PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Food

Final Fantasy XV, el videojuego para babear con comida casi real

H

 

Gráficos comestibles para llegar hambriento al GAME OVER

rosa molinero

22 Diciembre 2016 16:09

El príncipe Noctis y su séquito van a salvar al mundo. Pero durante el viaje hay que ir haciendo algo muy importante: comer. Porque esta vez, cuando juegues al Final Fantasy XV, vas a encontrarte salivando ante la pantalla: los gráficos de los platos son una delicia. Esta es la entrega de la saga donde la cocina y la alimentación han cobrado un papel fundamental.

Uno de los guardias del Príncipe Noctis, Ignis, es el chef del batallón y cocina todas las noches al aire libre en el campamento. Puede aprender hasta 103 recetas distintas para que el equipo recupere fuerzas en el campamento. Y se le ocurren viendo una simple seta en el bosque, una rana gigante, leyendo un poema o visitando un restaurante.

Porque a parte de estos platos, todavía aparecerán muchos más a medida que el equipo vaya avanzando por los distintos territorios. Habrá cadenas de comida rápida donde el menú siempre será el mismo, pero también restaurantes de cocina regional con las especialidades de la zona.

Tras cada comida, los guerreros felicitarán al cocinero y tendrán un extra de poder de ataque, igual que si hubieran conseguido una espada más poderosa o un hechizo mágico.


Si bien es cierto que este no es el primer juego donde existe la tarea de alimentar a los personajes, sí es el que mejor ilustra todos esos ricos platos a la vez que muestra a través de la comida otra parte de ese mundo de aventuras.

“No es tarea fácil hacer que un alimento parezca apetecible en un videojuego”, dijo el director Hajime Tabata para Eater.

Para conseguir esos resultados, hubo mucho trabajo de fotografía, pero también de cocina.

Todo el proceso tuvo comienzo en el departamento de arte, que seleccionó la apariencia final del plato. Otro equipo se encargó de cocinarlo al aire libre porque querían recrear ese sentimiento de comer rodeado de naturaleza. Tras esto, se tomaron fotos desde varios ángulos que luego se escanearon para hacerlas en 3D.

Y, por supuesto, el equipo que intervino en crear los platos virtuales se comió los platos reales que sirvieron como base. Porque nadie se imaginaba fabricar algo tan real sin conocer sus sabores y texturas.


[Vía Eater]

share