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16 poetas para 16 triunfitos: un homenaje lírico, sentido y melancólico a OT

¿Cómo marcó a las nuevas letras españolas —que por aquel entonces estaban en el cole o en el instituto— el programa de televisión más célebre de hace 15 años?

Esta noche toda España estará mirando en sus televisores la gala de reencuentro de Operación Triunfo. Desde PlayGround Book pensamos que era nuestra responsabilidad celebrar los 15 años de este programa de televisión que marcó a toda una generación de niños y adolescentes de la mejor manera que podíamos hacerlo: a través de la palabra. Por ello, hemos contado con 16 poetas que entregan sus versos a los 16 triunfitos que cambiaron nuestra vida. Con esta antología queremos dar nuestro más sincero agradecimiento a esos artistas. Gracias a ellos fuimos quienes fuimos. Gracias a ellos somos quienes somos. Y gracias a ellos —o a pesar de ellos— escribimos. 

16 poetas para 16 triunfitos,

una antología poética generacional

DAVID BISBAL x SERGIO C. FANJUL

La patada voladora de Bisbal

Naciste de boxeador y costurera y en tu pelo se reprodujo la estructura helicoidal del ADN y las galaxias espiral, una fideuá venida de Almería llamada a liderar el triunfo juvenil.

El mundo estaba quieto, el tiempo inmóvil, la ansiedad en calma, el futuro, aún en su sitio, parecía que nunca iba a llegar. Surgiste de la orquesta del pueblo pero nos llevabas a pegar un buen mordisco a la corteza del planeta.

Bisbal, tú casi no bailabas,

                                            tú bailabas una mierda,

                                                                                   pero con una simple pirueta y esa tímida pero potente patadita contra la nada, parecías el elenco entero del Bolshoi, porque tenías charme y actitud, porque ese movimiento ninja-latino podía encarnar el empuje de una generación entera, hermosa y bien formada, que caminaba con paso militar en el justo sentido de la historia. El suelo temblando, la camisa bien abierta.

Todavía no sabíamos lo que eran las subprimes, pero cuando llegaran las subprimes: la patada voladora de Bisbal.

Todavía no sabíamos lo que era la casta, pero cuando viniera la casta a por nosotros: la patada voladora de Bisbal.

Todavía no había aumentado la brecha salarial, pero cuando nos forzaran a ser más desiguales: la patada voladora de Bisbal,

                                            que estaba llamada a equilibrar el mundo, y traer la justicia, y alegrar los corazones de los jóvenes parados.

Para todo lo demás: el gorgorito que se echaba Bisbal a mitad de Ave María y que yo siempre dije, en dos mil bares, que me recordaba a Marvin Gaye.

MANU TENORIO x DIEGO ÁLVAREZ MIGUEL

Oda a los brazos de Manu O’Tenorio

Como en toda la tradición andaluza

tus brazos fueron pensados como instrumentos

de recolección para higos y aceitunas

como dos recogedores de frutas combisystem GARDENA

como dos cuchillas que despellejaran el Cerdo Ibérico de la Sierra Norte

y arrancaran su manteca y su lardo

y le pusieran pimentón.

Pero bien hiciste perillán de voz dulce

negándote a abrir los campos y fundirlos

para sembrarlos con tu canto de miel blanca.

Así tus brazos de bronce no tuvieron

que asistir al tractor de tu destino.

Así la vida llegó con OT1, y tu voz

aceitada se escuchó en los televisores

de todos los pueblos de España,

incluido el mío. Así yo quise

que fueras feliz y casi fundo

las teclas 6-2-8-0-3-7-4 de mi NOKIA 3310.

Pero para todos pasa el tiempo aunque parezca que no pasa.

Miro en el cajón y veo tu disco

metido en el discman Bluesky que me trajeron los reyes en el 2000,

miro a mi lado y veo a mi novia

que está conmigo solo porque me sigues en Twitter,

miro en YouTube y veo tus brazos,

panes dulces del universo,

máquinas punteras de labranza,

en los que has decidido tatuarte

dos horrendas bocas, tarrajas o efes

de violín, viola o de violonchelo,

que los vuelve cajas de resonancia

en las que resuena brutal mi adolescencia

con un eco un tanto extraño

con un eco un tanto

con un eco.

NAÍM THOMAS x MARÍA YUSTE

La palabra “sueño” no era más que una muletilla en un casting de televisión

Tenía hambre y frío y poca esperanza. Tal vez por eso mi cerebro desempolvó aquel estribillo y yo lo dije en voz alta:

– Caliente... Hot! Hot! Hot!

Y aquello nos salvó de acabar discutiendo porque teníamos hambre, frío y, cada vez, menos ilusión.

Tú nunca habías escuchado la canción, sin embargo, hablarte del videoclip en el que la actriz doblaba las rodillas para que no se notara que era más alta que Naím, nos dio algo diferente en lo que pensar. Algo que no fuera que teníamos que andar porque no podíamos pagar el autobús.

Así empezó nuestra afición por ver vídeos viejos de OT1. Comiendo sopa de sobre, todos histriónicos con la frase por cabeza a la que habían tocado para cantar Mi música es tu voz. Tostando el pan de molde en la sartén, Manu Tenorio marcándose un “attention whore” con Nuria Fergó cuando le tocaba cantar a ella.

El teléfono nunca sonaba después de las entrevistas así que Cristian Castro difundiendo en la academia el falso rumor de que los hombres pierden hasta dos tonos después de correrse.

Nosotros fuimos niñas que canturrearon mentiras:

A tu lado yo puedo volar.

A tu lado hoy brilla mi estrella.

A tu lado mi sueño se hará por fin realidad.

Por eso entonces volvimos sobre ellas. Por eso tal vez Naím Thomas dándose de bruces contra la realidad se convirtió en nuestro favorito.

Naím agarrándose como un clavo ardiendo a Caliente (Hot! Hot! Hot!) eramos nosotras accediendo a trabajar gratis con uniformes ridículos por si después nos cogían.

El ego inflado de Naím cantando, con la camisa desabrochada, que nos lo iba “a dar” era el nuestro de juventud creyéndonos que el mundo nos debía algo.

Mientras nevaba fuera, nosotras decidimos inventar coreografías con sus canciones para no encender la calefacción. Porque junto a él aprendimos que, si manteníamos las piernas abiertas, la vida nos iba a querer dar “funkmenco”.

NURIA FERGÓ x CARLOS RECAMÁN

Nuria Fergó van Leeuwenhoek

Hoy se cumplen, dice google,

384 años desde el nacimiento de van Leeuwenhoek.

Van Leeuwenhoek era un viejo comerciante de textiles neerlandés,

un oscuro vendedor que aprendió a soplar el vidrio,

a moldearlo en una forma biconvexa utilizarlo para fabricar un microscopio,

muy potente aunque aún muy pobre,

con el que observar con más detalle la fibra de los tejidos.

Van Leeuwenhoek era un viejo comerciante de textiles neerlandés y sin embargo

su recuerdo corresponde a los dominios de la ciencia (los recuerdos

pertenecen, los recuerdos se reclaman son ajenos toda Historia es un discurso,

toda Historia es una historia de conquista, el camino hacia el control

de lo pasado);

decía que era un viejo comerciante neerlandés y sin embargo fue el primero

que logró observar con un tamaño razonable una bacteria,

y por eso y otras cosas (investiga la botánica, las abejas, las células de la sangre)

hoy se habla en Wikipedia de van Leeuwenhoek como se habla de Pasteur,

como padres o pioneros de la ciencia microscópica,

de la microbiología.

Van Leeuwenhoek era un viejo comerciante neerlandés Nuria

es aquella concursante que no llegó hasta la final en Op. Triunfo,

unas horas unos votos la arrancaron del estatus finalista, yo leía

un librito sobre bases de la ciencia para niños donde hablaban de van Leeuwenhoek y dentro del televisor alguien decía

ahora, Nuria, abandona la Academia,

y después una final donde Chenoa donde Rosa y Bustamante y no sé quién ya no recuerdo qué cantaron,

y después el libro hablaba de Pascal y Robert Hooke del molibdeno, y de Nuria nadie hablaba y me doy cuenta

de que no llegué a saber muy bien cómo es su rostro, si la viera por la calle

no podría reconocerla;

conocía bien los rasgos de los otros concursantes, resultaban familiares,

conocía bien los rasgos de Natalia y de Naím Thomas (de Naím Thomas, no me jodas), y de Nuria

no he sabido nunca nada;

para el Deleuze de Mil Mesetas en los rostros de la gente proyectamos nuestra idea de los rostros y por tanto son pantallas; yo leía

un librito sobre bases de la ciencia para niños donde hablaban de van Leeuwenhoek mientras Nuria con su cara siempre en blanco abandonaba la Academia,

en el patio del colegio hablaban todos de Op. Triunfo y la final, y de Nuria nadie hablaba,

yo no hablaba y me quedaba sonriendo desde el borde de algún círculo de gente,

muy callado,

intentando no ser visto, deseando que en mi rostro mi pantalla no proyecte nadie nada.

Van Leeuwenhoek era un viejo comerciante de textiles neerlandés, Nuria Fergó es aquella concursante que no llegó hasta la final en Op. Triunfo,

ahora nadie los recuerda sólo Google por un día,

toda Historia es una historia de conquista, una historia de Occidente dice Vattimo,

toda historia de Op. Triunfo es una historia de Chenoa la mujer paradigmática en teoría de los géneros,

es la historia de la frágil joven guapa con su mezcla de lascivia y de inocencia, y esa luz de Taylor Swift cuando nos muestra sus mensajes amorosos a través de la ventana;

yo no hablaba y me quedaba sonriendo muy callado desde el borde de los círculos,

me quedaba sonriendo, intentando no ser visto, esquivando las miradas de los Otros,

sumergirse en el olvido es evitar las proyecciones ir borrando

las pantallas los laureles la sintaxis de los rostros ir borrando

los caminos de la historia.

ROSA x ELENA BARRIO

 

Rosa de España

Érase una vez, allá por el lejano año 2001,

cuando los adolescentes echaban la tarde

persiguiendo píxeles en la pantalla de su 3310 con una serpiente infinita,

una princesa que se coló en nuestros hogares a través de la caja tonta

sin pedir permiso.

No era la más bella del reino,

ni de su pueblo, ni siquiera de su casa.

Su cabello no brillaba como el Sol,

sus ojos no eran de jade intenso y

su cintura no podía cubrirse con un folio DIN A4.

Tampoco era demasiado espabilada (la dicción se le escurría entre los dedos)

pero había en ella algo, una combinación de voz, torpeza y ternura,

que la hizo merecedora del título que aún lleva.

Hoy en día no sabemos muy bien qué canta si aún canta

pero, cada vez que queremos echar la vista atrás

y recordar su salero y sus meteduras de pata,

la llamamos por el nombre 'Rosa de España'.

NATALIA x ALBERTO ACERETE

 

Quién te cantará

«la vida me es querida» mary shelley

1

cuando nació no escuchaba

eso duró un día y medio

con el sonido entonces se le escapó el rubor

con el rubor, como en dickens, le abandonó la dicha

al crecer sabía demasiado

al crecer escuchaba demasiado

leía alguna vez

era hiperconsciente del miedo que generaba

era triste

iracunda

bondadosa ante cualquier desvelo

se creía diminuta pero nos parecía enorme

tenía un padre y tenía una madre

tenía una vida acolchada también

no recuerdo si tenía hermanos

la llamábamos «franken» por el monstruo de mary shelley

un día, por presión o ganas de parecer buenas personas ante el claustro de profesores,

le grabamos un casete

lo envolvimos

la abrazamos

el rubor volvió por un día a sus mejillas

«vas a volverme loca», cantó ese curso sin parar

era franken

era fea

nos hacía parecer horribles

era sin quererlo todo lo que siempre habíamos soñado

se creía tonta aunque la premiasen

creía ser quien le habíamos dicho que era

no era nuestra amiga aunque le engañásemos

ella nunca tuvo amigos

seis meses después ya no estaba en el colegio

2

fue una fiesta

así nos lo vendieron

la idea no la habíamos tenido nosotros

en lugar de al aula, aquella mañana de jueves íbamos llegando al parque

las mejores galas, ropas de entretiempo, chándals, mechas y cargamentos de bollería

antes de salir

las chicas se arreglaban en el baño de alguna casa

todo venía de los docentes

celebramos el día de la amistad

qué cursi el bucolismo

más cursi cuando nos hablaron

más cuando decían «nadie debería sentirse solo

cuando somos tanta gente»

«contaos, sentíos bien, tended puentes, cuidaos»

parecíamos un pelotón al que

el deber de hacer al resto sentirse a gusto

fuese a dar fusilamiento

«amor, qué nos das, amor», gemíamos, «si no nos interesas

con tus buenas intenciones»

dictadura de alegría y estupor

dictadura y vence siempre al oprimido

*

nos contamos por encima

éramos 32

tras un aplauso unánime, equivocado en detalle con la fiesta del abrazo

recitamos un padrenuestro

nos soltamos las manos sudadas

comenzamos a unirnos en pequeños grupos

cada uno se acercó a quien ya quería

de nuevo franken estaba sola

de nuevo nuestras ganas de quedar bien

«oh, miradla, qué oportunidad de ser buenos con ella»

la buscamos porque se escapaba

la rodeamos porque nos tenía miedo

nuestros gestos le cantaban individualmente:

«me di cuenta de nuestro error»

comenzamos a repartir detalles

también a ella le trajimos un regalo

«¿te gusta?», preguntábamos con insistencia

«sí», nos respondió,

«me siento emily brontë publicando con su nombre»

le propusimos correr

pero franken, hija de nuestro terror, tenía los pies muertos literalmente

dimos vueltas caminando

con unos altavoces jugamos a ser estrellas

leímos algo que alguien escribió

ella nos dijo: «os habéis acordado de mí

mejor de lo que yo me acuerdo de vosotros»

todas las chicas terminaron despeinadas

todas menos ella

«la alopecia puede ser virtud», se reía

de vez en cuando se acercaba algún profesor

«qué bien», repetía, con los ojos efervescentes

por primera vez franken ni leía ni escuchaba

se limitaba a bailar

inventamos historias sentados en la hierba

el curso de literatura fue muy rico aquel año

3

nos aprovechábamos de ella

nos aprovechábamos

no del modo en que alguien esperaría de un adolescente

había algunos que gritaban, insultándole

había otros que le tiraban del pelo

había quienes solo se reían de su paciencia tiñosa

y nos tendían la mano para reírnos juntos

los buenos salíamos ganando siempre

cumplíamos con nuestra labor

convertíamos en ventaja su escasez

manteníamos nuestra posición en el aula

las actas trimestrales nos premiaban

le debíamos el éxito

no se lo hicimos saber nunca

madurar era aprender a soterrar las furias de los puños contra el hígado

de los dientes contra los bordillos

siempre que hígados o dientes perteneciesen a otro

era pensar «mejor pasar audaz al otro mundo en el apogeo de una pasión

que marchitarse consumido funestamente por la vida»

era pensar y no expresarlo en alto

era sobre todo no expresarse en alto

de cara al claustro todos manteníamos la calma

4

hubo un antecedente

yo lo motivé dos semanas antes

puse por escrito que me sentía solo

porque los chicos se reían de mí

puse por escrito que bailaba en mi cuarto

puse por escrito mi temor a que nadie me quisiese nunca como si ya entonces nadie me quisiera

«lo ha dicho un chico, y no una chica»,

recalcó la profesora

la posibilidad del rechazo fue desde entonces mucho más vergonzante

¿busqué robar su protagonismo?

¿por qué pasados 15 días nadie me grabó un casete ni me dijo en broma

aunque fuese entre matojos

«es tuyo, pero no te creas que eres un ángel»?

¡¿que quise para mí la compasión?!

¡¿que siento envidia por no ser capaz

de generarme en vuestros recuerdos?!

al salir del aula se dirigió a nosotros

mientras la profesora todavía explicaba los deberes

pareció decirnos: «apuntad este día gris

porque se parece demasiado a mi esperanza»

en realidad dijo bien alto:

«queréis que sea Jude el oscuro

pero no

oh no

que os jodan

seré la favorita

como David Copperfield»

dejó la clase

los alumnos ni siquiera nos miramos

no sentimos la necesidad de mostrar asombro

franken se iba al monte, a espiarnos desde la maleza

nos daba igual

nos divertía completamente

fue como una maldición

lo intuimos

la escuchamos

creímos que era mejor no saber a qué se refería

5

esa tarde se lo robamos todo

unos sustrajeron la mochila

vigilamos los demás

del cajón robamos sus libros de literatura

el abrigo

el equipaje

alguien le sustrajo la ropa interior del vestuario

después de hacer trizas todo, lo repartimos por los retretes

sinfonías de cadenas

señor, siempre agradecemos las bendiciones del agua

siempre volvió con cosas nuevas

con cosas más caras incluso

nunca, ni siquiera entonces, abrió la boca

un día me dijo, en lugar de quejarse: «sé que me intuyes y no me juzgas

no es necesario que hagas nada

solo dime que me entiendes

y quédate callado

yo sé hacerlo bien

sé hacerlo porque creo en michael furney

que se parece tanto a nosotros»

me regaló un libro viejo, con el lomo arañado ansiosamente

la portada, jadeante, la había decorado con revistas

tenía escrito «los muertos» en minúsculas

no sé cuántos años pasaron hasta que me atreví a abrirlo

6

no olvidemos la fiesta

por fin estaba rodeada

así que entonces, en el parque solos

entonces

le dimos el regalo

se lo dimos

envuelto y contemplamos su cara de incredulidad

pero también de gratitud

su cara de miedo principalmente

la abrazamos

y nos sentimos tentados de confesar

tentados de desplegar nuestro poder y decirle

«no queríamos que te sintieses sola»

coreando «sola» para callarnos después, disfrutando de su eco

pero inclinamos el discurso, proclamándonos ganadores, y conseguimos que pareciera

que esta muestra de pertenencia al grupo, esta angustia

de orgullo racial llorado contra la adolescencia

quisiera decir «nos tendrás siempre a tu lado»

quiera decir «respira tranquila

porque con nosotros nunca volverá a pasarte nada»

un compromiso inquebrantable, a eso asemejaba nuestro orgullo

a eso el gesto de obsequiarla con un casete

un compromiso inquebrantable tantas veces

que pasado el tiempo, y tantas veces quebrantados de abandono,

tuvimos que aprender

a no confundir la miseria compasiva con amor

como ya sabía entonces ella

7

la tarde del regalo

en compensación nos trajo libros

se sentía en deuda

a los ya nombrados se sumaban

orlando de virginia wolf

silas marner de george eliot

el papel amarillo de charlotte perkins gilman

el texto menos antiguo fue la casa de muñecas de henrik ibsen

nadie quiso su detalle

otra vez supercherías

ante el rechazo evidente nos dijo: «hey chicas

no tengáis miedo de vosotras

yo me he aprendido la lección

sé cuál es el sitio que me corresponde»

me dejaron solo en la clase

como la dejábamos siempre a ella

guardé cada ejemplar en mi mochila

en casa tuve que coser ambas asas

me sentía afortunado en patrimonio

aquella tarde leí en lugar de estudiar historia

no sin miedo de llegar a comprender a franken

me encerré el fin de semana, fusilado por su aprecio

pasaron racimos de vidas ante mis ojos

nublados por sus facciones

engordé excesivamente los dos años siguientes

para crecer después perdiendo todo el peso

cené ligero a las 8 y media

porque la noche

llegó

como se estaba marchando la vida

8

¿saqué más provecho entonces o lo estoy sacando hoy?

si todo cuanto os he contado

no fuese real

la estrellas, su dolor, la caída de la industria, el conocimiento

¿qué derecho tendría

a hacerla parte de mi historia?

¿qué derecho a hacer de mí

parte de vuestra vida?

¿qué derecho

si es real

tengo a definirme?

9

pero el espejismo terminó el lunes

volvió a sentarse sola

traía un walkman

rebobinaba el casete con un lápiz

su mirada buscaba las nuestras

fingimos que nada había pasado

fingimos que nunca habíamos pisado el parque

el lunes ya no sabíamos grabar cintas

ya no podíamos decirle:

«habrá una segunda vez mejor»

cantó «vas a volverme loca» en el patio

oculta entre los arbustos

nunca nos encontró la mirada

he ahí que hasta junio nos huyese

siguió trayendo cosas nuevas

una única vez nos dijeron «esto es intolerable»

sin aclarar bien a qué se referían

¿debíamos volver a mentir?

¿era mejor callar?

no estoy seguro

el pelotón volvió a la vida, sin embargo

se le podía escuchar diciendo:

«tranquilos, somos felices»

«estad

siempre tranquilos»

10

no sé

grabamos cintas para mantener nuestra posición de niños buenos

aunque destruyésemos la industria

para no sentirnos solos

la utilizamos

sabíamos el daño que podíamos producirle

y no nos importó

nada nos importaba

nada nos ha preocupado hasta hoy

morirá

habrá muerto

desaparecerá como todas las personas que nos hemos cruzado alguna vez

seguirá dándonos igual

seguiremos sin pedir disculpas

seguirá dándonos igual como hasta hoy

franken sin rubor

aunque nadie vaya a perdonarnos

ALEX x ALEX PENA

GENO x CRISTIAN ALCARAZ

#sufrocomogeno

Me dijeron: te equivocas si la eliges a ella. Desde el sofá

tengo once años y todavía no me he duchado,

termino la partida de la game boy, cambio

de canal. Huelen fuerte mis hormonas.

En televisión Geno lleva una flor en el brazo. Analizo

su caída. La azafata entra con la decisión

y millones de hombres chiflan humildes y se mueven en sus casas

y humedecen sus pijamas. Me dijeron: si eres un hombre;

haz lo que hace un hombre. Desde el sofá

espero a que alguien me traiga la cena, observo

su caída. Me dijeron: primera y última expulsada del concurso.

Me dijeron: ningún hombre guarda sus álbumes coleccionables.

-Salvar/espacio/Geno- Desde el sofá

sufro como ella mi derrota.

JAVIÁN x SAÚL F. BOREL

Javián

Javián, endeble efebo, pura esencia

– de nombre kitsch más triste que moderno –,

tenía el sueño torpe,

                                    sueño fino,

de que había alguna esperanza en Occidente.

Yo también lo compartía (en mis ojos

infantiles

su miel se transmutaba en alegría).

Después de una actuación premonitoria,

en un once de agosto lo expulsaban

(un mes después, lloviendo cromo y sangre

Manhattan constataba este suceso).

Tú canta, mi Javián, mediocremente,

mi cólera millenial, canta el trauma,

y déjame estar vivo o, en tus palabras,

morir y renacer en la existencia.

 

 

MIREIA x RODRIGO OLAY

Operación Triunfo

Lo conocí. Apenas era nadie.

Pero rápido vi que no era otro

más. Me acerqué. Le hablé. Me lo propuso

y no pude negarme. Oí el dinero

cayendo desde el cielo a manos llenas.

El chico lo valía. Era un prodigio.

No tardaron bastantes en unírsenos.

Formamos un buen grupo. Empezó todo.

Primero algunos bolos, poca cosa.

Luego aquella actuación tan celebrada.

Y entonces la locura, las ciudades,

los fans que nos seguían en la gira,

los estadios repletos. Y su luz.

Sus letras se aclamaban como salmos,

su palabra de música iba a misa:

gritar su nombre era ya un saludo.

Pero todo se jode. De repente

parecía olvidarse de quién era.

Las drogas lo engañaron. Se creía

que con su voz podía hacer milagros,

que era hijo de Dios, el Rey del Mundo

del Rock. Y se juntó con esa puta.

En las cenas bebía demasiado

y después nos decía tonterías

como que acabaríamos vendiéndole

a las aves rapaces del gobierno.

Empezó a haber rumores. No gustaba

aquel loco melenas con su broma

de amor y libertad y desastrados

hippies sucios creyendo sus parábolas.

La juventud se estaba corrompiendo.

Y fueron a por él. A por nosotros.

Para entonces él no entendía nada

empeñado en cargar su cruz a cuestas.

Pero yo supe ver. Y de ese modo

recordé dónde estaba mi lugar

y le hice el mayor de los favores.

Le hice eterno, inmortal, un Superhit.

Si no es por mí hoy no sería nadie.

Aquel jueves cambió toda la historia,

y acabó. Yo cumplí con mi papel.

Ahora sólo debo hacerme a un lado

y esperar a que venga a agradecérmelo.

Sobra tiempo y soy rico: tengo treinta

monedas. Sólo tres cuesta esta cuerda.

CHENOA x VICENTE MONROY

Si alguna vez llamo a tu puerta vestido con un chándal gris, no abras (*)

Me quitaré la escafandra,

estaré respirando en el vacío

hasta las 2 a.m.

Pero si alguna vez llamo a tu puerta vestido con traje espacial, abre pronto,

hay una fiesta en tu universo,

no tardes en arreglarte,

nos vamos a perder el Big Bang.

Si alguna vez llamo a tu puerta vestido con tacones altos, no abras,

me quitaré la escafandra

para perder el aliento

y evitar decir algo hiriente sobre tu corte de pelo.

Si esa es tu elección final puedo entenderlo,

de todas formas nunca hablé con mi voz

y tú vives sólo en mí antes de las 3 a.m.

Pero si alguna vez llamo a tu puerta vestido con traje de buzo, abre pronto,

quiero verte llorar hasta las 4 a.m.,

me estás volviendo más cruel,

la humedad está creciendo,

tus manos son cristales rotos

y el cielo vive en tus venas.

Si te rascas las muñecas va a empezar a llover.

Así que, si alguna vez llamo a tu puerta vestido con traje espacial, no abras,

de todas formas prefiero tu jardín,

hay árboles y columpios,

estaré aprendiendo a atar cabos sueltos,

tu universo es un nudo marinero

y mi universo un marinero en un naufragio

con los cordones desatados.

Pero si alguna vez llamo a tu puerta vestido con tacones altos, abre pronto,

voy a romper las ventanas del cuarto de tus padres,

esta casa no es lo que se supone,

la construyeron sobre un cementerio indio

ahora los fantasmas de los indios vuelven todas las noches,

bailan la danza de la lluvia a las 5 a.m.

y no me dejan dormir.

Si alguna vez llamo a tu puerta vestido con traje de buzo, no abras,

se me acaba el oxígeno pero no voy a ahogarme,

usaré tu puerta como tabla de naufrago

y tu cabeza como isla desierta.

Voy a encender un fuego frotando tus huesos.

Pero si alguna vez llamo a tu puerta vestido de jefe sioux, abre pronto,

hay una fiesta en tu universo

con barra libre de agujeros negros.

Quiero bailar en tu salón la danza de la lluvia,

la última vez te pisé tantas veces

que lloraste de dolor hasta las 6 a.m.

Por eso, si alguna vez llamo a tu puerta vestido de isla desierta, abre pronto,

quizás esta vez tenga suerte

y no seas el reflejo de alguien,

podemos hablar de amor aunque no lo sintamos

acurrucados en la cama de tus padres

mientras la casa se inunda de lágrimas.

Pero si alguna vez llamo a tu puerta vestido con un chándal gris,

no abras,

no abras,

no abras,

me quitaré la escafandra,

deja que me ahogue y luego ahógate tú,

podemos ser dos fantasmas indios a las 7 a.m.,

atrapados para siempre en tu cuarto, en un rincón,

escondidos.

  

(*)

Poema compuesto por variaciones a partir de un fragmento de cada canción que cantó Chenoa a lo largo de las 17 galas de Operación Triunfo: Lía (Ana Belén), Otro amor vendrá (Lara Fabian), Lady Marmalade (Christina Aguilera, Lil’ Kim, Mya y Pink), Sueña (Luis Miguel), It’s raining men (Geri Halliwell), Fallen (Randy Crawford y Sole Giménez), Te quiero, te quiero (Nino Bravo y Paloma San Basilio), Somebody else’s guy (Jocelyn Brown), Aprendiz (Malú), Mi música es tu voz (Naím Thomas y Juan Camus), Rosie Christmas (Donna Summer), Stop (Sam Brown), Last Dance (Donna Summer), Escondidos (Olga Tañón y Cristian Castro), The Best (Tina Turner), Maybe this time (Liza Minelli), El hombre del piano (Ana Belén), Quiero ser como tú (BSO El libro de la selva), Reflejo (BSO Mulán) y Bella y bestia (BSO La bella y la bestia).

ALEJANDRO PARREÑO x A.Z. PHADRIG

 

Carlos estaba vivo y yo aún no me odiaba

Estoy sentada en el sofá mientras tomo una sopa caliente.

El televisor proyecta imágenes de personas quince años más viejas.

Intento recordar cómo era yo misma hace tanto.

Una canción hortera me lleva directamente a los trece años.

Me veo más pequeña, solitaria, en el patio del recreo.

Recuerdo mi pasado y me parece más cercano que mi presente.

Carlos estaba vivo y yo aún no me odiaba.

Recuerdo canciones distintas a las que cantaba la gente por aquel entonces.

Bebo del caldo y me pregunto si aquellos fueron nuestros mejores años.

Bebo y observo y me pregunto si todo lo mejor ya ha pasado.

En la pantalla Alejandro dice que ha superado malos tragos.

La gente canta nostálgica y la música rebota en mi cabeza.

Miro atenta y me pregunto si ellos lo han hecho mejor que nosotros.

Ellos han salido adelante, pienso.

Ellos han avanzado quince años, pienso.

El tiempo les ha cambiado.

Apuro los últimos sorbos de la taza caliente mientras cojo el mando a distancia.

Cambio el canal y cierro la puerta a todo lo que nunca fui.

Apago el sonido para callar las voces de los planes pendientes.

VERÓNICA x TIVE MARTÍNEZ  

one day I’ll fly away

los jóvenes de ahora tienen que saberlo

entender febrero de 2002  —la noche

que 15 millones de españoles soñaron

conmigo con escapar volando de la cárcel

de la fulgente mediocridad —la noche

que mi espíritu y mis glúteos

fueron uno y alado triunfo

la juventud de España ha de verme

dominando la espuma agitada —15 años

después olas acaban en mi vientre de roca

soy dueña de mi destino en otros mares

orcas asesinas me sonríen —15 años

de distancia me acogen en su regazo

y no temo el día en que el sueño termine  

 

GISELA x ROCÍO TORRES

Gisela marcó mi infancia. Chenoa también. Pero es que a Gisela la conocí.

Tengo una foto con ella en una presentación de La Bella y La Bestia que salió en el periódico. O sea, salir en el periódico es un big deal. Salir en el periódico con 5 años con Gisela es lo mejor que me pudo pasar después de romperme un brazo en el Palacio del Hielo.

Según su biografía en su página web, Gisela Lladó, con sus ojitos de otoño caramelizado, nació el 1 de enero del 79 en la cosmopolita ciudad de Barcelona. Gisela tiene 18 años más que yo. Lol.

Cuando tenía 4 años decidí que de mayor iba a ser cantante, y todas las mañanas me subía a la mesa en mi clase de infantil y no me bajaba hasta que me ponían Aquella Estrella de Allá y la cantaba y bailaba sola delante de toda mi clase. Todas las mañanas.

https://www.youtube.com/watch?v=7L4I5OCJctM

Cuando mi madre se quedó embarazada de mi hermano y no sabíamos si iba a ser niño o niña, yo quería que fuese una chica y de paso se llamara Gisela o Chenoa, y así, aunque no lo hubiera vivido, llevaría dentro la esencia del espíritu OT.

Según la biografía de Gisela, uno de los recuerdos más gratos que recuerda como artista es cuando a su 18 cumpleaños la tuna fue a darle una serenata.

Con 8 años seguía obsesionada con OT y con ser cantante, y mi mejor amiga Elena y yo hicimos el pacto de presentarnos una a OT y otra a Súper Modelo 2016 cuando las dos tuviéramos 18 años. Este es uno de los recuerdos más gratos que recuerdo como artista, como dice Gise.

Que en 2016 haya sido la reunión de OT es muy importante, porque 2016 estaba siendo un año súper importante, pero, que encima hayamos tenido la suerte de ver en la tele la coreografía de Europe’s living a celebration, el abrazo de reconciliación entre Chenoa y Bisbal y a Rosa de España defendiendo el fitness, es digno de meter al 2016 en el top 10 de años de la historia de España y en el top 3 de años de la historia de mi vida.

Gracias a OT he aprendido que los pendientes largos son atemporales y que, en la vida, voy a tener momentos complicados donde voy a tener que pedir un poco de apoyo y respeto, porque, aunque a veces no lo parezca, soy humana, pero voy a recuperarme y voy a comerme el mundo.

Gracias a OT, ahora Gisela puede enseñarnos a beber agua de una forma divertida en su canal de Youtube.

Gracias a OT creo en perseguir mis sueños y arriesgarme con el pelo aunque sepa que me voy a arrepentir. Gracias a OT los millenials tenemos ropa puntera en Humana por 1 euro hasta dentro de 20 años.

Gracias a OT existe todo y existo yo. Gracias a OT existen la amistad, el amor verdadero, las OTP’s, la música y cantar a dos voces.

https://www.youtube.com/watch?v=cEM1W58o9wg

OT estará siempre presente y servirá eternamente como tema de conversación con el crush de  Instagram de turno.

OT siempre estará a mi lado <3

https://www.youtube.com/watch?v=LQefpy2HS9E

DAVID BUSTAMANTE x XAIME MARTÍNEZ

El cielo sobre nuestras cabezas

 

1.  El futuro

Cuando uno se aproxima, la hinchazón de las velas aparenta

una tensa cualidad simbólica.

                                    Los barcos, aún sujetos, anticipan

la batalla y las máscaras de reyes y soldados confundiéndose en sus rostros

—dime, rey de Asiné, ¿podré contar tu cuerpo entre los cuerpos de los muertos?—

y sobre el sueño de un oficial de segunda de la construcción

que ha llegado de un pueblo junto al mar de Cantabria,

que dice emocionado una canción de Luis Miguel o del Puma,

que se metió en la tuna infantil de su colegio y desgraciadamente

no es perfecto en nada;

sobre sus 15 sueños

se alzan los muros fantasmales                  de la perdida Ilión.

2. 2001

 

«Nos hicimos millonarios con 19 años.

Miré el banco y nunca había visto

tanto dinero en mi vida.

Éramos carne de psiquiatra»

y de gargantas irritadas y personas que dudaban si se debe

lamer o no la tapa del yogur

y de aquel viento extraño

que movía las paredes de la casa en que estuvimos encerrados               varios meses,

los más ásperos meses del invierno.

En ciertas ocasiones añorábamos

los palacios de verano acostados en laderas, las terrazas,

y las muchachas sedeñas que traían sorbetes

y una mierda.

Mi vida era una mierda antes de entrar:

por 19 años esperé la llegada de un momento como este

aunque no es  la cuestión.

Sí es cierto que al igual que los demás

oíamos las voces que cantaban solo para nosotros

voces que nos hablaban de las muertes y los nacimientos

indistinguibles sobre los crepúsculos magnéticos del set

pero

en cualquier caso

valió la pena lo que era necesario para estar contigo, amor.

Recuerdo todavía el sobre rosa, la inocencia

perdida de la televisión española que se guardaba en ese sobre,

los miembros del jurado temblando en el plató como las velas

que sospechan el fin de la contienda, el abrazo que arde de un señor con bigote y que es mi padre.

Y la intuida imagen, por supuesto,

 —tal vez un holograma que nace entre los muros —

de Paula Echevarría.

¿Cómo iba a estar contento de otra muerte?

«Dios mío de mi vida y de mi corazón, gracias».

3. El diamante

Pero en algún lugar de Yugoslavia

podemos contemplar una enternecedora escena.

Tres hermanos aguardan el regreso del rey.

El primero, que agita su barbilla, está pensando

que nunca habrán de unirse los afanes

de la Iglesia de Roma y la de 15 cabezas.

El segundo vigila imperturbable la lejana

puerta de las cocinas.

El tercero, que aún está llorando,

sujeta entre sus manos las gafas

de sol de alguien que se fue.

Y en el mes que sucede a la silenciosa cena

—un solo mes que dura lo mismo que mi adolescencia,

que las mentiras y el amor insólito,

un mes como una masa de agua que se intuye

cuando llega la noche—

                                                      dos de los tres hermanos

mueren entre  terribles sufrimientos.

¡Monarcas deshonrados que trituran

diamantes en la crema de avutarda

y causan melancólicos sangrados en las vísceras

de la azulenca burguesía serbia!

¿Y qué fue del tercero?

                                                      Ay, el tercer hermano.

Cuando salió del baño de su casa

llevaba entre sus manos

una piedra hermosísima,

como un espejo esférico partido a la mitad

y cubierto de mierda.

JUAN CAMUS x LUNA MIGUEL

Tú tenías pelo y yo te amaba.

Ahora eres calvo.

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