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Food

Por qué comer es un acto político muy poderoso

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¿De verdad crees que lo que comes no te define políticamente? 3 preguntas sencillas para conocer la ideología de tu comida favorita

Marc Casanovas

30 Noviembre 2017 16:27

“Comer es el acto más político de todos”. La frase es del director de Slow Food, Carlo Petrini, una de las cincuenta personas que podrían salvar el mundo según The Guardian.

A simple vista, política y comida no van de la mano. Pero basta echar un vistazo a la historia: la política alimentaria es y será el elemento fundamental del poder, que consiste esencialmente en controlar el vientre de las personas.

En tiempos se hacían guerras para conquistar las cosechas. Ahora las armaduras y las lanzas se han cambiado por los trajes y las corbatas, pero con un mismo afán: acaparar tierras. Gobiernos corruptos comprando tierras en África para regalarlas a las multinacionales.

Es esencial que se sepa: cada vez que desayunas, almuerzas o cenas haces política.

O en otras palabras: ¿Cómo puede una manzana afectar a la política de mi país? Responde a estas tres sencillas preguntas para conocer la ideología de tu comida favorita:

1. ¿Qué he comprado para comer?

En este caso una simple manzana. Todos sabemos que comer fruta y verdura es sano, pero miremos más allá. Podría haber elegido una bebida azucarada, un chuletón de buey o un pastel de chocolate. Pero he elegido la manzana luchando contra la diabetes, contra las emisiones de CO2 y contra la obesidad mundial.

2. ¿Dónde he comprado esta manzana?

Tu compra puede ser en una cadena de supermercados, en el mercado del barrio o en una frutería de tu calle. De tu elección depende que la huella del carbono sea mucho menor en el transporte. ¿Hace falta que esta manzana recorra millones de kilómetros para que yo pueda comerla? Por supuesto que no. Dale la importancia que se merece a la etiqueta y a la procedencia del producto. ¿Que no es tiempo de manzanas? Pues a por otra fruta.

3. ¿Por qué como esta manzana?

Porque prefiero la fruta al zumo de una marca internacional con azúcares y conservantes añadidos. Porque sé que el agricultor sin intermediarios mima sus tierras sin transgénicos. Y porque elijo ayudar a una familia de pequeños agricultores para no seguir enriqueciendo a las multinacionales.

La política en la comida va mucho más allà de la izquierza, la derecha o el centro e implica a omnívoros, vegetarianos y veganos por igual.

Lo que nos llevamos a la boca conecta tres mundos: la agricultura, la nutrición y el medio ambiente. Y cada uno comporta efectos políticos, sociales y legales.

Levanta la vista de tu plato y hazte de nuevo la pregunta: ¿De verdad sigues pensando que comer una manzana no es un acto político muy poderoso?

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