LA COOPERATIVA / NUEVOS MEDIOS Muchos, tristemente, escudándose en el pobre argumento de que el pop es un mero estilo destinado a las masas y con un aire sumamente superficial y naÃf, ningunean sin escrúpulos a todos aquellos que en nuestros dÃas reemplean un sencillo sintetizador de herencia ochentera. El revival por la década de las hombreras es una realidad todavÃa, y por mucho tiempo, pese a quien pese. A pesar de que pocos podrÃan llegar a pensar que algún dÃa reivindicarÃamos a la Madonna de “Holidayâ€, al atormentado de Rick Astley o a Giorgio Moroder como estandartes de la modernidad, lo cierto es que la generación de Naranjito ha sabido incorporar nuevos aires a un género que, al fin y al cabo, nos ha acompañado sin escapatoria, queramos o no, en las noches de parranda. El nombre de Linda Mirada, detrás de quien se esconde realmente Ana Naranjo (cuyo parentesco con la tigresa de Figueres gracias a Dios es nulo), ha invadido durante los últimos meses los mentideros de internet convirtiendo sus primeros temas es un dulce que, a pesar de los empachos que en los menos acostumbrados puede provocar, se rige como un homenaje a los estribillos instantáneos y a las melodÃas facilonas. Al fin y al cabo, ¿no consiste exactamente en esto la base de cualquier himno pop que se precie? Dejando a un lado el aura enigmática y la rumorologÃa que ha invadido este proyecto en particular, “China Es Otra Cultura†(La Cooperativa, 09) llega a nuestras manos en el momento idóneo en el que los chiringuitos empiezan a hacer su agosto y el buen tiempo anima (a aquellos que puedan) a alargar las cañas hasta el infinito e, incluso, emborracharse de amor. Producido por Bart Davenport y grabado en San Francisco junto a la colaboración del American Music Club Marc Capelle, “Tokioâ€, lejos del onirismo que Sofia Coppola le impregnó en uno de sus filmes, resulta ser una de las principales bazas del disco. A pesar de funcionar perfectamente como una banda sonora landista creada por The Human League, el trauma post-vacacional se rige como el punto de partida de un álbum que funciona perfectamente como una oda al amor jovial. En el caso particular de “San ValentÃn†(una reinterpretación de las melodÃas propias del italodisco del sello Il Discotto, con “You Are A Danger†de Gary Low como canción homenajeada) convierten a Linda Mirada en una futurible carne de las remezclas, como buena muestra nos han dado de momento los catalanes Anorak. Esa pÃldora de escasos dos minutos de duración que supone “Joséâ€, con sus aires de bossa nova juguetera, resumen a la perfección la vertiente hedonista y desvergonzada que la propia Naranjo, a conciencia, ha impregnado a su debut. Influenciada asimismo de las armonÃas vocales setenteras y de la propia revolución beat (asà como The Hollies, salvando las distancias) en “El DÃa Que Hablamos Por Primera Vezâ€, o por el synth-pop en la que, para un servidor, supone una de las canciones más adictivas de lo que llevamos de año, “Soloâ€, (que podrÃa ser entonada por la mismÃsima Jeanette bajo las directrices de Martin Gore, por muy surrealista que parezca) hacen de esta amante del sello Italians Do It Better una de las mayores gratas sorpresas del panorama pop nacional. Adentrarse en su universo particular puede resultar prácticamente imposible para todos aquellos que reniegan sin contemplaciones de Yazoo o Talk Talk, pero lo cierto es que “China Es Otra Cultura†puede convertirse, por méritos propios, en un fetiche de los amantes a ultranza del pop en mayúsculas, aquel cuyos estribillos se adentran en el cerebelo sin apenas esfuerzo, por mucho que uno se resista. ¿El boca a boca podrÃa convertir a Ana Naranjo en un fenómeno cargado de sex-appeal equiparable al de Russian Red? Para dicha respuesta habrá que ser pacientes… aunque algunos ya lo tenemos claro. Sergio del Amo |
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