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Lagarder Danciu: "Tengo más de 5.000 amenazas de muerte en Whatsapp"

Hablamos con el activista que fue arrestado el pasado 6 de diciembre, sobre el que ahora pesa una orden de expulsión de España

Fotografías de Benjamin Mengelle.

El pasado 6 de diciembre, Día de la Constitución, Lagarder Danciu terminó en un calabozo de la ciudad de Málaga. Tras desplegar una pancarta con el mensaje "Los sintecho existimos" y gritar consignas sobre el derecho a la vivienda, varios agentes de policía local se abalanzaron sobre el conocido activista gitano de origen rumano y se lo llevaron esposado.

Lagarder, de 35 años, pasó 27 horas en el calabozo sin contar con la presencia de un abogado. Ahora se enfrenta a una orden de expulsión de España a pesar de ser ciudadano de la Unión Europea. Tiene una semana para presentar alegaciones.

Hablamos con él por videollamada.

¿Qué ocurrió el pasado 6 de diciembre?

Fui a la Plaza de la Constitución de Málaga, así se llama, para denunciar la situación de las personas sin techo junto a otros activistas. Allí estaba el alcalde del PP, Francisco de la Torre, que por cierto fue dirigente durante la dictadura franquista. La sorpresa vino cuando desplegué el cartel: “Políticos: los sin techo existimos”. No pude estar ni dos minutos protestando.

¿Qué pasó después?

El alcalde mandó a la policía local, me tiraron al suelo y me inmovilizaron. Me esposaron. En ningún momento opuse resistencia a la policía: me identifiqué y di mi documentación desde el principio. Pero no me podían callar, porque allí estaba el alcalde y había que decirle que hay 2.000 personas viviendo en la calle en Málaga.

Me llevaron al calabozo. Encima me decían “eres rumano”, como si por ser rumano no pudiera protestar.

¿Qué pasó en el calabozo?

Trato vejatorio. Me desnudaron, me tomaron huellas, me sacaron fotografías sin mi abogado. Se reían de mí, me decían que a ver si venía Pablo Iglesias a sacarme de allí. La verdad, pasé mucho miedo.

¿Cuántas horas estuviste detenido?

Ventisiete. La policía local me imputó desobediencia y haber lesionado a un policía, dijeron que le había mordido. Cuando pasé a disposición judicial la propia fiscal y la juez archivaron la causa.

Al salir del juicio te esperaban más noticias.

Había venido la Brigada de Extranjería de Málaga. Un funcionario me entregó una orden de expulsión del país.

"Me desnudaron, me tomaron huellas, me sacaron fotografías sin mi abogado"

Eres un ciudadano de la Unión Europea. La legislación española solo contempla la expulsión de un ciudadano comunitario por motivos de orden, seguridad y salud pública.

Lo justificaron diciendo que supongo un peligro social para España.

Las autoridades alegaron que eres peligroso y justifican el expediente con dos detenciones: la del pasado martes y un arresto, también en una protesta, en octubre de 2015.

Esta orden que pone en tela de juicio que España sea un país europeo, porque actúa sin respetar los acuerdos que tiene con la Unión Europea. Me parece una vergüenza que utilicen las instituciones como cortijo propio.

¿Qué te llevó a querer protestar durante este acto?

Yo incidía en la Constitución del régimen del 78, cuyos artículos se infringen a diario. Protestaba por el Artículo 47: hay más de 50.000 personas sin techo en España, durmiendo en las calles. Cada día hay más. Hay miles de personas deshauciadas. Estaba con activistas de la PAH y Stop Deshaucios, pero solo a mí me detuvieron.

Desde hace más de un año vives en la calle de forma voluntaria. ¿Por qué?

Me encanta la naturaleza, la enseñanza. Ahora mismo soy un educador de la calle cabreado que ha cambiado su método. Creo que el activismo pone en evidencia la torpeza de la clase política. La calle es mi nueva aula, es un trabajo no remunerado.

En los 10 años de trabajo en el ámbito de la educación no sentí tanta satisfacción como en este año y cuatro meses que llevo en la calle. Desgasta muchísimo, pero me encuentro con la realidad a cada paso.

¿Por qué quieres ser un sintecho?

Los sintecho no nos aferramos a nada, simplemente caminamos y con ello logramos dar sentido a la vida. Me gusta decir que somos los hijos de los días porque vivimos como seres que tenemos en consideración la totalidad. Me da la sensación de que la mayor parte de la sociedad vive siempre ignorando la totalidad: la naturaleza y el contexto. Los sin techo viven en el presente, tienen un sentido común y una inteligencia emocional que me provoca y me interesa, por eso decidí permanecer en la calle.

"Los sin techo viven en el presente, tienen un sentido común y una inteligencia emocional que me provoca y me interesa, por eso decidí permanecer en la calle"

Colaboras con los movimientos sociales para presionar a las instituciones, abordas a políticos en actos públicos, eres asesor del Ayutamiento de Madrid en temas relacionados con la marginalidad. Pero tu gran proyecto es la Ruta de la Pobreza.  Viajas por España viviendo y documentando la pobreza.

Es maravilloso encontrarse con el pueblo y que te diga "sigue adelante, estamos contigo, ese es el camino correcto". Te encuentras con la gente auténtica, la solidaridad.

Con la Ruta de la Pobreza quiero poner en evidencia a las instituciones. Los políticos parecen vivir muy lejos de la realidad y de la inteligencia que proyecta a diario la gente. Me parece injusto. Además, estas instituciones nos pertenecen. Con nuestros impuestos, contribuimos a que sigan funcionando y respondan a nuestros problemas, no a sus problemas. El alcalde de Málaga ha utilizado la policía local para encarcelarme, vejarme y expulsarme del país.

¿Vas a presentar alegaciones?

Mi abogado, Oliver Roales, es un ejemplo de la solidaridad de la que te hablo. Es profesor de derecho constitucional de la Universidad de Málaga. Me sorprendió mucho que una persona tan conocida viniera al calabozo a decirme que quería defenderme desinteresadamente porque le parece injusto, como español le avergüenza que me traten de esta forma. He aceptado y hemos conseguido archivar la causa que tenía la policía de Málaga contra mí. El paso siguiente es presentar un recurso contencioso administrativo contra la orden de expulsión, que al fin y al cabo es una orden del señor Rajoy.

¿De Rajoy?

Fíjate qué rápido se han puesto de acuerdo para firmar un BOE que permita expulsar a una persona. A ver si el señor Rajoy hace lo mismo para dar soluciones a los más de 3 millones y medio de personas que sufren pobreza severa en su país.

"He visto muchísimos niños jugando con la basura, entre las ratas, no hay derecho"

¿Qué cifras manejas?

Somos el segundo país de la UE con más pobreza y con un 27% de pobreza infantil. He visto muchísimos niños jugando con la basura, entre las ratas, no hay derecho. A mí estas imágenes me dan fuerza, y cuando estoy cerca de los políticos grito contra su inmoralidad. Es eso lo que les molesta.

Intervenir físicamente en actos públicos, hablar directamente con las autoridades. ¿Es esa tu estrategia?

Todos sus actos son teledirigidos, muy organizados, y los medios de comunicación se prestan a este espectáculo absurdo. De repente aparece el vagabundo que le dice en la cara lo que el pueblo le ha enseñado y le ha regalado con su generosidad. Me siento responsable y tengo una finalidad: que los políticos se enteren lo que está pasando.

Cuando se hizo pública la orden de expulsión, empezaste a recibir comentarios racistas, homófobos y amenazas en Twitter.

Desde lo que pasó durante la conmemoración del 20 de noviembre, aniversario de la muerte del dictador y asesino Franco, recibo muchas amenazas. Lo he hecho constar a la policía. Pero con lo de Málaga es demasiado: tengo más de 5.000 mensajes de Whatsapp con amenazas de muerte. Es diario.

¿Has recibido apoyo?

Me ha sorprendido la cantidad de mensajes de apoyo que he recibido desde Barcelona. Me dicen que allí tengo una casa. Cuando llegué como inmigrante irregular a España, María, que es funcionaria y profesora, me sacó de la explotación laboral. Me dijo: "Tú te vienes a mi casa, a ver si se atreven a entrar".

Así que antes de que me echen probaré a ver si me expulsan de las casas de los barceloneses.

"Tengo más de 5.000 mensajes de Whatsapp con amenazas de muerte. Es diario"

Muchos te conocemos por tu activismo, pero no sabemos quién eres en realidad. ¿Cuándo llegaste a España? ¿A qué te has dedicado todo este tiempo?

Llegué en 2004. Al principio fue terrible, pero fui constante y homologué mi titulación después de dos años de doloroso trámite. Soy licenciado en Trabajo Social y Sociología. Seguí formándome, estudié tres másters y mejoré mi currículum. Logré trabajar en más de 24 centros educativos y en centros marginales públicos de Andalucía.

¿En qué consistía tu trabajo?

Mejorar las adaptaciones curriculares de niños que llegan a clase con desventaja. Era un trabajo bonito, significaba romper con la desigualdad. En mi tiempo libre me iba a los campamentos de rumanos gitanos y empecé a colaborar o la policía y los tribunales de Andalucía como traductor. Lo hice durante 8 años.

También he colaborado con las dos universidades de Sevilla en varios proyectos de investigación educativa y pedagógica, y he supervisor del Máster de Mediación Social e Intercultural. He participado en un montón de foros europeos sobre temática gitana porque soy experto en cultura gitana. Siempre he pagado mis impuestos.

¿Por qué es importante para ti decir que pagas tus impuestos?

La gente se sorprendía de que un rumano quisiera vivir en la legalidad. A mí eso me lo enseñaron en la escuela: hay que pagar porque eso repercute, ese dinero puede producir cambios en los grupos vulnerables. La fiscalidad es necesaria para que la sociedad prospere y haya oportunidad de transformación social.

Quizá si hubiese ido a Barcelona y Madrid mi vida sería distinta.

"Cuando llegué a Sevilla y vi la reacción de la gente empecé a decir que era francés, por mi nombre, Lagarder"

¿Por qué lo dices?

Hay clasismo pero también una actitud muy reacia hacia el pueblo gitano rumano. Cuando llegué a Sevilla y vi la reacción de la gente empecé a decir que era francés, por mi nombre, Lagarder. Si decías que eras rumano no te alquilaban, por mucho dinero que tuvieras. Enseñaba la nómina y ni así.

Lo de decir que era francés me funcionó, hasta que empezó a surgirme un conflicto interno y decidí decir la verdad: soy gitano, rumano y gay.

¿Qué echas de menos de tu vida anterior?

Entré en la enseñanza en pleno boom inmobiliario. Veía a todo el mundo hablando de hipotecas, agobiados. Yo siempre he sentido lo contrario, me gusta ir ligero de equipaje para poder viajar. Eso es lo que más echo de menos como sintecho. Antes quería descubrir el mundo. Ahora es otro tipo de viaje, es un viaje profundo donde quieres descubrir historias.

En tu ruta, ¿qué es lo que más te impresiona?

A diario llega gente deshauciada a la calle, familias enteras. Dejan los niños con los abuelos para que no les quiten la tutela. Es alucinante ver tantísima gente en la calle y tantos pisos vacíos de los bancos.

Estoy haciendo una memoria de personas sin techo que han muerto en la calle. Las instituciones intentan tapar estos asesinatos, yo los considero así. Desde septiembre del año pasado, cuando empecé la ruta de la pobreza, más de 49 personas sin techo han fallecido en la calle. En Vigo, desde el año 2000 han muerto 87 personas, un ayuntamiento del PSOE con superávit.

¿Crees que deberíamos estar más alarmados?

Me parece preocupante la situación de pobreza que vivimos en este país. Diría mas: las ONGs compradas y subvencionadas por el Estado sirven de tapadera.

"En Vigo, desde el año 2000 han muerto 87 personas en la calle, un ayuntamiento del PSOE con superávit"

¿Qué quieres decir?

Estas organizaciones dan datos escalofriantes, pero yo he estado en más de 30 ciudades en España y te puedo decir que este país está en quiebra, en una situación de emergencia social tremenda. Yo creo que esto va a estallar, porque cada día la situación se va agravando. El actual gobierno no prioriza a la gente.

¿Se hace negocio con la pobreza? Tú denunciaste el fraude en una organización de la que formabas parte, la Unión Romaní.

Las personas que viven en la calle son un negocio para Florentino Pérez. Es dueño de la empresa de limpieza Clece, que lleva los albergues de las personas sin techo.

La Coruña expedientó a esta empresa por desatender a personas dependientes el pasado febrero. 

Tiene el monopolio de muchos contratos públicos: tiene los calabozos de toda España, la limpieza de tribunales, hospitales…Cuando en un hospital hablan de externalizaciones y gestión, lo que quieren decir es privatización. No hay tener miedo de decir que los recursos sociales se han privatizado. Cuanto antes reconozcamos la situación, antes llegará la posibilidad de cambio.

"Podemos lo que ha conseguido es desmovilizar, por eso Rajoy hace lo que le da la gana: en la calle no hay nadie"

¿Qué opinas de los partidos del cambio?

Muchos pensamos que Podemos es una posibilidad de cambio, sin embargo ellos creen que desde las instituciones se pueden cambiar las cosas. Yo creo que la única forma de cambiar es a través de los movimientos sociales y la lucha social combativa.

La propia Ada Colau me dijo que el problema fundamental de Barcelona es el de la vivienda. Hay riqueza, es palpable, pero hay más de 3.000 personas durmiendo en la calle. Conseguí reunirme con Colau y me prometió que las personas sin techo tendrán bono de transporte gratuito.

¿Cómo encaras el futuro?

Yo no me voy mover de la calle, voy a seguir. Hay que unir de nuevo a los movimientos sociales y hacernos fuertes ahí fuera. Podemos lo que ha conseguido es desmovilizar, por eso Rajoy hace lo que le da la gana: en la calle no hay nadie, excepto los sintecho.

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