WARP Monopolizada por la maestra pantalla LCD de James Murphy, la fiebre dance-punk que hasta ayer noche nos abrasaba los pies pasa por horas bajas. La ley de la demanda ha cambiado tanto como la de la oferta y, si por un lado ya no nos apetece tanto que bailen nuestros cuerpos como que lo hagan nuestras mentes, por otro lado sus actores principales parecen haberse esfumado. Más allá de Murphy –el Ăşnico que ha sabido escapar del callejĂłn escapando hacia el synth-pop–, pocos nombres lucen palmito con gracia bajo la bola de espejos. Aquel gran artefacto heredero del p-funk de los setenta que se esperaba que hiciera explotar sĂłtanos y terrazas ha acabado recogiĂ©ndose sobre sĂ mismo segĂşn una de esas extrañas maneras en que se comportan los revivals. ÂżQuĂ© queda de grupos seminales como The Rapture y Radio 4, en quienes pusimos tantas esperanzas? Poco, aunque donde hubo mecha prendida siempre quedará olor a pĂłlvora. Aunque no vengan muy frescas, hoy tenemos nuevas noticias de !!!, la mala hierba de toda esta historia. La alargada trayectoria de los de Sacramento –quince años de carrera con lanzamientos dispersados en 2000, 2004, 2007 y 2010– ilustra mejor que ninguna otra los altibajos a los que se ha visto sometida por las tendencias-estigma, además de permitirnos analizar con más perspectiva cĂłmo se ha podido pasar aquĂ, y tan trágicamente, de lo ardoroso a lo asĂ©ptico. Porque lo primero que se pregunta uno al escuchar este nuevo disco es hasta quĂ© punto les resultaba necesario a !!! quemar del todo sus cartuchos. “Strange Weather” no sĂłlo acusa un cansancio galopante, sino que nos informa de que todo lo que andaban buscando como proyecto lo encontraron hace tiempo, concretamente en el rotundo “Myth Takes”, su álbum mejor escrito y el canto de cisne que deberĂa haber coronado su carrera. QuĂ© duda cabe de que los males y problemas que lastran a este álbum tambiĂ©n provienen de la presiĂłn interna sufrida en el seno del grupo recientemente: la deserciĂłn de John Pugh, Justin Vandervolgen y Tyler Pope este mismo año y la inesperada muerte del baterĂa Jerry Fuchs el pasado. Con todo, Nic Offer ha decidido seguir adelante, aceptando que hoy serĂa cruel aunque asimilable decir que sus !!! están heridos de muerte. Los resultados, ya se habrán hecho a la idea, cojean, y para colmo las malas lenguas corroboran que estamos ante una banda enferma, una banda a punto de separarse. Sugestionados asĂ, la desazĂłn no resulta difĂcil de ver ni de escuchar. Tras la flojĂsima primera parte del disco, que fluye sin vigor, frescura ni variedad, enseguida queda claro que Offer no ha volcado en este tĂtulo todas sus fuerzas como comandante en jefe (“Hollow” podrĂa pasar por una demo de las carnales bacanales de antaño). Sabiendo, además, que con lo que se siente ilusionado y dispuesto a empezar de cero es con el proyecto que acaba de formar junto al nuevo miembro del grupo Rafael Cohen, mi teorĂa es que lo que Offer necesita es salir de !!!, exorcizando por el camino todos los fantasmas que sean necesarios. Involucrado en dos proyectos tan especiales, interesantes y ninguneados como son Jean On Jean –a cargo de la ex-compañera de Offer en Out Hud, Molly Schnick– y lĂder en solitario de Las Palabras, Cohen, tambiĂ©n con pasado en Supersystem, simboliza a dĂa de hoy la costa en la que Offer necesita atracar, la bisagra que podrĂa hacerle espabilar de nuevo. Habrá que esperar un tiempo (su proyecto conjunto aĂşn está en fase embrionaria), pero ojalá que juntos y a su rollo puedan hacer brotar la sangre y el nervio como no lo han conseguido en este álbum. “Strange Weather”, más que un disco que no quiere arriesgarse, parece uno que no lo necesita; y eso termina abocándole a la pereza. Si lo comparamos con la tensiĂłn descarada y el grado de imprevisibilidad de que hacĂa gala su mĂşsica antes, el disco europeo de !!! –grabaciĂłn en BerlĂn, más herencia británica que nunca– suena como el testamento de un grupo agobiado y, esto es lo malo, en peligro de extinciĂłn. La ansiedad que antes le daba la vida apenas asoma más allá de ejemplos esporádicos como ese reptil llamado “AM/FM”, la sulfĂşrica “The Hammer” o una esperanzadora “Steady As the Sidewalk Cracks”, puntos aislados en donde aparecen recuerdos de los mejores !!!. Sin embargo, por el camino todo se desdibuja, con el piloto automático encendido, y la grabaciĂłn acaba pesando por monĂłtona, un poco como ocurre con la linealidad del “Subiza” de Delorean, pero peor resuelta. Además, alguien se ha encargado de apagar el vozarrĂłn de Shannon Funchess –otra de las nuevas incorporaciones– y se ha olvidado de acentuar el de un Offer aburrido, neutro y monocorde que no hace tanto fascinaba a base de incongruentes escupitajos. Las obsesiones de siempre –Prince, Iggy Pop– siguen latentes, pero faltas de gancho y peligrosidad. Lo que queda, en definitiva, es un resultado pasable y nada guerrero de la mano de una banda que siempre pareciĂł culpable de todo y que ahora suena, por primera vez, inofensiva. Cristian RodrĂguez |

