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Games

'The Long Dark', el último ejemplo de que los juegos de supervivencia no tienen sentido

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La supervivencia es un elemento que cada vez aparece en más juegos, pero ¿tiene algún propósito?

Juan Carlos Saloz

01 Agosto 2017 17:53

La supervivencia se ha convertido en un género de videojuegos muy popular. Prácticamente, todos los juegos de mundo abierto actuales integran algún elemento que obliga a los protagonistas a sobrevivir. Cazar, buscar comida o encontrar refugio son elementos clave en títulos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild o Final Fantasy XV, sagas que nunca habían contemplado estas posibilidades.

Al integrar estas características, los juegos intentan aportar una dosis de realismo que metan de lleno a los usuarios en la historia. Sin embargo, como remarcan en Kotaku, los juegos de supervivencia están lejos de llegar a enseñarte a sobrevivir o a darte la sensación de que estás en una situación difícil.

Es el caso de The Long Dark, un juego que acaba de estrenarse y del que ya se ha anunciado su adaptación cinematográfica. Básicamente, todo lo que propone es una experiencia tediosa en la que puedes morir en cada momento. Solo si consigues los recursos necesarios puedes llegar al siguiente día.



La base es la misma que propone Citadel: Forged With Fire o The Forest. Cada uno está ambientado en mundos y situaciones distintas, pero acaban proponiendo lo mismo. La idea es que, al acabar el juego, el usuario sienta que ha aprendido algo sobre la supervivencia; que, si al siguiente día se pierde en el bosque, pueda sacarse las castañas del fuego.

Es similar a los programas El Último Superviviente o Planeta Calleja. Te proponen situaciones extremas y medidas desesperadas para salir adelante, con la falsa esperanza de que sirvan como guía (y acercándose al morbo por el camino). Pero los videojuegos de supervivencia, que se supone que deberían profundizar en las ideas que después se integran en los títulos comerciales, ni siquiera rozan la superficie de lo que podrían llegar.

Todos plantean lo mismo: encontrar comida y bebida –que suele estar muy cerca de donde apareces– y recoger materiales para crear refugios –los personajes suelen ser arquitectos profesionales–. Como mucho, algunos integran combates que nunca veríamos en un entorno real, que no suponen ningún reto para el jugador habitual.



The Forest

La fatiga mental, el mayor enemigo en estos casos, no suele aparecer más que como algún detalle puntual. La sensación de cansancio y miedo ante lo que te ocurre es, como mucho, un elemento secundario. Solo hay una excepción en este sentido: Don’t Starve.

En este juego indie, el pavor se convierte en el peor enemigo del protagonista, mientras sufre por el mal clima y la necesidad de subsistir. Al igual que en la película El Náufrago, te lleva a un viaje junto al protagonista que te ayuda a entender mucho mejor la sensación de no tener nada. Te hace empatizar con el personaje, y así te ayuda a entender la importancia de la supervivencia.


Don’t Starve

Otro de los elementos que más se tienen en cuenta es el medio ambiente. En The Long Dark se ve claro, con una ventisca de nieve que atrapa al protagonista. Gracias al clima, la experiencia se vuelve más personal e interna, ya que cada tarea se complica gravemente. Pero los únicos cambios que acaban siendo visibles están en la ropa de invierno y en la necesidad de formar hogueras. A largo plazo, te acabas acostumbrando, y un elemento básico acaba derivando en una simpe característica variable.

Por último, en los videojuegos de supervivencia se suele extrapolar la idea de sobrevivir a entornos fantásticos o irrales. En The Long Dark buscaban huir de esta idea, pero han acabado integrando lobos y osos como si acecharan detrás de cada árbol. La visión microscópica de la supervivencia, la idea de que una picadura de mosquito puede matarte o de que tienes que hervir el agua para no intoxicarte, desaparece en los títulos más representativos del género.


This War Of Mine

No obstante, existen mecánicas que pueden trazar una dirección más firme para los juegos con elementos de supervivencia. Por ejemplo, en This War Of Mine presentan a una familia que sobrevive en mitad de una guerra, y se centra tanto en su lucha por seguir viviendo como en la relación interpersonal de los personajes.

Quizás, entre la propuesta de este juego y Don’t Starve esté la clave para dar a entender la supervivencia como un elemento necesario y no como una pesadez que entorpece la trama.

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