Food

La Guía Michelin estalla en Internet con la foto del postre de un restaurante de lujo

"Basta ya"

Nadie se había reído jamás leyendo una sola frase que apareciera en la Guía Michelin. Hasta ayer.

El community manager de la edición de Reino Unido sacó a la palestra su lado más trol y haciendo uso de su humor inglés, solamente le hicieron falta dos palabras al pie de una imagen para provocar carcajadas: “Basta ya”.

Podría parecer que la Guía nos está gastando una broma, pero la imagen es tan real como la petición, ya que en esa chancla se sirve un postre ideado por el chef Peter Maria Schnurr del restaurante Falco de Leipzig, en Alemania, al que la Guía Michelin alemana le concedió dos estrellas michelin y comentó esto:

“Tiene su propio estilo personal, que lo hace uno de los chefs más creativos de la gastronomía germana. (...) La composición de sus platos no podría ser más armoniosa y sus presentaciones son un verdadero festín para los sentidos”.

Esta ha sido la reacción en las redes:

"Como si necesitáramos más comida servida en zapatos"

"—Chef, al KP se le han caído todos los platos y todavía tenemos que servir ese plato inspirado en el volleyball.

—Tengo una idea..."

"¡Comida en una chancla! Esto me recuerda a un reciente Rage Against The Answermachine."

"No es 'divertido'. No es 'inteligente'. No evoca nada más que tiritas flotando en piscinas y arena en tus pantalones".

"¿Qué se supone que significa?

" ¡No puede ser verdad!"

La imagen ya causó sensación en las redes el año pasado porque la tuitera sobre gastronomía Elizabeth Auerbach mostró el polémico plato cuando apareció en una revista gastronómica alemana.

Pero a los de la edición británica no les debe haber gustado ese “festín” visual en forma de chancla de plástico con la bandera italiana sobre la que se sirven dos pelotillas que bien podrían recordarnos a la roña que generan unos pies sudados en verano, pero que en realidad son dos bolas de sorbete de frambuesa recubiertas por chocolate, asentadas sobre una arena comestible.  

Y todo ello probablemente tenga un sabor maravilloso, pero al ver el emplatado es imposible no sentir el chancletazo en la cara.

Al chef Schnurr es posible que no le alcancen las críticas, por lo que se puede leer en la página del restaurante:

“¿Quién es el chef? En el piso 27, justo antes del cielo, él es (casi) Dios”.

“¿Dónde cocina el chef? No, reside en Leipzig entre el piso 26 y el cielo. Su palabra es la ley, su lenguaje es la imaginación”.

“En su balanza no cabe la mediocridad gastronómica, sino una danza entre los mundos”.

Por entre 155-313 el cubierto, uno puede atreverse con los platos de Schnurr, que categoriza con nombres como “cocina de pasión ligera”, “ultra food”, “pescado sexy”, “nuevo glamour” o “salud lujosa y funky”.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar