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¿Hay algún sistema infalible para detectar la orientación sexual de otras personas?

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Un estudio científico pone a prueba a los listillos con un supuesto radar para captar gays y lesbianas

PlayGround

27 Junio 2017 11:29

Se ha convertido en una broma recurrente: algunas personas juegan a adivinar la orientación sexual de otras tirando de un supuesto sexto sentido llamado 'gaydar' Es un radar para detectar gays y lesbianas. Y ha ido demasiado lejos. Tanto que la ciencia ha tomado partido para definir si realmente existe, si hay personas que tienen incorporadas este localizador de tendencias e identidades.

Y el resultado es todo lo que podrías esperar.

William Cox, investigador del Departamento de Psicología de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha sido el encargado de dirigir el estudio orientado a analizar el llamado gaydar: “En algunos trabajos recientes, mis colegas y yo hemos podido demostrar cómo la perpetuación del mito gaydar tiene consecuencias negativas”, adelantaba el científico en un texto para The Conservation. “Sospechamos que incluso las personas que normalmente tratan de abstenerse de estereotipar podrían ser más propensas a usar estereotipos gays si se les inducen a creer que tienen ese radar”.

Así, los participantes en el estudio juzgaron la orientación sexual de distintos hombres a partir de información tomada de sus redes sociales. El primer grupo de hombres analizados manifestaba intereses relacionados con los estereotipos gays, como la moda, las compras o el teatro. Un segundo grupo aparecía entreteniéndose con cuestiones presuntamente heterosexuales, como la caza, los coches o el deporte.

Este diseño permitió a William Cox y sus compañeros determinar con qué frecuencia la gente llega a la conclusión de que ciertos hombres son gays porque demuestran estereotipos homosexuales, y cómo esta frecuencia se dispara cuando a alguien cree que tiene su gaydar afinado.

“A algunos participantes les dijimos que el gaydar es una habilidad real, mientras que a otros les obligamos a pensar que el concepto es un término articulado para estereotipar sin cargo de culpa”.

De esta manera, los que creyeron en la existencia del gaydar erraron con mucha más frecuencia al definir la orientación sexual de los analizados que quienes supieron que aquello era una patraña. Con la prueba afloró una evidencia: “La creencia en el gaydar fomenta los estereotipos disfrazándolos bajo una etiqueta diferente”, sentencia el investigador.

William Cox y sus colegas concluyeron que la presunta existencia de este radar únicamente sirve para reforzar comportamientos nocivos. En algunos casos se presenta como una herramienta útil y en el peor de los casos inofensiva. Sin embargo, el simple hecho de aparecer como algo inocuo contribuye a trivializar los estereotipos bajo frases como: “Ese tío ha hecho saltar mi gaydar”.

Traducción: ese tío parece gay.


“Aunque muchos saben que los estereotipos son erróneos, hacer como que tienen un ‘gaydar’ les proporciona un escudo para encajonar con etiquetas (el gusto por la moda, la profesión o el peinado de alguien) dentro de una categoría”, escribe Cox.

Como vemos, el estudio no es un guía del buen etiquetado, todo lo contrario. William Cox aspira a eliminar el concepto gaydar del imaginario colectivo. Quienes creen que tienen el superpoder de identificar la orientación sexual de alguien por sus rasgos faciales, el peinado o la vestimenta; en realidad manifiestan un gusto malintencionado por el prejuicio.  

"Los estereotipos llevan a prejuicios, y estos pueden justificar la discriminación y la opresión”, sentencia Cox.

(Vía The Conservation)

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