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Los niños están empezando a sufrir enfermedades de alcohólicos; esta es la razón

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Casi 7 millones de personas han visto la popular charla de este divulgador que alerta sobre los peligros de la industria alimentaria

rosa molinero

29 Marzo 2017 11:23

Los niños no han empezado a beber alcohol en masa, pero como si lo hubieran hecho. La diabetes tipo 2 y el síndrome del hígado graso, enfermedades asociadas al alcoholismo, se extienden entre la población infantil como nunca antes. Y la culpa la tiene el gobierno, la industria alimentaria y nuestro deseo infinito por ser felices.

Esto es lo denuncia Robert Lustig, profesor de endocrinología pediátrica en la Universidad de California en San Francisco, autor de The Hacking of the American Mind y Fat Chance, más conocido por su faceta como divulgador de los peligros del azúcar en la ponencia Azúcar, la amarga realidad, vista por casi 7 millones de personas en Youtube.

I. El origen de la tormenta perfecta que ha descontrolado nuestra dieta


  

“Han alterado desastrosamente nuestra bioquímica y ha descontrolado nuestra dieta”.

Lustig diagnostica la epidemia del síndrome metabólico en la década de los 70. Por aquel entonces, nadie se imaginaba que su máxima podía ser real: “el azúcar causa enfermedades, independientemente de sus calorías y de lo que nos haga engordar”.

A finales de esa década, cuando el gobierno la estaba emprendiendo contra la grasa, los consumidores se asustaron y la industria alimentaria respondió con una buena ración de azúcar: cuando a los alimentos se les quitó la grasa, perdieron sabor y, para devolvérselo, se les añadió azúcar.

Por eso hay cosas llenas de azúcar que nadie diría que lo llevan, como aliño para ensalada. Aunque el ejemplo preferido del científico son unos cereales infantiles muy vendidos en el país del dólar: “¿Por qué hay malvaviscos en los cereales? Porque la avena cuesta dinero y los malvaviscos no. Así se llena la caja antes, a la industria le cuesta menos producirla y la pueden vender por más”.

“El resultado ha sido una tormenta perfecta que ha alterado desastrosamente nuestra bioquímica y ha descontrolado nuestra dieta”.


II. Niños en peligro



"Un 25% de los niños norteamericanos sufren síndrome metabólico".


“Antes de 1980, estas enfermedades solamente las padecían los alcohólicos. Hoy el 30% de los niños norteamericanos padecen algún síntoma del síndrome del hígado graso y la diabetes de tipo 2 comienza a tener la misma incidencia que la diabetes tipo 1 en niños”, señala Lustig para Business Insider y añade que esto sucede porque “el azúcar y el alcohol se procesan casi de la misma forma en el hígado. Cuando se lo sobrecarga con cualquiera de los dos, los resultados son las mismas enfermedades”.

El hígado graso evoluciona en lo que se llama síndrome metabólico, un cuadro de enfermedades entre las que se cuentan la diabetes tipo II, la hipertensión, los problemas cardiovasculares y el cáncer. Las cifras de la población afectada son estremecedoras: un 25% de los niños, un 80% de los obesos y un 40% de adultos con peso normal. En total, más de la mitad de ciudadanos americanos padecen síndrome metabólico. 


III. Los culpables van montados en el dólar


 


Nos gastamos 3 veces más dinero de lo que la industria alimentaria gana en arreglar los daños que nos provoca.


El enemigo número 1 de los azúcares añadidos tiene muy claro que los responsables de todo esto son las grandes corporaciones de la industria alimentaria y el gobierno norteamericano.

“Los beneficios de la industria alimentaria se estiman en 1.4 billones de dólares al año. Gastamos 3.2 billones de dólares en seguridad social, de los cuales un 75% se destinan a tratar enfermedades crónicas que son potencialmente prevenibles”.

Nos han encerrado en un bucle eterno de deseo y consumo del cual no hay una escapatoria fácil.

Si como sugiere Lustig hacemos cálculos, el gobierno de EE.UU tira 1.8 billones de dólares por el retrete cada año: “Nos gastamos 3 veces más dinero de lo que la industria alimentaria gana en arreglar los daños que nos provoca. Esto es insostenible. Y es la razón por la cual el Medicare y la Seguridad social van a quebrar”.

Según él, el gobierno no ha hecho nada para detenerlo, sino lo contrario. “En los últimos 40 años, el gobierno norteamericano ha promovido una tentación siempre a nuestro alcance en forma de azúcar, drogas, redes sociales y porno combinados con grandes dosis de estrés constante (trabajo, hogar, dinero, Internet), que ha dado como resultado una epidemia de adicción, ansiedad, depresión y enfermedades crónicas sin precedentes. Y con el auge del neuromarketing, las corporaciones nos han encerrado en un bucle eterno de deseo y consumo del cual no hay una escapatoria fácil”.

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