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Por qué 1 de cada 10 mujeres sigue bebiendo alcohol durante el embarazo

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Se publica el primer estudio con los países donde más mujeres embarazadas consumen alcohol. Y las cifran dan miedo.

rosa molinero

22 Mayo 2017 15:35

Fotografía: Too Young To Drink

Este fin de semana se ha celebrado en el Hospital de la Vall d’Hebrón de Barcelona la I Jornada sobre el Síndrome de Alcoholismo Fetal. Para los que no sepan qué es, la mayor especialista en la materia lo explica así: “El alcohol es venenoso para el feto en desarrollo durante los nueve meses de gestación”. Son las palabras de Svetlana Popova sobre las consecuencias del alcohol durante el embarazo.



A pesar de que no se haya podido contar con su presencia, los médicos presentes en las ponencias recogen su legado. José Antonio Ramos-Quiroga, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital, afirma que “Hay que evitar cualquier bebida alcohólica durante el embarazo, sea en la cantidad que sea”. Y añadió en la primera conferencia que habría que indicar en las botellas de alcohol los peligros que suponen para las embarazadas, igual que se hace en los paquetes de tabaco.

Porque el Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF) causa defectos en el desarrollo del cerebro, los ojos, el corazón y otros órganos, así como pequeñas malformaciones en la cara. Popova concreta que pueden llegar a desarrollar 400 enfermedades, que son 18 de los 22 capítulos de un manual de medicina.

Ya lo recordaba la campaña Too Young To Drink el año pasado: “Beber alcohol durante el embarazo puede provocar un daño de por vida para el bebé. Los niños con síndrome de alcoholismo fetal tienen problemas de aprendizaje, para controlar cómo actúan y para hacer amigos” y la web de la Asociación Europea de SAF, donde se puede encontrar toda la información al respecto de esta enfermedad.

Popova publicó en enero uno de los estudios más completos hasta la fecha que buscaba un objetivo muy concreto: tener datos reales para que las autoridades puedan establecer las políticas necesarias para prevenir el SAF.

La investigación determinó que una de cada 67 mujeres en todo el mundo que consumen alcohol durante el embarazo tendrán un hijo afectado del síndrome de alcoholismo fetal, “lo que se traduce en 119 mil niños nacidos en el mundo cada año”, dijo Popova en una entrevista para el boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS). O lo que es lo mismo: 1 de cada 10 mujeres del mundo siguen bebiendo alcohol durante el embarazo. 

Los cinco países que desgraciadamente encabezan la lista son Irlanda (60%) , Bielorúsia (47%), Dinamarca (46%), Reino Unido y Norte de Irlandia (41%) y Rusia (37%). Y los países en que menos embarazadas beben son los del este del Mediterráneo, donde la mayoría no suele beber por motivos religiosos.

“Hemos encontrado que el uso de alcohol durante el embarazo es algo común en muchos países y que el síndrome de alcoholismo fetal es un defecto de nacimiento relativamente frecuente. En algunos países podría ser más frecuente incluso que otros defectos como el síndrome de Down, la espina bífida, la trisomía 18 o la anencefalia”, afirma Popova.

"Los hombres siguen bebiendo más alcohol que las mujeres, pero la epidemiología del uso del alcohol parece estar cambiando y la brecha entre los patrones masculinos y femeninos se está cerrando, especialmente a edades más tempranas. El consumo de alcohol de las mujeres ha ido en aumento en consonancia con el desarrollo económico y el cambio de roles de género, pero otros factores incluyen el marketing dirigido a las mujeres, el aumento de la disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas y el aumento de la aceptación social de las mujeres que beben alcohol", asegura en la misma entrevista.

Por si fuera poco, se ha observado que los costes de no hacer nada para la prevención del SAF pueden suponer 1.35 billones de dólares para los gobiernos con un 1% de población afectada, tal y como demostraron analizando las cifras de Canadá.

Actualmente ella y su equipo se encuentran trabajando con la Organización Mundial de la Salud sobre el SAF mediante el estudio de niños afectados entre 7 y 9 años de Canadá, Moldavia, Namibia, las Seychelles y Ucrania.

Con un lema que sigue vigente: "Too young to drink". Demasiado joven para beber.

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