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Las víctimas olvidadas del huracán Harvey

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"Nada justifica que lo dejasen atado condenándolo a una muerte segura"

claudio moreno

31 Agosto 2017 10:59

Ruaridh Connellan

A su paso por Texas, el huracán Harvey ha dejado 31 muertos y un puñado de imágenes parecidas a lo que el fin del mundo debe ser: edificios destrozados, vehículos sepultados y animales domésticos abandonados a su suerte. Animales como el de la foto que encabeza el texto.



Los dueños de este perro de Victoria –Texas- lo dejaron encadenado a un poste de teléfono mientras el agua del temporal formaba una piscina a su alrededor. En la imagen parece resignado a morir por ahogamiento, pero el fotógrafo del Daily Mail que registró su desgracia terminó por desatarlo y ponerlo a salvo del agua. Foto viral y final feliz.


Las mascotas son mucho más propensas a tratar de escapar durante situaciones estresantes.



Ahora bien, ¿se puede sacar alguna conclusión de esta escena? Sin conocer las circunstancias de la familia/persona responsable de la mascota no procede emitir un juicio condenatorio, más aún cuando la integridad de los seres humanos también corre peligro en una catástrofe semejante.

Sí procede, sin embargo, profundizar en la psicología del abandono, y para ello consultamos al veterinario de la Universidad de Extremadura Josué Delgado. “La imagen revela el significado que tiene la mascota para los dueños. Obviamente el perro no forma parte de la familia, sino que lo considera un elemento externo. En su defensa podrían argumentar que en esa situación es imposible poner a la mascota a salvo, que los medios de rescate están desbordados y que las personas tienen preferencia respecto a los animales. Bien, pero eso no justifica que lo dejasen atado condenándolo a una muerte segura”.

En efecto, la estampa de este animal calado hasta las entrañas nos remueve porque sus dueños le negaron la huida. Porque le privaron del instinto. Y es que, según cuenta la experta en conducta animal Pamela Reid a National Geographic, “las mascotas son mucho más propensas a tratar de escapar durante situaciones estresantes. Algunos propietarios atan a sus animales en casa o en el jardín en un intento de mantenerlos a salvo, pero en realidad eso provoca el efecto contrario”.  


Llevamos años pidiendo sin éxito un protocolo de evacuación de animales en catástrofes.



Aunque las intenciones fueran buenas, los expertos coinciden en que hay que ser muy cafre para encadenar a tu mascota en medio de una tormenta tropical. Antes de eso, en una contexto en el que faltan manos, tenemos otras opciones abiertas. La principal consiste en anticipar el problema y dejar al animal bajo el cuidado de una protectora:

“En ningún caso es lícito abandonarlo. En estos casos los veterinarios y las protectoras deben ayudar a los animales que lo necesiten con todos los recursos de los que puedan disponer; sobre todo cuando hay dueños sin corazón que olvidan a sus mascotas con excusas casi siempre ridículas”, afirma Maite Etxarte, de la Fundación Protectora de Animales de Navarra.

Una segunda solución, más estructural, pasa por que los políticos se involucren en el asunto. Nos lo explica Silvia Barquero, presidenta del partido animalista PACMA: “A nivel político siempre se ignora a los animales, que también son víctimas. Nosotros llevamos años pidiendo sin éxito un protocolo de evacuación de animales en catástrofes como la de estos días; animales que conviven en familia o que mueren encerrados en granjas industriales”.

Lo cierto es que en algunas zonas asoladas por el huracán los vecionos se han organizado en patrullas para socorrer a los animales desamparados, especialmente a las mascotas. Peor suerte corre el ganado, que por tamaño, sigue sin tener escapatoria. 


Peor suerte corre el ganado, que por tamaño, sigue sin tener escapatoria.



En España ocurrió algo parecido hace un par de años con las crecidas del Ebro, donde más de 9.000 animales perdieron la vida. Nadie asumió la responsabilodad entonces, y nadie la asumirá ahora. ¿Se puede castigar el abandono en las catástrofes? "Ahora se está aplicando el artículo 337 bis del Código Penal como maltrato animal por omisión de los deberes que uno tiene con los animales. Cuando alguien deja morir a su perro se considera delito y de hecho hay sentencias que así lo contemplan, pero no sé si en un caso en el que también peligra la vida de las personas el juez lo interpretaría de esta manera. Nosotros sí. Yo no concibo abandonar mi casa dejando parte de mi familia detrás”, sentencia Silvia Barquero.

En esta misma línea, la dirigente de la agrupación animalista denuncia que tras las catástrofes medioambientales se cuantifiquen las víctimas sin contar con las vida animales: “Cuando hay algún incendio en el que no muere ninguna persona los medios siempre dicen que no se han tenido que lamentar víctimas mortales, pero es importante señalar que la muerte de un animal también supone una pérdida, y no solamente económica”.


Yo no concibo abandonar mi casa dejando parte de mi familia detrás.



¿Qué ocurriría si le diéramos la vuelta? En este sálvese quien pueda donde todo se mueve por instinto: ¿abandonaría la mascota a su dueño si tuviese esa oportunidad? Responde Maite Etxarte. “Para nada, los perros son fieles por naturaleza y dan la vida por su dueño en cualquier situación. Hay muchos casos documentados en los que la mascota no se separa de él incluso cuando éste ya ha muerto”.

En resumen: dejar atrás a la mascota es cruel, dejarla atada es una salvajada. Hay una manera de saber si nosotros haríamos lo mismo en una catástrofe, contestar a la pregunta de Josué Delgado. “¿Dejarías a tu hijo encerrado en un cuarto al borde de la inundación? Piésalo un momento. Ahora dime ¿dejarías a tu mascota encadenada? Si la respuesta es diferente no estás preparado para tener mascota”.


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