Playground magazine

Articulos

Columnas

¿Está preparado el hip hop para superar la homofobia?

Desgranamos los diferentes aspectos que pueden estar acabando con el aberrante e incómodo tabú de la homosexualidad en la escena rap

Por: ,
¿Está preparado el hip hop para superar la homofobia? | PlayGround | Articulos Musica

La declaración de Frank Ocean acerca de su orientación sexual ha puesto el debate sobre la homofobia en el rap encima de la mesa. Sin embargo, otros acontecimientos anteriores comenzaron a plantear tímidamente hasta cuándo el hip hop y otros géneros con parentesco común iban a mantener el tabú de la homosexualidad intacto.

gay-hip-hop_110712_1342003382_21_.jpg

Mientras la sociedad actual avanza en cuestiones de tolerancia sexual e igualdad, todavía quedan ciertos círculos dominados tradicionalmente por figuras masculinas donde los brotes de homofobia son comunes. Y si no lo son de una manera flagrante, han dejado paso a un statu quo en el cual la homosexualidad es tabú, se evita a toda costa y, cuando no queda más remedio que tratar el tema, se hace con embarazo e incomodidad. Algunos de esos círculos, no obstante, comienzan a sacudirse de encima estos estigmas a base de acontecimientos puntuales que precipitan el cambio de mentalidad, de renovación generacional de sus miembros o por puro y consecuente paralelismo con el resto de la sociedad. El rap parece ser una de estas esferas que comienzan a desprenderse del estigma homófobo, con un underground liberado del yugo “don’t ask, don’t tell” y nuevos agentes abiertamente homosexuales. Pero ¿qué hay de los viejos tics anti-gay? ¿Van cayendo conforme las juventudes implantan su propio código moral? ¿Está todo el círculo del hip hop preparado para su flamante nueva tolerancia? Analizamos los factores que podrían indicarnos que, efectivamente, el género vive tiempos de renovación ética.

1. Frank Ocean, el primer ‘outing’

frank-ocean_110712_1341990681_72_.jpg

Ahora, Frank Ocean confiesa abiertamente su condición sexual en una carta a través de su Tumblr. Fechada en diciembre de 2011 y escrita en un documento de texto, la misiva narra de manera resumida su primer desengaño amoroso a través de una mezcla de sentimientos y consecuencias vitales (como su mudanza de Nueva Orleans a California). Y, con la naturalidad y la espontaneidad con la que uno explica las cosas en la intimidad, Ocean desvela el género –masculino– de su primer verdadero amor. ¿Qué ha pasado? Lo normal: que no ha habido ni una reacción negativa al respecto. Más bien, todo lo contrario. No han sido pocos los que han querido expresar su apoyo incondicional y su respeto de manera pública; desde sus compañeros de Odd Future –como cabía esperar– hasta el fundador de Def Jam, Russell Simmons, han mostrado su amor, apoyo y admiración por un acto que, visto desde muchos prismas, denota una dosis de valentía importante. Pero que en frío, desde nuestra cotidianeidad, no tiene por qué copar titulares durante varios días seguidos. Creo que hablo en nombre de una inmensa mayoría cuando digo que todos hemos pasado por una situación similar. Un amigo, un familiar, un compañero, uno mismo decide dar el paso y hacer pública –sin necesidad de poner globitos y comprar una tarta– su condición sexual.

El debate no se centra en Frank Ocean, ni en su orientación (se ha declarado abiertamente bisexual) ni en el hecho de hacerla pública. La verdadera pregunta detrás de todo este embrollo es si la comunidad rap, como inquiríamos más arriba, ha dejado de un lado la homofobia que arrastra desde tiempo ha. No son pocos los nombres pertenecientes a la escena que, en los últimos meses y al calor del debate abierto en Estados Unidos sobre la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo, se han manifestado a favor, sin necesidad siquiera de hacer referencia a su propia orientación. Me refiero a Jay-Z apoyando la postura del presidente Obama a favor de este tipo de uniones, o a T.I. y Kendrick Lamar, que con un rotundo “I don’t give a fuck” dejaron claro que cada individuo ha de preocuparse por su propia felicidad de acuerdo con sus principios.

lil-b-im-gay_100712_1341929373_28_.jpg

Otro precedente a tener en cuenta llegó en 2011, cuando el rey del meme-rap Lil B decidió titular su álbum “I’m Gay (I’m Happy)”. El Based God, por muy based que vaya, de tonto no tiene un pelo. Con semejante movimiento no sólo se consiguió una valiosísima publicidad para este trabajo, sino que además propició que otros miembros de la comunidad rap fueran preguntados acerca de la posible existencia de un rapero que confesara su homosexualidad. Encendida la mecha de las especulaciones y autopublicitado su enésimo álbum, Lil B acabó inaugurando públicamente un debate que ya tardaba en llegar: ¿en qué momento van a salir hip hop y allegados del armario? Como resultado, los headz del género pudimos calibrar tímidamente el grado de aceptación que podría tener un rapper gay entre sus compañeros de profesión. Y la gran mayoría (DMX, Killer Mike, Talib Kweli, entre otros) dribló el incómodo asunto centrándose en las otras interpretaciones del título, como la etimología primigenia del término “gay”, que significa feliz, o la intencionada controversia como soporte publicitario. Conclusión: el tema era, todavía en 2011, espinoso para los que conforman el núcleo duro de la escena rap.

"La humanización

de la estrella del

rap alejaba a ‘Ye

de su gremio,

pero lo conciliaba

con un público

que abrazó con

entusiasmo ver

sus miserias

reflejadas en las

letras de su

icono musical"

Si bien el acto de valentía de Frank Ocean no tiene precedentes en la historia del R&B y del hip hop, sí que podemos encontrar un cambio de actitudes retrocediendo algunos años en el tiempo. Si nos remontamos hasta 2008, nos encontramos con Kanye West firmando su disco “808s & Heartbreak”. Sin entrar a valorar cualitativamente el álbum, West marcaba la diferencia con el resto de la escena, desterrando la pose braggadocio que había reinado en el género desde hacía eones. El de Chicago se expuso ante su extensa horda de fans y seguidores –y también ante sus detractores, los que más provecho podrían sacar de este cambio de actitud– como una persona con sensibilidades no sólo artísticas, sino también emocionales, que llora como cualquier ciudadano de a pie el abandono del ser querido, el desengaño amoroso, la pérdida de un familiar. La humanización de la estrella del rap alejaba a ‘Ye de su gremio, pero lo conciliaba con un público que abrazó con entusiasmo ver sus miserias reflejadas en las letras de su icono musical.

Le siguió la estela con resultados inconmensurablemente exitosos Drake. Sin tener que renunciar a la vendible frivolidad de la trinidad mujeres-guapas–alcohol-de-coctelería–bling bling-y-ropa-cara, el canadiense ha conseguido ganarse el respeto a partes iguales de la escisión hip hop y de la división R&B. No hace falta empuñar un arma, amenazar a otra crew, insultar a otros artistas o dedicarte al narcotráfico para ser un hombre. Ni siquiera hacen falta ya estas credenciales para ser una estrella del hip hop.

El creciente éxito que ha vivido el R&B en 2011, con el propio Frank Ocean acompañado de The Weeknd como los grandes triunfadores musicales del año (y sin editar un disco oficial) también tiene mucho que decir en este cambio de mentalidad por parte del público. Son discos que hace 10 ó 15 años hubieran tenido un único objetivo comercial: chichis. Sin embargo, hoy el porcentaje de oyentes, compradores potenciales o fans ya no se divide en género masculino o femenino, por lo que la variable gay o hetero también debería desaparecer de la ecuación que ha usado la maquiavélica mercadotecnia musical en las últimas dos décadas. Al factor de género hay que sumarle la escalada de éxito que el R&B y el rap está teniendo entre el público indie, comunidad en la que los prejuicios sexuales llevan mucho tiempo sin asomar la cabeza. Internet, el fin de los tabús, la libertad de expresión, el amor, la propia música… ¿qué más dará? La cuestión es que, por fin, se empieza a hacer música por personas y para personas.

2. Breve historia de la homofobia ‘urban’

eazy-e_110712_1341991873_39_.jpg Eazy-E

Pero no siempre ha sido así. Situar el momento exacto en el que el rap fue abiertamente homófobo, además de arriesgado y laborioso, carece de sentido si lo que queremos esclarecer (el nivel de aceptación de la sexualidad en la escena rap actual) acontece hoy en día. Sin embargo, podemos enumerar diferentes conflictos con trasfondo homofóbico que ayuden a tener una idea de hasta qué punto la pose, la mentalidad o la lírica fue lejos en la injuria contra la comunidad gay. A finales de los 80s, el gangsta rap se empieza a imponer como estilo y uno los nombres precursores es N.W.A., hasta que el grupo desaparece como tal a principios de los 90s como consecuencia de diferentes disputas. Es en ese momento cuando Eazy-E arremete contra Dr. Dre y su pasado en World Class Wrecking Cru'. El verso “damn it’s a trip how a nigga can go so quick from wearing lipstick to smoking on chronic at picnics” queda como prueba indeleble del uso de la insinuación homosexual como oprobio de altos vuelos. Unos años más tarde de escribir esa frase Eazy-E fallecía. Y el pasado electro de Dr. Dre se desvaneció en la memoria colectiva eclipsado por la totalidad de su carrera.

"Hace diez años y siendo simplemente rumores, el fantasma de la homosexualidad erosionó lo que podía haber sido una carrera de enorme éxito"

craigdavid_110712_1341992250_89_.jpg Craig David

En términos muy diferentes, fuera de las fronteras estadounidenses pero con cierta similitud con Frank Ocean en términos estilísticos, podemos pararnos en el caso de Craig David. Emergiendo de la escena de MCs londinenses que brotaron al calor del éxito del 2step a principios de milenio, David fue catapultado a la fama con su álbum de debut “Born To Do It”. La magistral mezcla de R&B con los géneros que copaban la música de baile inglesa le llevó a vender ocho millones de copias en todo el mundo. Un buen motivo para comerse el mundo. Sin embargo, y tal y como él mismo ha confesado años después, la estrella se desvaneció fruto de las inseguridades de un chico cuya sensibilidad artística (y no artística) no casaba con la de sus coetáneos ­–o sea, el resto de MCs londinenses, que por aquella época empezaban a rivalizar entre ellos en peleas al micro, el germen del grime–. En 2008, David concedía una entrevista a un medio gay para acabar con las especulaciones acerca de su homosexualidad. Craig David se declaraba heterosexual y atribuía los constantes rumores a su actitud asustadiza con las mujeres en los principios de su carrera. El chico era inexperto, en fin. A toro pasado y a título personal, la reacción es exacta a la provocada por Frank Ocean: me da igual con quién te metas en la cama, lo que me importa de verdad es tu música. Y, sin embargo, hace diez años y siendo simplemente rumores, el fantasma de la homosexualidad erosionó lo que podía haber sido una carrera de enorme éxito. Algo que no le ocurrirá a Ocean.

blog comments powered by Disqus
También te gustará
Festivales en abril: los siete principales | PlayGround | Noticias Indie
Lists

Festivales en abril: los siete principales

Visto que la oferta festivalera en España es escasa (sólo el Electrónica en Abril) miramos más allá de nuestras fronteras para encontrar propuestas tan distintas y atractivas a la vez como el Coachell...

Wu-Tang Clan: una introducción | PlayGround | Noticias Indie
Columns

Wu-Tang Clan: una introducción

La semana que viene Wu-Tang Clan saldarán una deuda histórica con Barcelona actuando, en calidad de cabezas de cartel, de Primavera Sound. Pero, ¿quiénes son exactamente y en qué reside su importancia...

Últimos artículos
Día de la Música calienta motores | PlayGround | Noticias Indie
Nivea Soft & El Día de la Música

Día de la Música calienta motores

Durante los próximos tres días se sucederán las actuaciones en distintas salas de la capital como antesala a la gran cit...

Modernillos De Mierda | PlayGround | Noticias Indie
Columnas

Modernillos De Mierda

‘Twearking’, psycho-killers al volante, extranjeros cocidos, guerras a codo partido en las barras para proveerse de ceba...