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Tengo deseos de comer guarradas cuando duermo poco y la ciencia me da la razón

Un nuevo estudio explica por qué nos apetecen cosas grasientas al estar faltos de sueño

Seguro que alguna vez te ha pasado: dormir poco y tener necesidad de comer guarradas. Un nuevo estudio demuestra que no estabas equivocado cuando creías que lo tuyo era un caso aparte o, directamente, un caso perdido: existe una relación entre la falta de sueño y el deseo por ingerir comida grasienta. 

Lo de levantarse a las tres del mediodía con la resaca aplastándote medio hemisferio sí y el otro también junto a un fuerte deseo por comer cosas poco saludables no es fruto de tu imaginación. Lo es más bien de un descubrimiento publicado por la revista Sleep y demuestra que la relación entre ambas cosas sí existe.

Erin Hanlon, investigador en endocrinología, diabetes y metabolismo, y uno de los autores del estudio, lo explica así: “Hemos descubierto que la falta de sueño activa una señal que aumenta el aspecto hedonista de la ingesta de comida, el placer y la satisfacción que provoca".

Algo similar a la gula post-fumada

En realidad, esta necesidad responde al sistema endocanabinnoide y es similar a la que nuestro cuerpo experimenta con el consumo de cannabis. Catorce jóvenes comprobaron que, cuando dormimos lo suficiente, los niveles de este sistema se mantienen débiles. Sin embargo, después del desfase, o simplemente de una noche de insomnio, el nivel se muestra un 33% más elevado.

A pesar de la importancia del estudio, los propios científicos son conscientes de que todavía existe un vacío de conocimiento. Falta saber de dónde viene ese pequeño grupo encargado de realizar cambios en nuestro cuerpo. Aunque, al menos, ya sabemos el por qué de esa gula que nos entra tras haber hecho de todo menos dormir y que pensábamos que solo dependía de nosotros.

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