PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Food

“Darme un atracón al día es mi secreto para perder peso”

H

 

El instagramer que gana followers atentando contra la alimentación sana sin remordimiento alguno

rosa molinero

16 Febrero 2017 16:44

Blake Horton tiene 34 años, un cuerpo trabajado y un estómago capaz de engullir 5 mil calorías de pura grasa y azúcar en una sola sentada. Eso configura su única comida del día.

Contra toda lógica, su lema es: “Darme atracones es mi secreto para perder peso”. Y el problema es que piensa que no hace nada malo ni está dando mal ejemplo a nadie.


En sus vídeos de Instagram que siguen 188 mil personas se le puede ver atiborrandose de las locas creaciones pantagruélicas que le gusta comer: pizzas bañadas con trozos de dulces, bandejas enteras de tacos, hamburguesas y hotdogs.

Todo lo que no aconsejaría un nutricionaista con dos dedos de frente.

Allá van algunas de sus recetas:

-una ensaladera con 35 gofres, tres tazas de yogur griego de vainilla, salsa de cacahuete y chocolate, 1 kg de fresas, 14 galletas de chocolate y virutas de caramelo

-12 hotdogs cubiertos con macarrones y queso y patatas fritas picantes

-12 hamburguesas de helado con galletas de chocolate y 2 litros de leche de almendras

-Pancake de fresa con pudding de chocolate, yogur griego, sirope, galletas red velvet y malvaviscos de caramelo

-12 pancakes, 10 gofres, 8 bollos de canela, 1 kg de huevos revueltos, queso, azúcar con canela, 4 plátanos, una taza de sirope sin azúcar

-12 hotdogs rellenos de lasaña, queso y salsa de ajo

Este plan alimentario se le ocurrió cuando hizo una dieta para perder peso. Se sacó casi 30 kg de encima comiendo como aconsejan los nutricionistas: porciones pequeñas varias veces al día. Pero esto no le gustó nada porque le hizo cambiar demasiado sus hábitos de vida. Y decidió buscar un camino alternativo muy peligroso.

“Mis amigos me decían de salir a las 10 de la noche pero yo ya no podía consumir más calorías bebiendo y pasándomelo bien, entonces les decía ‘Ah, no. Yo me quedo en casa’. Miraba contínuamente el reloj esperando mi próxima comida y estaba hambriento todo el día”, confesó el instagramer para Barcroft.

Así que decidió hacer 2 grandes comidas al día y luego 1 nada más. Él lo explica de esta manera:

“Guardo todas las calorías que tengo que consumir en un día para comérmelas de una sola vez. Donde la gente normal come 3 veces al día, yo consigo todos mis nutrientes, carbohidratos, grasas, proteínas, micronutrientes, fibra, todo en una grande y monstruosa comida”.

“Comer una vez al día ha sido una bendición. Ya no estoy hambriendo y es como si estuviera liberado”.

Aunque parece que se contradice, puesto que él mismo afirma algo que no es ninguna sorpresa: todavía tiene que planificarse las comidas y su vida gira entorno a la bandeja que se tragará por la noche. Y tiene su teoría.

“Si voy a tener sexo, es antes de una comida, en cualquier momento del día o de la noche, pero me aseguro que comer sea la última cosa que hago. Como para irme a dormir porque, nº1, pienso que el cuerpo está hecho para digerir mientras se duerme. Los animales lo hacen y los humanos lo hacían al principio de los tiempos, cuando eran cazadores-recolectores”.

Tal vez podría entenderse su costumbre en alguien que no hiciera unos horarios que le permitieran cocinar o comer algo sano las veces pertinentes. Sin embargo, no es la idea de Blake: todos sus platos están protagonizados por el exceso de comida procesada, chorretones de salsas varias y combinaciones disparatadas.


Deseamos buena suerte a sus arterias, hígado y corazón. La necesitará.

share