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El tatuaje como modo de vida: un estudio social

La convención de tatuajes de Londres nos da pie a investigar qué rol tiene hoy este arte en la sociedad, y las diferencias que hay entre tatuarse por moda y hacerlo por necesidad

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4. Tatuajes y tabús sociales

No solo escogí a Steve como mi tatuador por nuestro encuentro en la convención. También le escogí porque trabaja sin pistola, un estilo de tatuar que se conoce como “hand-poking” que está más cerca de los verdaderos origines del arte y que quizá es más conocido en su encarnación japonesa, irezumi. En su acepción habitual significa literalmente “insertar tinta”, mientras que otra definición aceptada es “decorar el cuerpo”.

Durante nuestra segunda sesión me cuenta que las endorfinas de nuestro cuerpo se agotan al cabo de aproximadamente tres horas. Después de este punto, si sigues tatuándote es una cuestión de convicción. El hand-poking es mucho menos doloroso que el tatuaje con pistola, pero también implica pequeños dolores. También es más lento, y después de tres horas incluso esos pequeños dolores pueden ser un problema.

Como Gunter y otros artistas que conocí en la convención, Steve se introdujo en los tatuajes de forma orgánica. Parece como si el mundo del tatuaje escogiera a los suyos. Acumuló la mayoría de sus tatuajes (algunos visibles, otros no) en su vida previa como carpintero y, tal como me lo dijo, “los tatuajes han sido una transformación, me han ayudado a convertirme en quién soy. Por este motivo, decidir tatuarme las manos fue un paso importante, porque siempre son visibles. Así que todo lo que llevó ahí es importante para mí”. También fue el único en sacar a colación el impacto sexual de los tatuajes. “Llevar muchos tatuajes cambia el campo de mujeres que puedes escoger” dijo, antes de añadir “mejor dicho, de las que te pueden escoger a ti”.

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“Para mi los tatuajes han sido una transformación. Me han ayudado a convertirme en quién soy” Steve- Artista de tatuaje

Durante esta segunda sesión, discutí con Laurent, otro artista de Divine Canvas, acerca del tema de este artículo. Al explicarle la idea original de Noor le pregunté qué ocurría cuando los tabúes de los tatuajes de hoy en día, el cuello, las manos o la cara, se convierten en la norma del mañana. Después de todo, si las mangas ya no son un problema para la mayoría de la gente, ¿como sabemos que las manos no serán lo siguiente? Laurent, cuyos tatuajes faciales se cuentan entre los más bonitos e intricados que he visto hasta la fecha, sugirió que en vez de abrazar los tatuajes faciales como algo aceptable, la sociedad quizá da marcha atrás y premia a aquellos que no lleven tatuajes, así que, en efecto, los tatuajes volverían a ser marginalizados de nuevo.

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“Una mujer me explicó que no se había dado cuenta de que nosotros, las personas tatuadas, éramos personas normales. Lo que es gracioso, porque somos en buena medida personas normales, sólo que con un poco de tinta” Delphine - tatuadora

"No son sólo una

bella forma de arte,

cuando se hacen bien,

también son una de

las formas más puras

de autoexpresión"

Delphine es una joven artista de tatuajes francesa que trabaja en Divine Canvas. Al ser una amiga cercana de Noor, fue la primera persona con la que hablé en la convención. Su frente obstinada escondía un lado más suave tal y como descubrí al pasar tiempo en la tienda (ella era una de las nerds del anime) y fue la primera en apuntar las diferencias en recepción a los tatuajes visibles entre Londres e Inglaterra, y a un mayor grado, Europa.

“En Londres siento como que nadie me mira, pero en el sur de Francia, de donde vengo, me han insultado y pegado varias veces. París es horrible, con gente muy cerrada, y lo mismo ocurre con Suiza. Suecia era el único lugar en el que a la gente no le importaba para nada”, explica. Resulta que me encontré en Estocolmo para trabajar un mes después. De camino a la ciudad me di cuenta que había bastante publicidad genérica con tatuajes prominentes en el cuerpo de los modelos. Más tarde, sentado en el bar del hotel, me fijé en el diseño detallado del barman y le pregunté sobre la aceptación en Suecia del tatuaje visible. “Hay más tatuajes koi que señales de stop en esta ciudad”, responde.

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“Me hice las manos en diciembre del año pasado, cuatro años después de convertirme en artista profesional de los tatuajes. Me hice el cuello a la vez. Fue una confirmación de mi habilidad y mi establecimiento en la escena.” Delphine - tatuadora

Esta diferencia en la aceptación de los tatuajes entre Inglaterra, donde se calcula que uno de cada cinco adultos tiene hoy un tatuaje, y el resto de Europa se repite durante mis conversaciones. La historia del tatuaje es larga y compleja. Mientras que la práctica tiene raíces prehistóricas en muchas civilizaciones, así como un permanente atractivo y una continuada práctica, en occidente su aceptación parece que ha fluctuado diversas veces en los últimos siglos. Ha sido sujeto de curiosidad, una marca que indica que perteneces a la alta sociedad, un indicador de criminalidad y más recientemente un accesorio de moda aceptado, con una serie de celebridades sumándose a la práctica en la última década.

Explicando su elección de cubrirse de cabeza a pies de tatuajes, Joe, un artista de tatuajes grande, musculoso y, a primera vista, un poco intimidante, me explicó que “trabajar con los tatuajes me permite hacer lo que quiero, decir lo que quiero, llevar lo que quiero y actuar como quiero. Me puede expresar plenamente en distintos aspectos de mi vida porque me da un sueldo decente y no necesito conformarme. La gente lleva camisetas bonitas de diseñador o piezas de joyería, así que, ¿por qué no decorarse la piel?”

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“[Los tatuajes] son un buen sistema de filtro. Algunas personas me pueden mirar asustadas, lo que es estúpido porque soy un buen tipo. Si alguien me mira y tiene esta opinión cerrada de mirar sé que no quiero hablar con él realmente. Eso les corta. Hace a las personas más cerradas”. Joe - tatuador

"¿Puede la sociedad

evolucionar en su

aceptación de la

individualidad y la

concepción de belleza

para incluir tatuajes

de mano y faciales?"

Los tatuajes faciales y de mano como una práctica embellecedora y decorativa parece una manera probable de que la sociedad los acepte abiertamente algún día. Mientras escribía este artículo apareció la noticia de que en la República Checa Vladimir Franz, un compositor de ópera y pintor, era candidato a presidente y en las encuestas llevaba un 11%. ¿La razón por la que le menciono? Esta cubierto de tatuajes de cabeza a pies. Sorprendentemente, los votantes potenciales sometidos a preguntas sobre su candidatura dieron poca importancia al hecho de que llevase tatuajes mientras que Franz los consideró irrelevantes en la discusión, argumentando que “un tatuaje es un signo de libre voluntad y que no daña la libertad de los demás”.

¿Puede la sociedad evolucionar en su aceptación de la individualidad y la concepción de belleza para incluir tatuajes de mano y faciales? La histórica fluctuación del significado de los tatuajes dentro de la sociedad occidental, así como su naturaleza cíclica, me hace pensar que no estamos tan lejos. La aparición de Franz me recordó que las cosas pueden cambiar.

¿Qué necesitaría para tatuarme algo que no pudiese esconder? Eso es lo que me preguntaba al visitar Divine Canvas, hablar con sus miembros y observar su propia colección. Estar expuesto a buena parte del trabajo más exquisito y complejo me hizo considerar dicha opción. Pero no sólo no cumplo los prerrequisitos que han apuntado aquellos con los que he hablado, a fin de cuentas aún no contemplo la opción por motivos profesionales.

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“Quiero que no haya una sola parte de mi piel más allá del contorno de los ojos. Quiero que mi cuerpo sea completamente sólido. Hasta que no llegue ahí no voy a parar”. Jay Read – empresario y propietario de una marca de street wear.

Amo los tatuajes, pienso que no son sólo una bella forma de arte, pero cuando se hacen bien, también son una de las formas más puras de autoexpresión. En unos tiempos en los que la conformidad impera, la autoexpresión es algo que a menudo muchos reprimimos como un automatismo. Puede que algún día cambie de opinión, con o sin la aprobación de la sociedad, pero ahora entiendo lo que significan dichos tatuajes, algo que me faltaba antes, y ahora tengo un respeto que nunca perderé hacia los que tomaron la opción.

Si queremos que evolucionen los tatuajes que están socialmente aceptados, antes tenemos que lidiar con otro de nuestros hábitos. “Recientemente aparecí en un programa de televisión de la BBC3 sobre cuerpos modificados”, me explicaba Delphine mientras acababa nuestra entrevista. “Desde entonces la gente me ha parado en la calle porque me ha reconocido y una mujer me explicó que no se había dado cuenta de que nosotros, las personas tatuadas, éramos personas normales. Lo que es gracioso porque somos en buena medida personas normales, sólo que con un poco de tinta”.

*Puedes ver todas las fotos aquí

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