Cultura

Los refugiados llegan a España... sólo en fotografías

Rzan Essa es una niña refugiada que canta en un campo de Grecia: “Europa, ¿por qué no nos quieres si nosotros os queremos?”. Ahora la niña ha llegado a España… como una fotografía

Foto: Maria Jou Sol

Rzan Essa, niña y refugiada siria de unos doce años, cantaba una canción inventada que se preguntaba: “Europa, ¿por qué no nos quieres si nosotros os queremos?”, cuando los fotógrafos Maria Jou Sol y Samuel Aranda la conocieron en el campo de Sendos, en Grecia.

Ahora la pequeña está en las calles de Santa Coloma de Gramenet, pero sólo en forma de fotografía, en la exposición urbana que los dos fotoperiodistas catalanes han montado colgando retratos con cola por los muros de la ciudad.

Son imágenes silueteadas, sin contexto, que comparten espacio directamente con los niños que juegan a fútbol en la Plaza de la Vila. “Ya que los gobiernos no quieren traerlos, los traemos nosotros”, dice resignado Jou Sol sobre los refugiados.

Esta semana, la Agencia para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) informaba de que España tan sólo ha acogido a 800 personas de los cerca de 18.000 que prometió en 2015 hasta septiembre de 2017.

¿Pero qué opinan los jubilados que ven a Samuel y Maria colgando sus fotos?

No todos están con ellos. O como afirma uno que cree que "están ensuciando la fachada”: “ Si hay gente con hambre aquí y traemos a los refugiados, será más gente muriendo de hambre”. 

En un grupo de cinco que no quieren dar sus nombres todos dicen que hay que “ayudarles”, pero no parece que tenerlos en su ciudad sea la forma que prefieren y creen que hay que echar un cable “a los de aquí primero”.

“¡Lo principal es parar la guerra, pero hay un conflicto de intereses!”, exclama Carles Massip, que cree que España y Europa deberían abrirles las puertas.  “La extrema derecha dice que el mal de la sociedad son los refugiados cuando los culpables son claramente otros. ¡Siempre reciben los pobres”, dice Joan.

Joan dice que “cada uno tiene que poner su granito de arena”, mientras que Carles cree que “los que tienen que intervenir son los gobiernos” y que los ciudadanos “poco pueden hacer”.

Imágenes con que sentir vergüenza de Europa

“Hay una táctica de los gobiernos conservadores de meter miedo al mundo islámico y por desgracia están ganando. Están consiguiendo que la gente vea como algo muy lejano a Siria e Iraq por ejemplo, mientras que hace unos años la gente salía a la calle contra la guerra de Iraq por ejemplo”, dice Samuel Aranda, colaborador de The New York Times, El País Semanal, Le Monde o National Geographic y ganador del World Press Photo en 2011, entre otros premios.

"La extrema derecha culpa a los de fuera de nuestros problemas, cuando los culpables son otros. ¡Los pobres siempre reciben", dice el jubilado Joan Baldú.

Samuel y Maria hablan de los campos de refugiados como “campos de concentración”. “Allí no se vive. Les tratan como a animales, algunos llevan pulserita para entrar y salir, duermen a la intemperie, llueva o no, la comida que les dan no es comida”, lamenta Maria.

“Serán imágenes que dentro de 20 años harán que nos avergoncemos de ser europeos, aunque yo ya lo estoy”, añade Samuel.

Samuel y Maria retrataron a estos refugiados en Idomeni, Lesbos y Sendos, en Grecia, y también en Gevgelija, Macedonia. Publicaron algunas fotos en medios de comunicación y los archivos han servido meses después para otro formato diferente.

Ellos mismos se pasaron hasta altas horas de la madrugada del miércoles recortando e imprimiendo esas fotos y ellos mismos las han colgado en las calles de la ciudad. O sea, que han “acompañado” de alguna forma a los refugiados desde los campos hasta la pared de Santa Coloma de Gramenet, ciudad donde se crió Samuel.

“Fue totalmente idea de Maria”, dice el fotógrafo sobre la forma de llevar las fotos a las calles. El sábado tendrá lugar la inauguración oficial con la proyección también del documental Astral, de Jordi Évole, en la biblioteca de Singuerlín, en Santa Coloma de Gramenet.

Por ahora, las fotos colgadas ya consiguen que en las calles de Santa Coloma los que pasan por delante hablen sobre el tema.

Samuel Aranda: "Dentro de 20 años nos avergonzaremos de ser europeos al ver estas imágenes. Aunque yo ya lo estoy".

Rzan Essa, refugiada siria de unos doce años, cantaba una canción inventada que se preguntaba: “Europa, ¿por qué no nos quieres si nosotros os queremos?”, cuando los fotógrafos Maria Jou Sol y Samuel Aranda la conocieron en el campo de Sendos, en Grecia.

Ahora, la pequeña está en las calles de Santa Coloma de Gramenet, la pena es que sólo en forma de fotografía, en la exposición de calle que los dos fotoperiodistas catalanes han montado colgando retratos con cola por las paredes de la ciudad.

Son imágenes silueteadas, sin contexto, que están por tanto compartiendo espacio directamente por ejemplo con los niños que juegan a fútbol en la Plaza de la Vila. “Ya que los gobiernos no quieren traerlos, los traemos nosotros”, se resigna Jou Sol sobre los refugiados.

El pasado mes de septiembre, Intermón informaba de que de los 17.000 que había prometido acoger España, tan sólo habían llegado 470.

¿Qué opinan los jubilados que ven a Samuel y Maria colgando fotos? Uno de ellos dice que están “ensuciando la fachada” del Ayuntamiento y afirma: “Si hay gente con hambre aquí y traemos a los refugiados, será más gente muriendo de hambre”. En un grupo de cinco que no quieren dar sus nombres todos dicen que hay que “ayudarles”, pero no parece que tenerlos en su ciudad sea la forma que prefieren y creen que hay que echar un cable “a los de aquí primero”.

Uno de ellos discrepa y cree que hay que recibirlos, y a la opinión más receptiva se suman otros dos que llegan más tarde. “España ni siquiera cumple los mínimos que ha prometido”, lamenta Joan Boldú.

“¡Lo principal es parar la guerra, pero hay un conflicto de intereses!”, agrega Carles Massip, que lamenta: “Hay un follón que no se entiende con la derecha que no quiere recibirlos”. “La extrema derecha dice que el mal de la sociedad son los refugiados cuando los culpables son claramente otros, los capitalistas. ¡Siempre reciben los pobres”, dice Joan.

Joan dice que “cada uno tiene que poner su granito de arena”, mientras que Carles cree que “los que tienen que intervenir son los gobiernos” y que los ciudadanos “poco pueden hacer”.

“Hay una táctica de los gobiernos conservadores de meter miedo al mundo islámico y por desgracia están ganando. Están consiguiendo que la gente vea como algo muy lejano a Siria e Iraq por ejemplo, mientras que hace unos años la gente salía a la calle contra la guerra de Iraq por ejemplo”, aporta Samuel Aranda, colaborador de The New York Times, El País Semanal, Le Monde o National Geographic.

Samuel y Maria hablan de los campos de refugiados como “campos de concentración”. “Allí no se vive. Les tratan como a animales, algunos llevan pulserita para entrar y salir, duermen a la intemperie, llueva o no, la comida que les dan no es comida”, lamenta Maria.

“Serán imágenes que dentro de 20 años harán que nos avergoncemos de ser europeos, aunque yo ya lo estoy”, añade Samuel.

Samuel y Maria retrataron a estos refugiados en Idomeni, Lesbos y Sendos, en Grecia, y también en Gevgelija, Macedonia. Publicaron algunas fotos en medios de comunicación y los archivos han servido meses después para otro formato diferente.

Ellos mismos se pasaron hasta altas horas de la madrugada del miércoles recortando e imprimiendo esas fotos y ellos mismos las han colgado en las calles de la ciudad. O sea, que han “acompañado” de alguna forma a los refugiados desde los campos hasta la pared de Santa Coloma de Gramenet, ciudad donde se crió Samuel.

“Fue totalmente idea de Maria”, explica el fotógrafo sobre la forma poco convencional de llevar las fotos a las calles. El sábado tendrá lugar la inauguración oficial con la proyección también del documental Astral, de Jordi Évole, en la biblioteca de Singuerlín, en Santa Coloma de Gramenet.

Mientras tanto. España tan sólo ha acogido a 800 personas de los cerca de 18.000 que prometió hasta septiembre de 2017, informó Europa Press esta semana a partir de una conferencia de Francesca Friz-Prguda, representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Friz-Prguda lamentó el “triste porcentaje” de acogidos, “pese a ser el único país de la UE que tiene frontera terrestre con África y contar con una sociedad muy acogedora”. Por ahora, la exposición consigue que al menos en las calles de Santa Coloma los que pasan por delante de las fotos hablan sobre el tema.

Rzan Essa, refugiada siria de unos doce años, cantaba una canción inventada que se preguntaba: “Europa, ¿por qué no nos quieres si nosotros os queremos?”, cuando los fotógrafos Maria Jou Sol y Samuel Aranda la conocieron en el campo de Sendos, en Grecia.

Ahora, la pequeña está en las calles de Santa Coloma de Gramenet, la pena es que sólo en forma de fotografía, en la exposición de calle que los dos fotoperiodistas catalanes han montado colgando retratos con cola por las paredes de la ciudad.

Son imágenes silueteadas, sin contexto, que están por tanto compartiendo espacio directamente por ejemplo con los niños que juegan a fútbol en la Plaza de la Vila. “Ya que los gobiernos no quieren traerlos, los traemos nosotros”, se resigna Jou Sol sobre los refugiados.

El pasado mes de septiembre, Intermón informaba de que de los 17.000 que había prometido acoger España, tan sólo habían llegado 470.

¿Qué opinan los jubilados que ven a Samuel y Maria colgando fotos? Uno de ellos dice que están “ensuciando la fachada” del Ayuntamiento y afirma: “Si hay gente con hambre aquí y traemos a los refugiados, será más gente muriendo de hambre”. En un grupo de cinco que no quieren dar sus nombres todos dicen que hay que “ayudarles”, pero no parece que tenerlos en su ciudad sea la forma que prefieren y creen que hay que echar un cable “a los de aquí primero”.

Uno de ellos discrepa y cree que hay que recibirlos, y a la opinión más receptiva se suman otros dos que llegan más tarde. “España ni siquiera cumple los mínimos que ha prometido”, lamenta Joan Boldú.

“¡Lo principal es parar la guerra, pero hay un conflicto de intereses!”, agrega Carles Massip, que lamenta: “Hay un follón que no se entiende con la derecha que no quiere recibirlos”. “La extrema derecha dice que el mal de la sociedad son los refugiados cuando los culpables son claramente otros, los capitalistas. ¡Siempre reciben los pobres”, dice Joan.

Joan dice que “cada uno tiene que poner su granito de arena”, mientras que Carles cree que “los que tienen que intervenir son los gobiernos” y que los ciudadanos “poco pueden hacer”.

“Hay una táctica de los gobiernos conservadores de meter miedo al mundo islámico y por desgracia están ganando. Están consiguiendo que la gente vea como algo muy lejano a Siria e Iraq por ejemplo, mientras que hace unos años la gente salía a la calle contra la guerra de Iraq por ejemplo”, aporta Samuel Aranda, colaborador de The New York Times, El País Semanal, Le Monde o National Geographic.

Samuel y Maria hablan de los campos de refugiados como “campos de concentración”. “Allí no se vive. Les tratan como a animales, algunos llevan pulserita para entrar y salir, duermen a la intemperie, llueva o no, la comida que les dan no es comida”, lamenta Maria.

“Serán imágenes que dentro de 20 años harán que nos avergoncemos de ser europeos, aunque yo ya lo estoy”, añade Samuel.

Samuel y Maria retrataron a estos refugiados en Idomeni, Lesbos y Sendos, en Grecia, y también en Gevgelija, Macedonia. Publicaron algunas fotos en medios de comunicación y los archivos han servido meses después para otro formato diferente.

Ellos mismos se pasaron hasta altas horas de la madrugada del miércoles recortando e imprimiendo esas fotos y ellos mismos las han colgado en las calles de la ciudad. O sea, que han “acompañado” de alguna forma a los refugiados desde los campos hasta la pared de Santa Coloma de Gramenet, ciudad donde se crió Samuel.

“Fue totalmente idea de Maria”, explica el fotógrafo sobre la forma poco convencional de llevar las fotos a las calles. El sábado tendrá lugar la inauguración oficial con la proyección también del documental Astral, de Jordi Évole, en la biblioteca de Singuerlín, en Santa Coloma de Gramenet.

Mientras tanto. España tan sólo ha acogido a 800 personas de los cerca de 18.000 que prometió hasta septiembre de 2017, informó Europa Press esta semana a partir de una conferencia de Francesca Friz-Prguda, representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Friz-Prguda lamentó el “triste porcentaje” de acogidos, “pese a ser el único país de la UE que tiene frontera terrestre con África y contar con una sociedad muy acogedora”. Por ahora, la exposición consigue que al menos en las calles de Santa Coloma los que pasan por delante de las fotos hablan sobre el tema.

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