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Vuelven los discos de cuentos: cuando la diversión no se puede fingir

Hablamos con Pandora Mirabilia, la cooperativa que ha resucitado los discos de cuentos con mujeres reales como protagonistas

Fotograma de la película Piel de asno (1970), de Jaques Demi.

Viajemos al pasado por un segundo, sintamos cómo nuestro cuerpo encoge. Nos metemos bajo las sábanas y esperamos a que venga un familiar a contarnos un cuento. La risa se nos escapa de nervios.

O ponemos un vinilo o un casete, ese que casi nos sabíamos de memoria, y nos agarramos a los lomos de una voz que nos lleva.

Para muchos adultos, los cuentos han servido como ascensores directos hacia el hogar de unos cerditos, la selva o un castillo en un país muy muy lejano. ¿Seguirían funcionando estas historias contadas, llenas de música y paisajes sonoros, con las niñas y niños de hoy? ¿O son necesarias las imágenes?

"Lynn Margulis, Samia Yusuf Omar, Violeta Parra, Concepción Arenal y Vivian Mayer son algunas de las ocho mujeres reales que protagonizan estos cuentos"

"Una de nosotras iba en coche con una amiga y sus hijos y se maravilló de ver a los peques hipnotizados con un cuento que la madre les había puesto. La sensación de magia, de meterte en otro mundo, de disfrutar, de imaginar, casi se reproduce cuando recordamos ese momento en el que te acercabas al tocadiscos".

Soraya González es integrante de la cooperativa Pandora Mirabilia, que se dedica a impartir talleres sobre educación en igualdad. En 2014, las maestras, comunicadoras y escritoras que forman el equipo de la cooperativa decidieron asociarse con la cantante y compositora Camila Monasterio para dar vida a Un Cuento Propio, un proyecto cuentos y canciones para volver a escuchar.

Es la tercera vez que el disco se financia con éxito a través de crowdfunding: "De la primera edición hemos vendido entera la primera tirada, 2.000 ejemplares, y parte de las segunda. De la segunda edición hemos vendido prácticamente la primera tirada", cuenta Marta Monasterio, compañera de González.

Una científica que hizo una gran aportación a la teoría de la evolución, una atleta, una música dedicada al folclore chileno, una relevante escritora que, entre otras cosas, se tuvo que disfrazar de hombre para ir a la universidad y una fotógrafa. Lynn Margulis, Samia Yusuf Omar, Violeta Parra, Concepción Arenal y Vivian Mayer son algunas de las ocho mujeres reales que protagonizan las historias  de Pandora Mirabilia.

¿Mujeres reales? ¿No es eso aburrido?

"Depende de cómo la mires y también de cómo te la cuenten", dice Soraya González. "La realidad muchas veces supera la ficción, está llena de historias y personajes increíbles".

"Los referentes de personajes femeninos suelen ser pasivos, relacionados a actitudes de espera y a tareas del hogar y la crianza, dándose además muchas referencias a su aspecto físico, a la belleza y al amor de pareja"

Por ejemplo un grupo de mujeres que tras 20 años de acampar frente a una base militar, consigue su desarme, o una mujer india, que junto a otras, salva los bosques donde viven abrazándose a sus árboles.

"Hemos querido darle peso, no sólo a los grandes gestos de estas mujeres sino a las acciones cotidianas que están cargadas de simbolismo, de muchos significados, convirtiéndose en relatos poderosos y llenos de magia. La responsabilidad de entretener o aburrir, por tanto, no es de la realidad, de ese ‘afuera’, sino de quien escribe", explica Camila Monasterio.

Las protagonistas de los cuentos de Pandora Mirabilia son mujeres, y gustan a niños y niñas por igual, del mismo modo millones de niñas siempre han vibrado con cuentos de héroes masculinos.

Hace años que esta cooperativa empezó a utilizar los cuentos como herramientas de educación no sexista: "Analizábamos los estereotipos sexistas que transmiten y también llevamos al aula cuentos cuyas historias y referentes nos parecían poderosos desde un punto de vista feminista". Hasta que decidieron empezar a escribir sus propias historias con protagonistas femeninas.

" Los referentes de personajes femeninos suelen ser pasivos, relacionados a actitudes de espera y a tareas del hogar y la crianza, dándose además muchas referencias a su aspecto físico, a la belleza y al amor de pareja. Los modelos masculinos, por otro lado, suelen ser más activos y autónomos, asociados casi siempre a actividades de acción, valentía y fuerza", cuenta Soraya González.

Pero se dieron cuenta de que no se trataba de girar la tortilla del género de los personajes, sin más. La elección de mujeres reales como protagonistas también ha sido meditada por las cuentacuentos:

"La historia que nos han contado está llena de héroes acrobáticos y señores que han inventado cosas, que han escrito muchos libros y pintado grandes cuadros, señores que han gobernado y emprendido expediciones. Esos hombres además suelen ser blancos y occidentales", dice Camila Monasterio. 

"Las mujeres, y más las mujeres de países no occidentales, han quedado sistemáticamente relegadas en los márgenes", añade Soraya González. "Y esto es injusto porque claro que hay mujeres inventoras, viajeras, escritoras, informáticas, lideresas, estrategas".

En estos cuentos no sólo se visibiliza a las mujeres en ámbitos y profesiones tradicionalmente masculinas, "sino que se da un vuelco a la historia misma y poner en valor trabajos y profesiones feminizadas: a las maestras, las ginecólogas, activistas contra el racismo, por la paz y la defensa del territorio a las campesinas".

Estamos ante heroínas y genias valientes que llevaron a cabo gestas y descubrimientos asombrosos, pero también ante líderes que consiguieron mejorar la vida de cientos de personas con pequeños gestos.

Estamos ante heroínas y genias valientes que llevaron a cabo gestas y descubrimientos asombrosos, pero también ante líderes que consiguieron mejorar la vida de cientos de personas con pequeños gestos.

Tras dos años de discos de cuentos, en Pandora Mirabilia son felices las ventas en la tienda online, pero sobre todo por su éxito en los viajes en coche, en las fiestas de cumpleaños y en las clases de colegios:

"Nos llegan cosas maravillosas. En una visita a un museo sobre el cine, y ante la pregunta de si alguno de los presentes conocía algún director de cine, una niña de 11 años levantó la mano y respondió 'Alice Guy' dejando boquiabierto al personal".

Una vez recibieron un vídeo de un chico que reproducía un fragmento Mi bisabuela Nené, un cuento sobre las maestras de la República, haciendo las voces mientras escenificaba todo con muñecos de lego. También se les han hecho llegar pruebas visuales de niñas vestidas de paracaidistas que van diciendo por ahí que son Valiente Valentina (o Valentina Tereskova). 

Homenajeando con su nombre a Un cuarto propio, la novela de Virginia Woolf, esta iniciativa demuetsra que el entretenimiento fantástico, los valores y roles pueden ser distintos, igualmente divertidos y justos para niños y niñas. Es decir, que los principios básicos del feminismo son positivos para todos. Y si no que se lo digan a los niños y niñas, que la diversión no se puede fingir. 

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