MORR MUSIC Si tuviera que encontrar una forma de deshacerme de todas esas partes en negro que alimentaron el insomnio cuando era un niño, si supiera que después de ese instante la sombra del crujido que crecÃa y crecÃa en la oscuridad se borrarÃa para siempre, preferirÃa quedarme callado. No decir nada. Deslizarme descalzo entre las sábanas de mi cama hasta dar con una moqueta de la que seguro surgirÃa un brazo inexplicable que acabarÃa agarrándome de un tobillo. Escuchar “Sleep Well” es volver a tener ocho años. O sentir la urgencia por volver a tenerlos. Ben Cooper y Alex Kane han tardado trece meses en pensar y grabar una secuela del disco que les dio a conocer hace dos años. Encerrados en un garaje, el contacto entre la ficción y el exterior, entre el sonido y su imaginación, ha dado con un recorrido por el otro lado del cerebro, el que esconde todo lo que desaparece al encender la luz. “Sleep Well” es un catálogo del miedo fabricado con trozos de una música escurridiza y afilada, hecha del rumor de cada uno de los cuentos tenebrosos que Cooper ha escrito sobre ese minuto de incertidumbre en el que podrÃa suceder cualquier cosa. Siguiendo la senda que ya abrió “Ghost” (Morr Music, 07), su debut en solitario bajo el álter ego Radical Face, estas doce canciones se prendan de esa narrativa para luego regurgitarla, amplificada y enorme, haciendo de ese terror nocturno y doméstico la verdadera esencia del álbum. Pop disperso e inquietante, vertebrado sobre un entramado de ritmos –bases armadas a partir de golpes de baterÃa sumados a efectos- y guitarras, de teclados y una voz a punto de desvanecerse. Miguel Román |
Ver comentarios

