Ficciones

¿Se supone que las amigas hacen estas cosas?

Las peleas de chicas pueden ser igual de salvajes

Fotografías de Nan Goldin

¿Has probado alguna vez a pegarte a puñetazo limpio con tu grupo de amigas? Deberías probarlo.

La gente suele ver las peleas 'de chicas' como una tontería. Pero la nuestra de ayer fue una la pelea salvaje de cuatro amigas decididas a romper la amistad de la manera más animal.

Anoche nos pegamos por un ataque de celos colectivo, pero no por un chico

Me he levantado con los dos ojos morados y con un moratón en la pierna que tenía forma de corazón.

Fue una pelea física, intensa y horrible, pero hoy solo duele por fuera. No estoy triste, al contrario, me siento nueva... purificada. Es extraño.

Mientras me miro en el espejo del baño, intento recordar cómo hemos llegado a este extremo.

Yo, esta mañana

Ayer nos peleamos por un ataque de celos colectivo, pero no por un chico, sino por Blanca.

En realidad, nunca supimos cómo se llamaba en realidad. Cuando llegó, dijo que a nadie le gustaba su nombre real, así que le pusimos Blanca, y así se quedó.

Tiene gracia porque es la última que apareció en el grupo y la responsable de que todo explotara. Pero ya se sabe que una amistad intensa a veces es suficiente para eclipsar a un amigo de toda la vida.

Nos metimos en una de esas guerras en las que mucho se sabe y mucho se calla

Recuerdo que al principio la mirábamos con desconfianza, como suele pasar con "la amiga nueva". No tardó más que un par de meses en ser la favorita del grupo, porque hay que decir que estar con ella era siempre divertido.

En esa época aún lo pasábamos bien estando todas juntas pero, poco a poco, llegaron los celos y esas rivalidades estúpidas que a veces hay en los grupos de amigas.

Somos chicas orgullosas, pero nunca fuimos posesivas. Y, de pronto, había una batalla silenciosa por apropiarse de la amistad de Blanca.

La pelea llegó porque nos vimos como realmente éramos

Cuando digo batalla me refiero a esas guerras sutiles e hipócritas, de traiciones en confianza y cuchillos por la espalda. De esas guerras en las que mucho se sabe y mucho se calla.

Cada vez que alguna otra le pedía a Blanca que la acompañara al baño, las demás no podíamos soportarlo. Nos rompíamos por dentro de celos y guardábamos trocitos de odio.

Ayer, por primera vez en mucho tiempo, volvimos a salir sin ella y volvimos a ir al baño juntas, como en los viejos tiempos. Fue en ese momento cuando nos miramos en el espejo y descubrimos que las cuatro éramos igual de estúpidas.

Vimos lo que no queríamos ver y nos liamos a golpes.

Inma y Lucía

Estábamos bailando en un local, ya bastante borrachas, como solíamos hacer.

Le dije a Elena que necesitaba mear, pero en realidad desconfiaba de Inma y Lucía, que habían desaparecido hacía un rato. Elena también fingió que quería acompañarme.

Cuando entramos en el baño, las descubrimos. Inma estaba sentada sobre la tapa del baño, y Lucía le acercaba un pequeño espejo de mano sobre el que habían puesto las rayas de coca.

Ahí estaba. Blanca y fina, blanca cocaína.

Blanca era nuestra pequeña farsa

Creo que la pelea no vino porque dos amigas nos hubieran mentido, sino porque todas nos vimos como realmente éramos.

Nos creíamos demasiado perfectas para esnifar cocaína, y ni siquiera podíamos llamarla por su nombre. Blanca era nuestra pequeña farsa.

Después de unos cuantos gritos, empezaron los insultos. Pero creo que no fui la única que se sintió como si insultara a su propio reflejo en un cristal.

Qué estúpido que nos gritáramos "yonki asquerosa". Está claro que, si ayer llegamos a esa situación, es porque las yonkis éramos todas.

Después de esos tortazos de realidad, juro que los golpes físicos fueron casi un alivio.

Elena

Sé que, en estos momentos, las demás estarán maquillando sus heridas frente al espejo. Yo también estoy delante del espejo, pero porque aún quiero mirarme los moratones un ratito más. Son reveladores.

Las marcas me dicen que no soy especial, ni mucho menos perfecta. Dicen que soy un trozo de carne vulnerable, pero también que soy humana y tengo vicios. Soy más natural que nunca.

A todas nos gusta mirarnos en el espejo, pero ¿quién quiere vivir en un reflejo?

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar