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Food

Un estudio con ratones demuestra que oler la comida engorda

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La clave para descubrir el fármaco definitivo contra los problemas de sobrepeso podría estar en tu nariz

R.M.T

10 Julio 2017 17:28

“Huele que alimenta” es un dicho popular que podría encerrar más verdad de la que se pensaba hasta el momento. Porque resulta que un estudio publicado en Cell Metabolism ha comprobado que oler los alimentos engorda el doble que si no se huelen.

Dicho estudio dividió un grupo de ratones en dos: a uno le hizo perder su sentido del olfato de forma temporal y al otro no, y a ambos se les alimentó con una dieta alta en grasas. El resultado fue que los que habían perdido el olfato solamente engordaron un 10% mientras que los que todavía podían oler doblaron su peso. Y dentro de este grupo que engordó, los que tenían un olfato superior al resto, engordaron mucho más e incluso desarrollaron intolerancia a la glucosa, un síntoma de que la diabetes está a la vuelta de la esquina.


El estudio sugiere que el olor de lo que comemos podría jugar un papel importante en la forma con la que el cuerpo gestiona las calorías. Al parecer, si no puedes oler la comida, quemarás las calorías en lugar de almacenarlas. Y si fuera así, podría haber una conexión importante entre el sistema olfativo y las regiones del cerebro que regulan el metabolismo, en concreto, con el hipotálamo.

“Esta publicación es uno de los primeros estudios que demuestra que si manipulamos los inputs olfativos podemos alterar cómo el cerebro percibe el balance energético”?, dijo la directora del artículo, Céline Riera,? de la Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles. Y explicó que tanto los ratones como los humanes son más sensibles a los olores cuando están hambrientos que cuando ya han comido, de lo que se podría deducir que la falta de olfato engaña al cuerpo haciéndolo pensar que ya ha comido.

“Los sentidos juegan un papel en el metabolismo. Ganar peso no es solamente el resultado de las calorías que se consumen; también se relaciona con cómo se perciben esas calorías”, opinió Andrew Dillin, investigador del Howard Hughes Medical Institute y director de Investigación sobre Células Madre del Thomas and Stacey Siebel. “Si logramos validar esto en los humanos, tal vez podamos desarrollar un fármaco que no interfiera con el olfato pero que bloquee esos circuitos del metabolismo”.


[Vía Science Daily]

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