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Las Patronas: las heroínas que reparten comida en lo que tarda en pasar un tren

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Los migrantes no saben si será su última comida antes de llegar a la frontera

rosa molinero

22 Diciembre 2016 18:36

Las formas para cruzar la frontera de México hacia EE.UU son pocas y muy peligrosas. Una de ellas consiste en viajar 8.000 km agarrado a la Bestia, un tren de mercancías, expuesto a los elementos, a caídas, secuestros y demás violencia. Pero en Amatlán de los Reyes (Veracruz) hay alguien que se ocupa de alimentar a los migrantes: las Patronas.

Ellas son Norma, Bernarda, Rosa, Nilña, Karina, Blanca, Doña Tere, Julia, Lupe, Mariela y Pepe y han llegado a preparar hasta 800 comidas al día, que repartían en los escasos 15 minutos durante los que pasaba el tren por su pueblo, muy afectado por la pobreza.

Pero aunque para ellas también los recursos sean muy escasos, ya llevan 21 años cocinando todos los días para darles una bolsa con alimentos y agua a los migrantes, llamados moscas por haberse colado en el tren de carga, que estiran tanto como pueden los brazos para pescar la comida.

Fue en febrero de 1995 cuando dos de las fundadoras, que volvían de hacer la compra, escucharon pedir comida a los que iban subidos en La Bestia. Desde ese momento, decidieron organizarse para poder ofrecerles una buena comida en su trayecto.

Para ellos cocinan arroz, frijoles, tortillas, atún y pan. A veces, cuando los hay, incluyen vegetales y fruta. Dependen de su buena voluntad y de los donativos que hagan otras personas y empresas afines a la causa.

En estos años, el proyecto ha crecido y sobrepasa la mera ayuda puntual. Las Patronas se han politizado y están creando redes de cooperación a la vez que tratan de difundir y concienciar sobre la situación que causa esas elevadas tasas de migrantes que prefieren arriesgar la vida que quedarse en el país.

Además, son un lugar de apoyo para familiares de migrantes desaparecidos y ahora disponen del albergue y comedor La Esperanza del Migrante, donde estos pueden descansar y curarse las heridas y enfermedades que sufren durante el viaje.

Porque lo cierto es que, según han dicho las Patronas para Diagonal, el plan del presidente mexicano Peña Nieto para mejorar en tránsito de los migrantes ha causado todo lo contrario: que las fronteras sean todavía menos permeables solamente significa que los peligros y el precio para cruzarla aumenta.

Así, cada vez reciben a menos pasajeros de La Bestia y la mayoría de migrantes llegan a pie al albergue o a la ciudad, donde por fin alguien les acoge con los brazos abiertos, reposo y un plato de comida caliente.


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