Ficciones

Por favor, ayuda, creo que ser madre me ha vuelto psicótica

Última conexión: hace una hora

Hola. Hace mucho tiempo que leo el foro. Nunca antes me había decidido a participar pero ahora necesito vuestra ayuda URGENTE.

Veréis, tengo un bebé precioso de siete meses al que ADORO pero que me tiene EXHAUSTA. Me siento agotada hasta el punto de que estoy asustada de que haya empezado a pasarme factura.

Digo esto porque, últimamente, me están pasando cosas muy extrañas que yo atribuyo al cansancio pero que, en realidad, no me he atrevido a hablar con nadie más por miedo a que no me dejen volver a ver a mi hijo.

Todo empezó cuando, hace unos meses, compré un vigilabebés para la habitación de Hugo. Mi marido trabaja todo el día y nuestras familias viven en un pueblo cercano, así que apenas tengo ayuda con él bebé.

Pensé que el vigilabebés me ayudaría a tener más independencia a la hora de hacer otras cosas por la casa o incluso a sacar algo de tiempo para mí. Pero, un día, después de haber conseguido que el bebé se durmiera tras un horrible cólico que lo había tenido llorando varias horas, me acosté a echarme una siesta. Justo cuando me estaba quedando dormida, empecé a escuchar al niño llorar a través del aparato. Salí corriendo a su habitación sobresaltada. Sin embargo, cuando llegué, dormía plácidamente...

Os juro que realmente escuché a un bebé llorar pero me esforcé en quitarle importancia intentando autoconvencerme de que aquello era solo fruto de la falta de sueño. Igual que los pequeños olvidos que estaba empezando a tener. A veces era incapaz hasta de recordar qué día de la semana era.

Mi marido también opinaba que se trataba de cansancio y estrés. Decía que, cuanto más me preocupara, peor sería. Tenía que relajarme.

Pero, ¿cómo te relajas cuando no dejas de escuchar ruidos extraños a través de un vigilabebés? Crujidos, repiqueteos, soplidos... No sé. Parecía que hubiera alguien en la habitación de Hugo pero, cuando iba a comprobar que todo estaba bien, no solo dormía como un bendito sino que no encontraba allí nada que pudiera estar causando tales ruidos.

Decidí tirarlo a la basura y comprar uno nuevo a pesar de que mi marido aseguraba que no había ningún problema con el que ya teníamos, que él no escuchaba absolutamente nada raro.

Por supuesto que no, si no está nunca en casa y cuando está, ve la tele o duerme... Cada vez me soporta menos. Y yo a él también.

El caso es que, en esta ocasión, compré un modelo con nanas para ponerle al bebé mientras se dormía.

A Hugo le encantaban. Le costaba menos quedarse dormido y aguantaba más sin despertarse, lo que me permitió recuperar algunas horas de sueño. Pero lo mejor de todo era que los sonidos extraños habían desaparecido.

Parecía que todo estaba volviendo a la normalidad cuando, una mañana, mientras fregaba los platos, escuché a través del aparato una nana que no había escuchado nunca antes:

“Mi bebé no duerme

mi bebé me mira

me doy la vuelta

y ya no respira”.

Lo repetía una voz dulce de mujer casi en un susurro. ¿Qué clase de nana macabra era aquella? ¿A quién narices se le había ocurrido incluirla entre el repertorio? Estaba asustada y enfadada. Corrí a la habitación y apagué el aparato de un golpe.

Sin embargo, cuando me calmé y quise encenderlo para buscarla y llamar a atención al cliente para quejarme, no la volví a encontrar. Pasé, una y otra vez, las canciones a las que sí estaba acostumbrada y nada de nada.

Lo tiré por la ventana y decidí no contarle nada de aquello a mi marido. Ya piensa que estoy loca.

Eso pasó hace una semana.

Ahora las cosas se han puesto muy turbias. Hace un rato me he despertado en mitad de la noche, sobresaltada por una pesadilla terrible que ni siquiera recuerdo. Cuando me he incorporado en la cama, me he dado cuenta de que mi marido no estaba a mi lado.

¿Qué narices pasa con ese cabrón?

Lo más terrible es que, cuando he encendido la luz, me he visto reflejada en el espejo y estaba CUBIERTA DE SANGRE.

He corrido, gritando como una loca, a la habitación de Hugo pero ¡¡¡SU CUNA ESTABA VACÍA!!!

¿DÓNDE ESTÁ MI BEBÉ?

En el móvil tengo un montón de mensajes y llamadas perdidas, como si no lo hubiera mirado en semanas. No lo he podido revisar todo pero mi madre está preocupada por mí porque hace mucho que no sabe nada de nosotros y el jefe de mi marido quiere saber por qué no aparece por el trabajo.

No entiendo nada. Intento pensar pero no consigo recordar cuándo fue la última vez que hablé con mi madre o que vi a mi marido.

En serio, ¿QUÉ ME ESTÁ PASANDO? Hay   sangre    por toda la casa. Pero no es fresca, está reseca. Ya he llamado a la policía pero aún no viene nadie y mi marido no contesta al teléfono.

Por favor, AYUDADME.

Nunca pensé que ser madre se pareciera tanto a tener un brote psicótico

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