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Guía rápida para aprender a comer como un camionero

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¿Es cierto que los camioneros siempre comen bien y barato? Un conductor de camión nos lleva de ruta por los 10 restaurantes de carretera más auténticos de nuestra geografía

Marc Casanovas

03 Enero 2017 06:00

Escena de Jamón, Jamón, de Bigas Luna (1992)

Un camión con estampita de La Virgen llorando, foto de los hijos descolorida, bufanda del equipo de fútbol en el parabrisas, ropa chandalera, yemas de los dedos tatuadas al volante, publicidad del gran toro en la cima de una colina desértica y un restaurante abierto con comida grasienta. 

Es un topicazo, pero así es la postal de las carreteras españolas un dia laborable cualquiera.


Serie "Los camioneros", 1973.

Quemando gasolina y sumando kilómetros para no perder pistón de su hoja de ruta, Q.S.F. nos contesta con el manos libres desde el tráiler.

“Soy camionero desde hace 40 años y autónomo desde hace cinco. Pertenezco a una familia de tradición camionera. Mi padre y mi hermano mayor ya conducían camiones antes que yo. Como muchos otros, me saqué el carné en el ejército. Estoy casado y tengo dos hijos que afortunadamente he logrado que no se dediquen a esto. Hoy mi ruta por carretera es de 1216 kilómetros: de La Coruña a Oviedo y después descargo en Teruel y Valencia. No sé dónde voy a comer porque voy con el tiempo justo porque han tardado mucho tiempo en descargar la mercancía”.






















Cada vez más, las empresas de transporte sufren para contratar camioneros fieles y profesionales. "Es uno de los oficios menos valorados de la sociedad, pero el mundo se pararía sin nosotros”, suelta nuestro interlocutor con orgullo. Eso sí, aquello de “para ser feliz quiero un camión” que cantaba Loquillo hace tiempo que pasó a mejor vida.

Muchos jóvenes ven dinero fácil y un puesto de trabajo simple pero no saben donde se meten. “Si eres jovencito, recién casado y con una o dos criaturas pronto te llevarán los demonios. He visto a muchos dejando el camión a los 4 días”, asegura Q.S.F. con la costa gallega en el horizonte.



He visto a muchos dejando el camión a los 4 días.


Por ley, un camionero conduce un máximo de 10 horas al día con descansos obligatorios de 45 minutos cada 4 horas y media. Al finalizar la jornada, un polígono industrial es tu casa y la cabina trasera del camión tu dormitorio. No hay recompensa emocional ni económica. “Hay facilidades laborales para ser conductor de camión, pero los sueldos ya no son los que eran. Entre dietas y descuentos de pagas extraordinarias no llegas ni a mil eurista”, sentencia.

No en vano, a los camioneros se los conoce como los marineros de tierra. “Pero sin una novia en cada puerto”, puntualiza entre risas. Una vida solitaria en la carretera deja muchas horas para conocer de memoria cada centímetro de carretera nacional, autovía o autopista. Por algo dice el dicho que un restaurante con camiones aparcados en la puerta es garantía de buen comer y buen beber. Siempre ha sido así.



En las carreteras nacionales se come mucho mejor.


Donde come un camionero se suele comer bien, pero barato ya es otra cosa…”, puntualiza Q.S.F., confesando algún privilegio de conductor profesional: “Nosotros tenemos precios más asequibles que otros conductores no habituales. El camarero está muy atento a quien sirve para poder cobrar un poquitín de más a los despistados”.

Lo que tiene muy claro es donde está la buena comida: “En las carreteras nacionales se come mucho mejor. No hay color. La comida en las autopistas es mediocre. El problema es que como vamos con el tiempo muy ajustado, si quieres parar a un sitio bueno tienes que salir de la autovía con la pérdida de tiempo que supone. Sólo por ese motivo muchas veces ya no vas”, dice indignado.



Muchas veces dejas solo a un compañero en el comedor para no perder tiempo.


Y es que el problema principal de un camionero en pleno siglo XXI es que casi no tiene tiempo ni para comer y que acaba más pendiente de cumplir un horario que de los peligros del volante. “Gracias a la emisora puedes comer con otros camioneros, pero con la normativa de la hoja de ruta no se puede perder mucho tiempo comiendo. Ya no es como antes. Cuando cumples tus 45 minutos de descanso muchas veces dejas solo a un compañero para no perder tiempo”.

Para dejar de pisar el acelerador, un camionero piensa al detalle su parada obligatoria. Son puntos que un camionero no negocia, los exige sin excusas. “Un restaurante para camioneros debe tener un párquing amplio para realizar pocas maniobras. Valoramos vigilancia en la zona porque los robos de vehículos parados o en marcha se han multiplicado. Después que la comida sea buena y barata. Y si hay otros camioneros en el comedor, mejor que mejor”.



 

Un restaurante para camioneros debe tener un párquing amplio para realizar pocas maniobras.


Siguiendo el santo grial del profesional de los vehículos pesados, José María Sallés aprovechó su experiencia en la empresa Wtransnet de carga y descarga de camiones para abrir el blog “El camionero recomienda”.

Un buen día decidió utilizar el blog como altavoz para preguntar a todos los camioneros de España sus restaurantes de carretera favoritos. Lo que no sabía es que más de 500 camioneros contestarían a la llamada pública alcanzando 1500 recomendaciones por todo el territorio. Recomendaciones que han dado lugar a un libro con la guía de los mejores restaurantes de carretera ordenada exhaustivamente por comunidades autónomas, provincias y pueblos.


Con la ayuda de Sallés hemos elaborado una lista con los 10 restaurantes de camioneros más pintorescos de España. Que tiemble la Guía Michelin porque aquí hablan realmente los profesionales del volante y no las barrigas contentas con corbata de la guía del neumático:

 
1. Parrillada Apache.

Avda. De Villalba, 1. Rabade, Lugo. Menú 9 euros.

El local se halla situado en una casa de piedra con decoración del lejano oeste (ya sabes, la época de los indios y los vaqueros). Lo más curioso es que hay una cárcel en el bar con sus rejas y todo en el centro del comedor. Si algún camionero se porta mal acaba castigado en el calabozo entre risas de los colegas. Se sirven comidas y cenas.

2. La Ruta.

Carretera Nacional II, km 401. Peñalba, Huesca. Menú 10 euros.

En este restaurante se rodó la película Jamón, Jamón, dirigida por Bigas Luna con Javier Bardem y Penélope Cruz en el reparto. Gracias a esta curiosidad vienen camioneros de todas partes para ponerse las botas. Cocina casera con churrasco o solomillos peligrosos para la digestión de cualquier camionero. Dispone de un comedor para 200 personas lleno de plantas. Cierra sábados por la tarde y domingos todo el día.


3. La Encina.

Calle Casañe, 2. Palencia. Menú 16.50 euros.

En este restaurante debes entrar con un buenísimo apetito, porque su cocina castellana con alubias estofadas y el lechazo asado dejan sin aliento. El horno de leña de encina está a la vista de los clientes y dispone de una gran bodega. El restaurante ostenta dos primeros premios de gastronomía de la tortilla española, merecidos en los años 2000 y 2002. Abre todos los días y se preparan comidas y cenas.

4. Paneque.

Carretera de Málaga-Granada, A-359, salida 7. Villanueva del Trabuco, Málaga. Menú 10 euros.

Te vamos a explicar lo que es la porra antequerana o porra fría, por si no lo sabes. Se trata de tomate, pan, ajo, aceite y pimiento, todo triturado con jamón serrano o atún o huevo cocido. En el Restaurante Paneque lo preparan todo el año y es lugar de referencia de todos los camioneros que pasan por la zona. Dispone de una cafetería abierta las 24 horas. Abre todos los días.

5. Hostal El Volante.

Carretera Circunvalación, s/n. Chinchilla, Albacete. Menú 9 euros.

Eugenio Egido, fundador del complejo, fue camionero y en vista de las necesidades del sector decidió abrir el negocio en 1965. Desde entonces funciona con el mismo espíritu de servicio al camionero, y a cualquiera que desee comer, como mandan los cánones. El gazpacho manchego es una de las maravillas de la cocina de la tierra y de este restaurante. También tiene una gran barbacoa a la vista y, atención, una discoteca. No sabemos si sólo aceptan camioneros.

6. Montero.

Carretera N-634, km. 621 Goiriz. Villalba, Lugo. Menú 10 euros.

Local inmenso de 2.700 metros cuadrados repartidos en varios comedores y con el aparcamiento más grande para camiones de España con sus 7.000 metros cuadrados. Su plato estrella es una auténtica locura: Lubina rellena de marisco. Abre todos los días.

7. La Venta de Meco.

Carretera N-II, km 38,200 Meco, Madrid. Menú 9 euros.

En este local encontrarás siempre sitio, gracias a su gran capacidad (dos comedores para 360 personas) y a una imponente barra de 80 metros más parecida a una pista de atletismo pero con camioneros. Cocidos madrileños y postres caseros.

8. El Perejil.

Carretera Cuevas-Aguilas. Cuevas del Almanzora, Almería. Menú 10 euros.

Si eres camionero y viajas por Almería conoces este lugar. La calidad de la comida es envidiable: cocina tradicional andaluza, recuperando todas y cada una de las esencias de la tierra, con diferentes tipos de potajes como el de trigo, el de pelotas y el de grullas. El lunes es su día de descanso semanal.

9. Andamur.

Polígono Industrial Guadiel Parcela, 131. Guarroman, Jaén. Menú 9,80 euros.

Parada obligatoria antes de entrar en una zona de largas carreteras. De ambiente familiar, dispone de un servicio rápido y de calidad. Tiene un aparcamiento que ellos mismos califican de "exagerado", por lo grande que es. Abre todos los días, las 24 horas y se sirven desayunos, comidas y cenas.

10. Maxi.

Carretera N-630 Gijón-Sevilla, km. 664. Villafranca de los Barros, Badajoz. Menú 8,50 euros.

"Entre como un cliente y salga como un amigo". Este es el lema de la familia que hace 15 años que regenta el restaurante. La especialidad que te hace ver amigos camioneros por todas partes es el solomillo 'estilo Villafranca' con aceite, vino y acompañado de patatas panaderas, más su famosa tarta de queso de postre. Aparcamiento propio. Abre todos los días y se sirven desayunos, comidas y cenas.

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