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Verdades y mentiras del ayuno del Ramadán

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Para muchos musulmanes, la mejor manera de luchar contra la islamofobia es compartir mesa con no musulmanes

Marc Casanovas

06 Julio 2016 17:29

Cuando caigo al sol el 27 de junio de 2017 se habrá terminado el Ramadán para 1.887.906 musulmanes en España, según los últimos datos publicados por Estudio Demográfico de la Población Musulmana. Para casi el 4% de la población española empieza el primero de los tres días de fiesta o Eid donde se puede comer y beber de día.

Se estima que el 23% de la población mundial es musulmana, según datos de Pew Research Center y entre ellos se encuentra el alcalde de Londres: "?Es impresionante lo mucho que puede soportar tu cuerpo. Mucho más de lo que crees. Cualquiera que me conoce sabe que me siento miserable durante el Ramadán. Algunos podrían decir que soy miserable todo el año, pero eso ya es otro cantar?”. Cuando Sadiq Khan escribió en el blog de The Guardian estas palabras era consciente de la oportunidad histórica de romper con la sospecha eterna en torno a la religión musulmana y al Ramadán.

"¿Es realmente tan atrevido ser el primer alcalde musulmán de Londres y no tener miedo de ser musulmán? Yo no me llamo político musulmán a mí mismo porque no me defino únicamente por mi fe”, dice. La islamofobia se combate con inteligencia: "Tenemos la ciudad más diversa del mundo, pero no tenemos a la gente tan mezclada como sería deseable. La mejor manera de desmitificar nuestra fe es compartir experiencias. El ayuno es una buena manera de hacerlo porque, cuando se comparte un trozo de pan con alguien, invitando a los no musulmanes a comer juntos, se muestra que no es nada espeluznante ni extraño”.

Si existiera el manual del Ramadán para no musulmanes, una de las primeras normas sería entender que el mundo no se para pese al ayuno: "Lo que no quiero hacer es tratar de cambiar completamente mi estilo de vida. Pasaría a ser un sacrificio menor. Como una derrota moral. Lo que más echo de menos es la cafeína; Voy a montones y montones de reuniones aburridas y necesito cafeína para seguir adelante”, escribe el alcalde de Londres.

Foto: Mohammad Nabeel

Para saber las verdades y mentiras más extendidas del ayuno del Ramadán hablamos con Amanda Figueras, periodista independiente, musulmana, becaria de Alianza de Civilizaciones de la ONU y miembro del Foro Abraham.

¿Crees que ayuda que una figura tan mediática como el alcaide de Londres hable sin tapujos del Ramadán?

Ayuda mucho porque como él mismo dijo, ayuda a quitarle misticismo. Otros líderes políticos, como el primer ministro de Canadá, o el presidente Obama felicitan este mes a los musulmanes y acuden a cenas con ellos. La relación pública de los políticos españoles con el islam y los musulmanes es casi inexistente, bien porque no les interesamos como ciudadanos o votantes, o porque les da miedo mostrar que sí lo hacemos.

¿Cuáles son los argumentos más extendidos sobre el Ramadán que no tienen por qué ser ciertos?

La gente cree que los musulmanes se pasan toda la noche comiendo sin parar pero lo cierto es que tras tantas horas de ayuno, la mayoría va poco a poco. El profeta Muhammad rompía el ayuno con dátiles, y así lo siguen haciendo los musulmanes hoy. Comemos por la noche, comemos bien -siempre que las circunstancias económicas lo permitan, claro- pero aún en Ramadán los atracones se pagan... así que mejor comer con moderación.

También sucede que se reduce el Ramadán al ayuno, cuando 'ramadán' es el nombre de mes en el que sí, se ayuna, pero que también está cargado de otros muchos elementos espirituales. En este  mes las buenas acciones tienen una recompensa aún mayor, y podemos pedir porque se nos perdonen las faltas. Cada noche las mezquitas se llenan para el rezo del 'Taraweeh', un rezo especial que se hace cada noche de este mes.

¿Es cierto que no se adelgaza nada?

Hay gente que sí adelgaza, pero por lo general se trata de comer 'con cabeza', sabiendo que al día siguiente no vas a comer, así que uno no anda tanto contando calorías como pensando qué cosas le irán mal (alimentos muy salados, por ejemplo). Además, dicen los expertos que comer ciertos alimentos por la noche no ayuda a adelgazar, quizás eso también influye para que la mayoría no adelgace.

¿Afecta de manera muy diferente a hombres y mujeres?

El ayuno afecta igual a ambos, en lo que tiene de dificultad y en lo que tiene de beneficio. La única diferencia puede ser que las mujeres con la menstruación, embarazadas o que estén amamantando no tienen que ayunar.

¿Qué pasaría si todos hiciéramos el Ramadán aunque no seamos musulmanes? ¿Cómo reaccionaria nuestro cuerpo?

Hay expertos que dicen que es muy saludable darle tal tipo de descanso al cuerpo. El ayuno aparece en casi todas las religiones del mundo y en muchas prácticas espirituales con diferentes objetivos.

Si todo el mundo hiciera el Ramadán al menos una vez en la vida, ¿Entenderíamos mejor lo que es?

Definitivamente sí, experimentarlo es diferente. Mucha gente lo prueba por un día, lo cuál está muy bien, pero es al hacerlo más tiempo cuando el cuerpo se acostumbra. Desde luego, la alegría que da cuando llega la hora de desayunar tras un día de ayuno es como para probar la experiencia.

¿Cómo se cierra el ayuno del ramadán el día 6 de julio? Sería fácil caer en el desenfreno y comer mucho más de la cuenta.

Normalmente no apetece darse un atracón, y de hecho, el primer día de la fiesta ('Eid') cuando uno ya puede comer y beber por la mañana, hasta se hace un poco raro. La fiesta dura tres días en los que la familias y los amigos se visitan, se toman dulces especiales y se celebra el final del mes sagrado con la esperanza de que las oraciones y súplicas hayan sido aceptadas.

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