PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Lit

Cómo la escritora más famosa de México fue reducida a esposa, amante y musa

H

 

La edición española de 'Reencuentro de personajes', una novela de la escritora mexicana Elena Garro, ha suscitado una enorme polémica en Twitter

Xaime Martínez

02 Diciembre 2016 18:20

"Mujer de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, inspiradora de García Márquez y admirada por Borges".

¿Eso es Elena Garro, la famosa novelista mexicana?

Según parece, para la editorial Drácena sí: el pasado 30 de noviembre una usuaria de Facebook subía una fotografía en la que se puede ver la faja del libro, que fue publicado en España hace unas semanas.

Esto ha desatado una ola de indignación en todas las redes sociales, y especialmente en Twitter, donde los usuarios han acusado a la editorial de desdibujar la figura de la escritora.

Elena Garro —que es con toda probabilidad una de las escritoras latinoamericanas más importantes del siglo XX— es definida en el texto promocional exclusivamente por su relación con los hombres, y no por ser la autora de obras clásicas como Los recuerdos del porvenir o la propia Reencuentro de personajes.

No solo la faja del libro, sino que también el texto de la solapa ha despertado polémica: en él se dice que la novela "germina del odio que Elena Garro le profesó desde su divorcio y de la forma más irritante posible a su exmarido, el Premio Nobel Octavio Paz".

Es decir, el complejo y a veces oscuro posicionamiento estético, ético y político de Garro no proviene de sí misma, sino del odio por su exmarido. Una vez más, la mujer difícilmente puede ser la acción, solo la reacción.

De cualquier forma, la avalancha de críticas ha llevado a que la editorial retire la faja y pida disculpas. Según afirman en su Twitter, ya han dado aviso a distribuidoras y librerías para que retiren el elemento que ha suscitado la polémica.


En unas declaraciones a PlayGround, el también escritor mexicano Juan Pablo Villalobos se lamenta de que "un gesto positivo por parte de la editorial, que son las ganas de publicarla" se haya visto enturbiado por un "error bastante burdo" en la promoción del libro, especialmente con las dificultades que se les ponen habitualmente a las escritoras mexicanas para dar a conocer su obra incluso dentro de su propio país.

De cualquier forma, en el caso Elena Garro ya no hay marcha atrás, y parece que se está generando un interés creciente en todas partes por la obra de la escritora mexicana como respuesta a la actuación de la editorial.

Mucha gente aún se pregunta ¿quién es Elena Garro?

Elena Garro, nacida en 1916, desarrolló una intensa carrera literaria como dramaturga, novelista y cuentista. Su novela de 1963 Los recuerdos del porvenir fue uno de los hitos fundamentales del realismo mágico (denominación que, por cierto, ella nunca aceptó porque decía que no era magia sino la auténtica cosmovisión de los indígenas).

Igualmente, sus obras de teatro tuvieron un importante papel en el desarrollo de un teatro fantástico.

Creaciones como "Un hogar sólido" —incluida en la Antología de la literatura fantástica de Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casaresh— han pasado a la historia de la dramaturgia por incorporar los fantasmagóricos personajes que habitan el imaginario mexicano.

La controvertida historia personal de Elena Garro, por otra parte, le ha dotado de una cualidad mítica comparable a la de escritoras como Anaïs Nin o Sylvia Plath.

Según Juan Pablo Villalobos, Garro es una "figura incómoda porque su vida y su literatura se han mezclado muchas veces de manera oportunista o morbosa, y evidentemente el hecho de que Elena estuviera casada con Octavio Paz —no solo el Poeta de México, sino el hombre-institución de la cultura mexicana— marcó lo que pasó después con su vida".

Es cierto que una de los elementos más conocidos del periplo vital de Garro fue su matrimonio y subsiguiente odio con Octavio Paz, que la llevó a afirmar:

"Yo vivo contra él, estudié contra él, hablé contra él, tuve amantes contra él, escribí contra él y defendí indios contra él. Escribí de política contra él, en fin, todo, todo, todo lo que soy es contra él [...] en la vida no tienes más que un enemigo y con eso basta. Y mi enemigo es Paz".

Pero esto no resalta más que el machismo de un medio cultural que describe a una mujer por su enemistad con su exmarido. Verdaderamente, su enfrentamiento con el Premio Nobel no es sino un símbolo de su compleja y misteriosa posición vital.

Elena Garro se enfrentó al establishment del PRI y a la izquierda hipócrita que lo sustentaba, fue acusada de apoyar la matanza de Tlatelolco, vivió exiliada por diversos países de Europa junto a su hija desde los que escribía su obra, se dijo que tenía manía persecutoria, tuvo una relación con Adolfo Bioy Casares, murió de un cáncer de pulmón en la ciudad mexicana de Cuernavaca a causa de su compulsión fumadora y sí, odió muchísimo a Octavio Paz (como, por otra parte, hicieron Roberto Bolaño y los infrarrealistas sin ser reducidos a la etiqueta de "enemigos de Paz").

En resumen, no deja de resultar llamativo que se haya constreñido a una escritora como Garro a los estrechos límites de la exmujer de Octavio Paz.

¿Qué pasaría si describiésemos a Francis Scott Fitzgerald como el exmarido de Zelda Fitzgerald que escribió toda su obra como reacción a la locura de aquella?

¿Qué pasaría si dijésemos que Pérez Galdós es sencillamente el amante despechado de Emilia Pardo Bazán?

¿Y qué pasaría si hablásemos de Vargas Llosa como el nuevo muso de Isabel Preysler?


share