RENAISSANCE / PIAS SPAIN Con el disfrutable “Lazerproof” todavÃa fresco en la memoria –es decir, esa mixtape en Mad Decent en la que se consumó un jugoso matrimonio de conveniencia entre La Roux y Major Lazer–, Renaissance ha invitado ahora a Elly Jackson y Ben Langmaid a protagonizar la segunda entrega de la saga “Sidetracked”. La serie –que el año pasado se inauguró con Hercules And Love Affair– parte de una premisa sencilla: seleccionar aquellos temas que, de alguna u otra manera, han marcado al artista para, de paso, desempolvar todos los pecados inconfesables de la discoteca particular para deleite de los fans. Asà que si uno quiere saber que oÃa “la flequillos” mientras grababa su debut, ésta es la oportunidad. Debo confesar de entrada que escribir sobre una sesión de estas caracterÃsticas me resulta difÃcil por una sencilla razón: si alguno de nosotros tuviera que resumir en poco más de una hora algunas de las canciones de nuestra vida, bajo ningún concepto permitirÃamos que alguien rajara sin contemplaciones de esa selección. Muchos se asustarÃan si supieran qué escucho en mis horas muertas –sintiéndolo mucho, van a seguir quedándose con las ganas–, asà que uno no es nadie para criticar los fetichismos musicales de estos revitalizadores del pop ochentero. Cuando el lanzamiento de este disco llegó a nuestros oÃdos, muchos pensábamos que se recrearÃa en el estricto terreno del synth pop. Andábamos errados. Jackson y Langmaid abren la puerta a un buen puñado de one hit wonders de obligada escucha –el soul sesentas del “Just One Look” de Doris Troy o “Exotic Nations” de Jam Crew– a los new romantics –el caso de uno de los abanderados del rimmel con testosterona, David Sylvian en su etapa Japan, aquà rescatado en forma de “I Second That Emotion”–, a las reconocibles cajas de ritmo del italodisco y a leyendas olvidadas de los setenta como Gerry Rafferty –“Right Down The Line”, presumiblemente la canción con la que Sébastien Tellier se despierta cada mañana–. Estas pequeñas gemas de la década de las hombreras que han escogido La Roux –piezas como “Afrikan Man”, de Kongo Band (se dirÃa que el mejor antÃdoto para enterrar de una vez por todas el “Waka Waka”) y “Suffer The Children”, de Tears For Fears, han envejecido la mar de bien– obligan a pensar que Jackson y su alérgico compinche mediático saben lo que se hacen. Ante la hypeada batalla de felinas que hace unos meses protagonizó esta simpatizante de la laca con Little Boots, algunos nos posicionamos a favor de aquella rubiales que estaba predestinada –fallidamente, es una pena– a mutar en una Kylie de minorÃas. Desde entonces, ha llovido mucho. Pero por el simple hecho de rescatar de mi subconsciente ese ejercicio de buen gusto que es el “Doot Doot” de Freur –la semilla de lo que más tarde pasarÃa a ser Underworld–, a partir de ahora a Ellie Jackson, pese a su arisco carácter, se lo perdono todo. Disculpas aparte, no sólo de los ochentas vive el dúo. AsÃ, nos topamos con el antidepresivo remix de D. Lissvik de “When I Grow Up” (Fever Ray) o la reinterpretación que SebastiAn se sacó de la manga del “Testarossa Autodrive” de su colega Kavinsky. Aun con estas, ¿qué es de una recopilación de estas caracterÃsticas sin un nuevo tema? Inédito, lo que se dice inédito, tampoco lo es, aunque se agradece que La Roux incluyan el cover del “Under My Thumb” que han estado interpretando en sus últimos directos. Escoger uno de los mejores temas de los Stones siempre es apostar a caballo ganador, y Jackson se lo lleva a su terreno entonándola despreocupadamente, como cuando se coloca el tupé, obviando los agudos que restaban puntos a su debut. También hay lugar en esta nueva entrega de “Sidetracked” para las dotes remezcladoras del dúo. Aquà es donde encontramos la reinterpretación que fraguaron de “Self Machine” (I Blame Coco) –la banda que lidera la muy trendy hija de Sting– y que, sólo faltarÃa, la prefiero a la original. Dejando el tracklist de lado, lo único que podemos echarles en cara es que hayan dejado para la media hora final los temas más efectivos y que ninguno de ellos sea de sus adorados The Human League o Yazoo. Nunca llueve a gusto de todos, pero estoy seguro de que dentro de unos dÃas, cuando me haga largas travesÃas de viaje en coche aprovechando las vacaciones, muchas de estas canciones me salvarán durante un buen rato de la monótona travesÃa. Sergio del Amo * Escúchalo aquà |
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