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Food

En Reino Unido venden comida de granjas que nunca existieron

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Granjas como Nightingale, Rosedene y Willow eran solo una estrategia de marketing para hacer más atractivos los productos del supermercado británico Tesco

Carlos Román

19 Abril 2016 11:39

Foto: Amber Locke

La cadena de supermercados Tesco ha pasado unos días controvertidos. La semana pasada, gracias a la revista Farmers Weekly, se supo que muchos de sus productos, que supuestamente provienen de siete granjas británicas diferentes, tenían en realidad otros orígenes (países como España, Bélgica o Chile). Por si fuera poco, dichas granjas no existen y no son más que nombres inventados por la cadena para hacer un producto más atractivo a los ojos de sus consumidores.

Por su parte, Tesco se ha defendido alegando que es imposible que sus productos puedan proceder únicamente de siete granjas y que el hecho de etiquetarlos de esa manera responde puramente a una cuestión de calidad, frescura y valor, no hace referencia al lugar del que vienen. De hecho, en la parte trasera del envasado se especifica claramente el origen de todos y cada uno de los productos.

Foto: Jake Stangel

La respuesta, tanto de los clientes como de organizaciones de consumidores y asociaciones de productores, no se ha hecho esperar. Ahora no faltan voces que critican el engaño al que el supermercado ha sometido a sus clientes. De todas maneras, no es la primera vez que sucede algo así, ya que los supermercados Lidl y Aldi han seguido prácticas similares en el pasado, con su correspondiente respuesta desfavorable, por no hablar del caso de la carne de caballo de 2013, que puso en jaque la credibilidad no solo de Tesco, sino de muchas otras cadenas de supermercados.

Foto: Amber Locke

Este caso, sin embargo, pone de manifiesto la importancia de la honestidad en la relación entre un vendedor y un cliente, algo básico para que el segundo confíe en el primero, y demuestra que la gente es exigente con lo que compra y, más importante, con todo lo que come.

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