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Cuando los humanos rompimos la barrera de edad de los 115 años

La esperanza de vida humana sigue subiendo y se ha propuesto llevarle la contraria a los científicos para poder ser infinitos

En la escena final de ‘Las ventajas de ser un marginado’ el protagonista se pone de pie sobre la plataforma de una pickup, levanta los brazos y piensa en alto: “Somos infinito”. Quizás el anhelo algún día se haga realidad.

En octubre del año pasado, un grupo de científicos publicó en la revista ‘Nature’ que la edad máxima a la que podría llegar una persona eran los 115 años. La conclusión de este estudio quedaba rebatida desde la misma historia, pues en los últimos tiempos hemos conocido ejemplos de mayor longevidad: la italiana Emma Morano falleció en abril tras haber vivido durante 117 años, y la francesa Jeanne Calment murió en 1997 habiendo soplado 122 velas (aún ostenta el récord de edad).

Ante semejante evidencia la revista ‘Nature’ ha vuelto a invitar a científicos doctos en los secretos del deterioro humano. Los biólogos Bryan G. Hughes y Siegfried Hekimi, de la Universidad de McGill, en Montreal, han llegado a una conclusión completamente distinta, afirmando que no existe evidencia de que el cuerpo humano diga “basta” a los 115 años.

Para su estudio, los investigadores de la facultad canadiense analizaron a las personas más longevas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Japón, y lo hicieron por cada año desde 1968.

“No sabemos cuál podría ser el límite de edad del ser humano. De hecho, al extender las líneas de tendencia, podemos concluir que la esperanza de vida máxima (y promedio) podría seguir aumentando en el futuro”, explicó el investigador  Siegfried Hekimi.

Y continúa: “Cuando todos vivían hasta los 50 años, era razonable pensar que los más longevos llegarían a los 80. Actualmente las personas vivimos un promedio de 80 o 90 años, y algunas llegan hasta los 120. De manera que si la vida promedio continúa expandiéndose, la máxima se estirará aún más, superando sin duda la barrera de los 115 años”.

La esperanza de vida varía cada década de manera significativa. En 1920, por ejemplo, el promedio de esperanza de vida para los bebés canadienses era de unos 60 años, mientras que en un nacido confiaría en llegar a los 76. Hoy, la esperanza de vida promedio llega a los 82 años.

De manera que es imposible predecir las cotas de longevidad que conquistará el humano. Al menos esa es la tesis de Hekimi, que menciona la teconología, la medicina y las mejoras de las condiciones de vida en general como factores relevantes para retrasar nuestro inevitable despedida.

“Hace 300 años la mayoría de gente tenía una vida muy corta, si a estos les hubiéramos dicho que en algún momento el ser humano alcanzaría un promedio de más de 100 años, nos habrían llamado locos”. 

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