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Detienen a un hombre por masturbarse en la calle y eyacular sobre un policía

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Según la versión policial, el detenido, se dirigió a los agentes diciendo con voz melosa, "Oh sí mi amor. Oh sí mi amor. Muy malo, gallego"

Elena Rue Morgue

28 Marzo 2017 14:40

Puede que un sábado noche de sexo con uno mismo suene a un plan bastante aburrido, pero eso es que no estás contemplando la cantidad de posibilidades que te puede ofrecer el clásico "paja y a dormir" si le pones un poco de imaginación y entusiasmo. Hombre, claro, si te limitas a revisar las novedades en PornHub en compañía del rollo de papel higiénico que vive en tu mesilla, es lógico que tus soliloquios sexuales se vuelvan monótonos.

Eso sí, si quieres darle vidilla a tu vida sexual unipersonal, hazlo dentro de los límites del hogar y sin testigos forzosos del momento, que si no las cosas pueden complicarse y que pases a hacer compañía a este hombre que acabó por tener una noche de "paja y a dormir en el calabozo".

Los hechos que os vamos a relatar han tenido lugar en Madrid, la noticia ha sido publicada por el diario El Mundo y os adelantamos que hay buenas dosis de sexo, violencia e incluso una persecución policial. La historia empieza tal que así:

"Un hombre de nacionalidad peruana de 31 años fue detenido en la madrugada del pasado lunes día 20 de marzo en la calle de La Cruz, en el distrito Centro, tras masturbarse en la calle y eyacular en la mano izquierda de un policía nacional que acudió al lugar tras ser alertado por varios clientes de un local de copas".



En torno a las seis de la madrugada unas chicas jóvenes vieron al personaje en cuestión con todo el material en la mano tocándose frente a un bar de copas. Lógicamente, llamaron a la policía para que acabase con el lamentable espectáculo que estaba dando, pero lo mejor estaba solo a punto de empezar.

"Al llegar los agentes, se encontraron con el exhibicionista recostado en la pared. Con su mano izquierda se tocaba su órgano sexual mientras que con la otra mano sujetaba un teléfono móvil, según los agentes. En ese momento, los policías le pidieron en varias ocasiones que cesara su actitud, pero el hombre hizo caso omiso. Según la versión policial, el detenido, con una mirada lasciva, se dirigió a los agentes diciendo con voz melosa: «Oh sí mi amor. Oh sí mi amor. Muy malo, gallego»".

La erótica del poder, desafiar a la autoridad, fetichismo por los uniformes... no sabemos qué fue exactamente lo que más le gusto al hombre de la aparición de la policía, pero tener cerca a los agentes no hizo más que aumentar su entusiasmo.

"A continuación, aumentó la cadencia de sus movimientos, según la Policía, hasta que eyaculó sobre la mano izquierda del agente. El atestado policial señala en concreto: «Un líquido de color blanquecino sale de su órgano genital en la dirección del policía antes mencionado, cayendo al suelo y sobre la mano izquierda de este hombre»".



Claramente, lo de "mucha policía, poca diversión" no forma parte del imaginario colectivo de todo el mundo. Según explica la notícia, la gente empezó a arremolinarse en el lugar mientras los agentes le repetían en más de diez ocasiones que guardase su órgano sexual en la bragueta de donde nunca debió haber salido. Pero él, a lo suyo.

"El hombre siguió sin atender las indicaciones del agente diciéndole: «No mi amor, primero mírame mi amor», mientras con su mano izquierda trataba de tocar el rostro de uno de los policías".

Si pensabas que el tipo no podía auto humillarse más, tenías las expectativas demasiado bajas.

"En ese momento el hombre salió huyendo, pero tropezó a los pocos metros y cayó al suelo".

Cuando los agentes lo pillaron por banda para arrestarlo, él se resistió arremetiendo contra ellos con piernas y brazos. Obviamente, acabó pasando la noche en el calabozo, pero incluso allí tuvo la forma de rematar la noche.

"Durante su posterior estancia en el calabozo el apresado dijo a un agente: «Muchas gracias mi amor, me salvasteis la vida. Perdón por hacerme caca, es de la emoción»".

Su comportamiento es sin duda reprochable. Pero lo que más asco da de todo es el derroche de comentarios racistas que ha suscitado la noticia en la red.


[Vía El Mundo]

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