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Food

Single table, tú eres tu propia compañía

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La masturbación gastronómica es una realidad

Marc Casanovas

11 Abril 2016 20:03

La masturbación gastronómica es una realidad. Nada que ver con un acto obsceno en público entre plato y plato. Comer solo en un restaurante está de moda. Las reservas online para un solo comensal han aumentado significativamente en los últimos meses en todas las webs de restauración. Lo que empezó siendo un dato curioso o una moda pasajera, se ha convertido en todo un nuevo fenómeno en 2016.  



Eenmaal es el primer restaurante unipersonal del mundo. Ha funcionado tan bien en Ámsterdam que ya ha abierto un segundo local en el Soho de Londres. Se autodefine como “un lugar atractivo para una desconexión temporal” y tiene como objetivo prioritario que el comensal pueda evadirse de las distracciones mundanas para comer con todos los sentidos concentrados en el plato. Mejor comer solo que mal acompañado.

En la mayoría de restaurantes convencionales las reservas individuales se asignan a mesas al fondo del comedor castigando al comensal contra la pared. No interesan al restaurador porque no atraen a los clientes potenciales que miran en el interior antes de entrar.

Se acabó sentirse incómodo en la soledad de una mesa con la cabeza gacha mirando la pantalla táctil del smartphone. El orgullo del cliente solitario se impone sobre todas las convenciones sociales preestablecidas. Las ventajas de comer solo en un restaurante son obvias. Puedes comer lo que quieras sin pensar en los demás, nadie te condiciona la comida ni intenta robarte la última porción del pastel reservada para saborear con el café y evitas charlas pesadas de trabajo o familia.



Por cierto, hablar está permitido, pero en los restaurantes unipersonales ten claro que será con un desconocido de otra mesa. Si se supera la vergüenza puede ser una buena oportunidad para encontrar tu media naranja y volver a compartir mesa. 




Fotos: Turi Calafato, Toilet Paper Magazine.


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