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Huyó de las pandillas de El Salvador, terminó en Texas y lucha contra Trump

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Adonías Arévalo es activista en United We Dream, pero sobre todo es un joven que representa el sufrimiento de Centroamérica

David Meseguer

27 Marzo 2017 13:18

"Era muy duro para mi madre tener que atender a un hijo tan pequeño en un ambiente tan violento. Nuestra vida corría peligro y por eso mi madre decidió traerme para Estados Unidos".

Adonías Arévalo es un joven salvadoreño de 25 años. Llegó a Estados Unidos con 12, y aún recuerda el momento en que tuvo que cruzar el río para entrar en el país. Como muchos otros jóvenes centroamericanos, Adonías tuvo que evitar que le reclutaran en las pandillas. "Salí de El Salvador huyendo de la violencia. Muchas personas no saben que San Salvador, la capital, es una de las ciudades más peligrosas del mundo".

Su historia es una entre miles, pero dibuja el nuevo perfil del inmigrante que llega a norteamérica.

Más del 84% de los menores no acompañados detenidos en la frontera sur de Estados Unidos entre octubre de 2016 y enero de 2017 proceden del Triángulo Norte centroamericano, es decir, de Guatemala, Honduras y El Salvador. De hecho, la mayoría de migrantes detenidos en la frontera sur son ciudadanos centroamericanos, no mexicanos, como mucha gente cree.

La tregua: el DACA

"Cruzamos las fronteras de Centroamérica y después recorrimos México. Vivimos en Guadalajara durante un tiempo. Cruzamos la frontera por el río y llegamos a Houston, donde vivimos ahora mis padres, mi hermana y yo".

Él y su familia fueron a parar al estado de Texas, que se caracteriza por su conservadurismo y, según este joven, por "una gran falta de recursos y de información para las personas indocumentadas". Adonías lleva la mitad de su vida como indocumentado en Houston, conocida como "la capital de las deportaciones".

Quiso acceder a la universidad y legalizar su estatus en el país, pero no le fue posible. "En aquel momento no me quedó otra que ponerme a trabajar. Empecé a lavar trastos y pisos y comencé a ahorrar dinero. Cuando cumplí los 18 conocí a gente que me ayudó en la preparatoria para la universidad".

Gracias al programa de Acción Diferida (DACA), implementado por el gobierno de Barack Obama, Adonías pudo estudiar Arte en la Universidad de Houston, pero eso nunca le tranquilizó: Todavía tengo una orden de deportación”.

Lucha política

Meme creado por la periodista y fotógrafa de Houston Jessica Alvarenga.

Lejos de adoptar un perfil bajo que le protegiese del radar de las autoridades federales, hace cinco años que Adonías es activista en United We Dream y uno de los principales organizadores de este movimiento de jóvenes inmigrantes en Texas.

Para la conquista de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, este joven cree en la movilización social, tando en las calles y como en los despachos: "Es el único camino para luchar contra las leyes antiinmigrante que están promoviendo desde la Casa Blanca". De hecho, el propio programa DACA es una de las conquistas de los inmigrantes: 

"Como consecuencia de las deportaciones masivas durante la presidencia de Bush y Obama nuestro movimiento tomó un alcance diferente, y en el 2012 conseguimos la Acción Diferida (DACA)". La red de United We Dream cuenta con 2 millones de colaboradores en 35 estados, y tiene más 100.000 miembros.


"Nos asegurarnos de que estas leyes no pasen"



Actualmente, el rol de Adonías es organizar las acciones legislativas en Texas.

"Hacemos presión en el Senado y en la Casa de Representantes para que propuestas de ley sean aprobadas o no lleguen a convertirse en leyes. Texas es un Estado muy conservador y tenemos que estar siempre luchando contra propuestas de ley de ambos partidos, que van en contra de la comunidad inmigrante y de la comunidad LGBTQ. Nos organizamos estatalmente y realizamos visitas y llamadas a organismos, senadores y representantes. Nos asegurarnos de que estas leyes no pasen".

Adonías no concibe su vida sin el activismo: "Soy una persona indocumentada y mi familia también. El trabajo que hago representa quién soy yo, de donde vengo y mis valores. Soy feliz y todos los días me sobrepongo porque que es una batalla constante".

"Migrawatch"

Una de las facetas más interesantes del trabajo de los jóvenes de United We Dream es la forma en la que están consiguiendo que la comunidad inmigrante conozca sus propios derechos y los utilice para defenderse. Por ejemplo, han impreso unos folletos en los que dan consejos de cómo actuar si las autoridades se presentan en el hogar.

"Parte de nuestro trabajo es crear redes de protección. Nuestra comunidad necesita entender que el hecho de estar indocumentado no quita que no tengas derechos. Cuentas con ellos, debes conocerlos y ponerlos en práctica. Nuestros folletos crean conciencia y explican a nuestra comunidad cómo debe enfrentarse a la administración del actual presidente, que amenaza nuestra existencia".


Adonías denuncia que los centros de detención de inmigrantes se han vuelto un negocio en Estados Unidos



Otra de las herramientas que han creado es la línea telefónica Migrawatch. "La gente puede llamar y reportar actividad de inmigración en cualquier lugar. Entonces nuestros miembros reciben este tipo de alerta y pueden saber si hay algún tipo de actividad de las autoridades migratorias cerca de su área. Muchas veces vamos al lugar y recolectemos fotos que luego publicamos".

Los jóvenes activistas no solo están consiguiendo que los inmigrantes indocumentados empiecen a actuar como lobby, sino también como una red de asistencia autónoma.

La inmigración como negocio

Adonías denuncia que los centros de detención de inmigrantes se han vuelto un negocio en Estados Unidos. "Los centros de detención de personas indocumentadas generan ganancias. [En Texas] cuestan aproximadamente 1 millón de dólares al año que los mismos ciudadanos pagamos con nuestros impuestos. Como indocumentado, estoy pagando mi propia deportación".

Familiares y vecinos de Adonías han sido deportados, por eso él desmiente que esta política de expulsiones tenga a relación con la criminalidad.

"Cuando las noticias dicen que Trump está deportando sólo a los que han cometido algún delito, es mentira. Bajo la nueva orden administrativa, toda persona indocumentada es considerada para ser deportada". Su familia ha tenido que pagar grandes sumas para evitar deportaciones. "Para mí esto es muy personal porque he visto a familiares cercanos en centros de detención, hemos pagado más 10.000 dólares para sacarlos. Sé perfectamente lo que es esto, yo estuve en un centro de detención cuando crucé la frontera, conozco el abuso y la manera inhumana en que somos tratados en esos lugares".


"Mi familia ha sobrevivido a la guerra, a gobiernos políticos militares fuertes, tememos una historia de lucha. Para poder vivir y existir tenemos que resistir constantemente"



Adonías sabe que en cualquier momento puede ser arrestado, que las frontera sur de Estados Unidos está cada vez más militarizada y que un gran muro podría ser construido. Sin embargo, argumenta que la situación en su país de origen, El Salvador, no puede ser ignorada. Y menos por las instituciones estadounidenses.

"La situación en muchos países de Centroamérica es consecuencia de la política exterior de los Estados Unidos. En El Salvador hemos sufrido a las pandillas que se iniciaron en Los Ángeles, y también tuvimos una guerra civil que duró 12 años. No podemos hablar de inmigración sin antes entender la contribución negativa de los EEUU en los países latinoamericanos. Nuestra vida corre riesgo allí".

Si Adonías pudiera hablarle a Donald Trump, le diría que van a seguri luchando y organizándose. "Las personas documentadas, indocumentadas o inmigrantes nos tenemos que actuar juntos y hablar desde una perspectiva humana para que podamos entendernos y perder el temor. Mi familia ha sobrevivido a la guerra, a gobiernos políticos militares fuertes, tememos una historia de lucha. Para poder vivir y existir tenemos que resistir constantemente".


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