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Lo último que escribió Liu Xiaobo antes de morir fueron unos versos para su mujer

Bajo custodia policial, intentó acabar el prefacio para 'Accompanying Liu Xiaobo', la colección de fotografías de la poeta y artista Liu Xia

( Foto vía http://liuxiaobo.net/)

La semana pasada conocíamos la noticia: había muerto Liu Xiaobo, premio Nobel de la Paz y quizá el preso político más conocido del mundo.

En junio, tras ser diagnosticado de cáncer de hígado, las autoridades chinas lo habían liberado para que pudiera recibir tratamiento en el hospital de Shenyang. Sin embargo, según Human Rights Watch, cuando se produjo el traslado la enfermedad estaba ya muy avanzada, cosa que ha llevado a cuestionar que el gobierno comunista ofrezca una atención sanitaria óptima a los disidentes políticos encarcelados.

Por ello, entre los obituarios y las denuncias que han llenado los medios de comunicación tras la muerte del activista, quizá haya pasado desapercibida la noticia que sacaba The New York Times. En una pequeña nota, el periódico americano daba a conocer la última actividad literaria a la que se había dedicado Liu Xiaobo, ya hospitalizado y bajo custodia policial: escribir un prólogo para el libro que estaba preparando su esposa, la artista y poeta Liu Xia.

"Mi alabanza quizá sea un veneno imperdonable".

Así se expresaba en el breve y fragmentario manuscrito que finalmente ha visto la luz. En contra de lo que podría esperarse, el texto no es una proclama política -aunque también lo sea-, sino un tributo a su esposa. En las pocas partes del texto que se conocen, y que transcribe The New York Times, el intelectual chino se refiere en un tono bastante críptico a la intensidad y a la oscuridad de su amor.

No es difícil entender porque en estas notas el intelectual y crítico literario habla de su alabanza como un veneno y compara su amor con el hielo: Liu Xia también sufrió la represión de las autoridades comunistas, y lo hizo a causa de su lucha política. La artista, que nunca se comprometió políticamente, vive bajo arresto domiciliario desde que en 2010 galardonaron a su marido con el Premio Nobel de la Paz. 

"Ni Kafka hubiera podido escribir nada tan absurdo", declaró Liu Xia para explicar su situación en una entrevista concedida a unos reporteros de Associated Press que consiguieron burlar los vigilantes que había frente a su apartamento en Pekín.

Hablando de la artista, Ye Du, un escritor amigo de la familia, declaraba que había sido "física y mentalmente destruida". Sin embargo, y a pesar de sufrir una grave depresión, causada por la situación de aislamiento a la que se ha visto sometida, Liu Xia no ha dejado de trabajar.

En 2012, sus fotografías se exhibieron en el Festival de Literatura de Berlín, y fueron posteriormente compiladas en el libro The Silent Strenght of Liu Xia. Los poemas escritos por el matrimonio complementan unas imágenes en blanco y negro, duramente contrastadas, que retratan unos inquietantes muñecos que aparecen gritando, amordazados o a punto de percipitarse a un vacío que se parece demasiado a un abismo.

El trabajo de Liu Xia nos habla del poder del silencio, del falseamiento de los hechos, de las muchas formas de evitar y esconder la verdad. Es decir, de todo aquello por lo que él y su esposa han tenido que pasar durante todos estos años de disidencia política.

En el libro también se incluyeron, a modo de testimonio personal, algunas de las cartas que le mandaba su marido:"Tu prisionero para toda la vida", escribía Liu Xiaobo, "yo soy tu prisionero para toda la vida, mi amor; quiero vivir en tu oscuro interior".

Actualmente, con la ayuda de un editor chino que, por miedo a las repercusiones, ha preferido mantenerse en el anonimato, Liu Xia está compilando otro trabajo que combina fotografía y poesía, provisionalmente titulado "Accompanying Liu Xiaobo". 

El editor ha compartido con la prensa uno de los poemas que Xia había escrito para su esposo, y que ha de formar parte del libro todavía inédito:

"Sé que tarde o temprano llegará el día,

Cuando tu me dejes

y desciendas solo por la carretera de la oscuridad"

La incomunicación en la que se encuentra Xia es casi total. Como informó uno de los abogados que defendía al Nobel, Mo Shaoping, no está claro que se la informara a tiempo de que Liu Xiaobo se encontraba gravemente enfermo. Y aunque sabemos que llegó a estar con él en el hospital, nadie ha podido saber en que estado se encuentra tras la muerte de su marido.

El último deseo de Liu Xiaobo fue que liberaran a su esposa y le permitieran abandonar el país. Insistió en ello hasta el último momento. De hecho, su petición de recibir tratamiento en el extranjero respondía a la voluntad de llevarse a Liu Xia fuera del alcance de las autoridades chinas.

"Y si soy reducido a polvo, incluso así usaré mis cenizas para abrazarte"

No sabemos si Liu Xiaobo habrá podido cumplir esta promesa en verso que una vez le hizo a su esposa, pero resulta indudable que pensó y escribió para ella hasta el último suspiro.

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