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El reto casi imposible de comer sin aceite de palma

¿Cómo puedo saber si hay aceite de palma en mi comida?

Cada ciudadano consume una media anual de 10 kilos de aceite de palma sin saberlo. Es una cifra ciertamente alarmante si hacemos caso al último informe de la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria que constata la relación directa entre aceite de palma y cáncer.

Según GRAIN, una pequeña organización internacional que trabaja apoyando a campesinos, "el consumo aumentó en casi un millón 500 mil toneladas por año desde mediados de los ochenta, y hoy alcanza más de 50 millones. Ahora el aceite de palma representa más de la mitad del consumo mundial de aceites y de grasas".

Mientras las asociaciones en contra del aceite de palma se preguntan cuándo se prohibirá de manera oficial en la industria alimentaria, alertan que la mayoría de veces no se puede saber si lo hemos consumido. Unas veces por falta de interés del consumidor y otras por poca información de la marca, pero según “ Say NO to palm oil”, el aceite de palma ya está presente en el 50% de los productos de bollería industrial y en muchos más alimentos de nuestra dieta.

Desde 2003, muchas marcas se emparan bajo el escudo verde del Aceite de Palma Sostenible (RSPO). Ante las numerosas protestas internacionales, los grandes gigantes de la alimentación buscaron esta solución "para garantizar que la producción respete los derechos laborales y de las comunidades indígenas, que no se ocupen nuevas zonas de elevado valor medioambiental y que no se amenace la biodiversidad, además de promover prácticas agrícolas más limpias".

Según los grupos ecologistas, indigenistas y pro derechos humanos y animales, “es un intento de lavado verde de las grandes empresas implicadas parar tratar de mejorar su mala imagen en los numerosos países donde están acabando con pueblos y bosques enteros”. Hay que recordar que la producción de aceite de palma se vincula directamente con la deforestación en Borneo y Sumatra y la destrucción del hábitat natural del orangután.

Más de 200 organizaciones sociales de 41 países respondieron con la presentación de la Declaración internacional en contra del maquillaje verde de monocultivos de aceite de palma sostenible indicando que la reconversión a la producción sostenible es y será imposible.    

¿Cómo puedo identificar el aceite de palma en un producto de alimentación?

Para Vivalebio Magazine, la única manera de saber con toda seguridad que un producto no lleva aceite de palma o derivados es saber identificar las palabras clave en la etiqueta. No sirve de nada pensar que una marca ecológica, vegetariana o vegana estará limpia de culpa porque muchas incluyen aceite de palma en el proceso de producción.

Evidentemente, la manera más fácil de detectar el aceite de palma en la etiqueta es si incluye las palabras PALM OIL o ACEITE DE PALMA, pero muchas veces se esconde bajo el paraguas de ACEITES VEGETALES, GRASAS VEGETALES O VEGETAL OIL. Si no especifica el aceite vegetal, sospecha.

Cualquier producto que contenga un nivel de grasas saturadas superior al 40% de su composición llevará, en la mayoría de los casos, aceite de palma. Todos los productos que contengan ingredientes con la palabra PALM o compuestos de la misma (PALMATE, PALMITATE, PALMOLEIN) llevará aceite de palma o derivados.

Afortunadamente, un nuevo informe de Chain Reaction Research revela que algunos de los mayores productores de aceite de palma del sudeste asiático han activado políticas de sostenibilidad más potentes.

Tal y como confirma la web Say NO to palm oil “no debemos subestimar el impacto de sumar nuestra voz a campañas críticas. Las empresas abordan sus lazos con el aceite de palma sólo cuando ven que el tema preocupa a sus consumidores y que, por tanto, podría afectar sus márgenes de beneficio si decidieran no abordar su contribución negativa”.

The 28-Day Palm Oil Challenge es el primer programa mundial que, a través de algunos cambios de estilo de vida simples, pretende alcanzar un vida más sostenible eliminado el aceite de palma de la dieta durante 28 días. Y el reto no es tan fácil como parece.

El desafío de 28 días sin aceite de palma se divide en 4 áreas clave de la casa: refrigerador (productos de alimentación frescos), despensa (productos de alimentación en conserva), baño (productos de higiene personal y cosmética) y lavandería (productos de limpieza) para poder vivir éticamente a través de buenas elecciones de consumo.

Paso a paso, invita a descubrir cómo reducir el consumo de aceite de palma de conflicto gracias a una guía de marcas recomendadas, recetas fáciles de cocinar y recursos informativos para que el consumidor pueda decidir sin información oculta.

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