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Nadie pregunta a los escritores blancos cómo su blancura afecta a su arte

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Literary Hub recupera la conversación entre Junot Díaz y Hilton Als sobre racismo, masculinidades y crítica literaria, que ha sido recogida en el volumen 'Upstairs at the Strand. Writers in conversation at the legendary bookstore'

eudald espluga

23 Junio 2017 08:24

Si alguna vez habéis escuchado hablar a Junot Díaz, sabréis que la lenta cadencia que marca su habla colisiona con lo vertiginoso de su pensamiento.

Se trata de una discrepancia fundamental que termina por modelar el posado irónico con que se presenta. Parece como si mientras conversara pudiera ausentarse y retirarse a un segundo plano desde donde contemplar el efecto de sus palabras.

Junot Díaz fue el primer escritor no nacido en Estados Unidos que ganó el Premio Pulitzer con su novela La maravillosa vida breve de Óscar Wao, un dato nada desdeñable si tenemos en cuenta que reivindica una escritura enraizada en el background cultural, no en el intento de elaborar un discurso que pueda presentarse como universal.

Su condición de subalterno en la cultura oficial norteamericana le coloca, paradójicamente, en una posición privilegiada para comprender los mecanismos políticos de exclusión e inclusión dentro de esa misma cultura.

Su capacidad para salir de sí, y enjuiciar aquello que lo constituye –ya sea para reírse de ello o para construir un discurso crítico al respecto–, recuerda la habilidad del monologuista Louis C.K para desvelar la maraña de prejuicios racistas, machistas y clasistas sobre los que se construye el discurso liberal progresista de clase media.

De hecho, a eso mismo se dedica en su conversación con el también escritor y crítico Hilton Als, publicada en el libro Upstairs at the Strand. Wirters in conversation at the legendary bookstore, y que ahora recoge Literary Hub.


El racismo leve de los críticos literarios

Es precisamente Louis C.K quien habla de “racismo leve” para referirse a ciertas reacciones involuntarias que revelamos cuando tratamos conscientemente de no ser racistas. Por ejemplo, cuando ya entrada la noche nos encontramos con una persona negra en un callejón, y nos reafirmamos en nuestra ausencia de prejuicios para aplacar así nuestro miedo. Porque tenemos miedo.

Es muy leve. Pero es racismo.

Y es racismo, además, aupado por nuestra propia consciencia de ser ciudadanos sin prejuicios, abiertos y liberales.

Es en esta línea que, en su conversación con Hilton Als, Junot Díaz se dedica a mostrar como ese racismo leve puede rastrearse incluso en nuestra carencia de léxico para verbalizar la raza:

Todo el vocabulario que hemos perdido en Estados Unidos para hablar de la raza es omnipresente en el Caribe. Hemos perdido muchas palabras para hablar de la raza. No tenemos ni una conversación sobre ello, lo hemos perdido.”

Denuncia explícitamente la "amnesia liberal" que insiste en confundir e ignorar  la cuestión de la raza, escudándose en un discurso que solo entiende de clases sociales, como si todo pudiera reducirse a una cuestión de ingresos económicos y jerarquía en la escala social. Díaz recuerda en que consiste esta ignorancia selectiva: “se llama colonialismo”.

Pero cuando quizá mejor se refleja este racismo leve es en su relación con los críticos literarios y su posado multiculturalista, puesto que solo hablan de ello para reducirlo a una cuestión de estética:

Siempre que leo sobre la gente de color en tanto que artistas pienso que se está simplificando. Tendemos a reducirlo a un elemento cultural.

Aunque no es solo que se haga de la raza una etiqueta, un tag para dar una pátina de modernez ateniéndose a una consideración artística, aparándose en "lo étnico" como fuente de exotismo tolerante. Lo peor es que en el uso de esa etiqueta también se incurre en un hábito discriminador:

Si sobre los artistas blancos se discutiera en términos raciales tan a menudo como con la gente de color, seríamos un país mejor. Nunca veo a un bailarín blanco discutiendo como el hecho de ser blanco tiene un impacto en su forma de bailar. La primera pregunta que a un entrevistador le viene a la mente cuando habla con un artista blanco no es si ha experimentado racismo alguna vez. Pero como artista, debo decir que es increíble la de veces que estas preguntas aparecen, y cuando me las hacen, siempre estoy preparado para responder “¿Has estado siendo racista últimamente?

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