. Por eso los físicos creen que nada puede viajar más rápido que la luz. Así, estaría justificada la incredulidad de los expertos, que niegan la mayor amparándose en múltiples evidencias contrarias.

"Los medios de

comunicación no

desaprovechan la

oportunidad de

permitir al espectador

un suspiro de suficiencia

o una sonrisa maliciosa

incluso cuando se trata

de física de partículas."

Mi respuesta a la pregunta nº2 ¿Por qué este doble rasero a la hora de seleccionar la información relevante para el espectador?: Porque los medios de comunicación asumen que el espectador es una persona mezquina que disfruta participando del escarnio público. Algo así como una vieja entrometida de un pueblo de Palencia que muestra un absoluto desinterés hacia el amor declarado por dos jóvenes no consanguíneos (i.e. “El amor es un misterio insondable”), pero es capaz de perder el turno en la carnicería por conocer los simplificados motivos de un divorcio: “Le puso los cuernos, como lo oyes” (i.e. “Si no me entero, me lo invento, como lo del cable suelto de los neutrinos”).

Este fenómeno de sobretecnificación de logros de la humanidad y simplificación de sus errores es muy común en los mass-media. Desde la información económica, en la que el desarrollo económico de países emergentes va ligado al nuevo mapa geopolítico, globalización, inversión en I+D+i, mercado exterior con otros países emergentes, etcétera; mientras el descalabro económico de la crisis se explica mediante chapuzas y robos. Hasta la información deportiva, donde el buen momento de un equipo de fútbol suele deberse a intrincados sistemas tácticos mientras que sus resultados negativos se explican mediante los árbitros, el cansancio o la falta de “hambre de títulos”.

but-mum_250412_1335335502_98_.jpg

Del mismo modo, los medios de comunicación no desaprovechan la oportunidad de permitir al espectador un suspiro de suficiencia o una sonrisa maliciosa incluso cuando se trata de física de partículas. “Un cable suelto, si al final es lo mismo que me pasó a mí cuando no funcionaba el DVD”, parece que invitan a pensar. Cuando se trata en cambio de un descubrimiento que va a cambiar la forma de ver el mundo de unos pocos, el mensaje viene a ser algo así como “no te molestes, no podrías entenderlo, es ciencia y sólo a un experto le concierne”. Así que, como no te invitaron a la fiesta, al menos que te dejen reírte cuando a otros les toca recoger la mierda.

Lloriqueo ante la pregunta nº3, ¿Por qué nadie se hace la pregunta nº1?: “Nada puede viajar más rápido que la luz”; “los fertilizantes inorgánicos son malos para tu salud”; “la prueba del carbono-14 data su fabricación en el siglo 2 a.C.”, etc. Estas afirmaciones deberían desatar preguntas a chorro, preguntas de niña consentida y con un CI de 160: “¿Y si voy en un coche en dirección contraria a un rayo de luz, no lo veré pasar a mi lado a una velocidad superior?”; “¿si mi cuerpo no digiere las sustancias inorgánicas de los fertilizantes cómo pueden ser perjudiciales?”; “¿cómo pueden unos átomos de carbono ‘envejecer’ y darnos así información sobre la antigüedad de un objeto?”. Pero no, nada de nada. Así que los científicos hemos descubierto con el “caso de los neutrinos” que nuestro sueño húmedo no era que se hablara de física de partículas en los bares. Nuestro sueño es que las chicas guapas de los bares sean niñas superdotadas. Para las demás, este vídeo, en el que Feynmann os enseñará a hacer preguntas.

blog comments powered by Disqus
Últimos artículos
Conciertos de la semana | PlayGround | Noticias Indie
L!VE

Conciertos de la semana

Semana de conciertos centrada en el Primavera Sound aunque con otras propuestas atractivas nocturnas como Xeno & Oakland...