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El sushi se ha vuelto tan popular que ya está causando efectos inesperados

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¿Seguro que quieres seguir comiendo ese sushi?

rosa molinero

15 Mayo 2017 13:42

Fotografía de Beet Me Off

Noche de sushi. ¿Cuál será el relleno de tu maki? Atún, pepino, mango, aguacate ¿o unas madejas de anisakis? Parece que este último e indeseado ingrediente se está repitiendo más de la cuenta porque según señala este estudio publicado en la revista médica BMJ Case Reports, las infecciones por parásitos se han disparado desde que puede comprarse sushi prácticamente en cada esquina.

Liderado por la doctora Joana Carmo del Departamento de Gastroenterología del Centro Hospitalario de Lisboa Occidental, el estudio afirma que lo que antes eran casos circunscritos mayormente a Japón por su tradicional consumo de pescado crudo, ahora es una plaga que se ha extendido a los países occidentales.



El anisakis, que parasita principalmente pescados como la merluza, el besugo, la pescadilla, los boquerones, el bacalao, el jurel o el abadejo, provoca gastroenteritis tras 1 o 2 días después haber consumido el pescado infectado, y/o alergia que puede variar en su gravedad desde la urticaria al shock anafiláctico minutos u horas más tarde.

Las preparaciones que presentan más riesgo de contaminación son aquellas en las que el pescado no alcanza mucha temperatura, como el marinado, el ahumado o directamente crudo, como en el sushi. Por contra, el horneado, la plancha o la fritura y también la salmuera o salazón acaban con este gusano que es posible ver a simple vista en la zona del abdomen y la ventresca.



Quedan a salvo pescados como las truchas, las percas, las carpas y el salmón, puesto que su procesado industrial ya elimina a estos huéspedes, y también los mariscos. Asimismo, aunque es necesario estar siempre atento a los alimentos que consumimos, en la Unión Europea y en otros muchos países es obligatorio someter a un proceso de congelación que termina con la vida de estos parásitos siempre que el pescado vaya a servirse crudo o casi crudo.

Pero la razón del aumento de infecciones también cabe encontrarlo en una práctica pesquera cada vez más extendida. Según la OCU, se ha hecho popular destripar los pescados en alta mar y arrojar sus vísceras al agua, que es donde reside el anisakis, por lo que cuando otros pescados se las coman, también se infectarán.



[Vía The Guardian]

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