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Este manual de educación sexual levanta ampollas en China, ¿pero es para tanto?

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Homosexualidad, transmisión de enfermedades sexuales y reproducción son algunos de los temas que trata el libro destinado a niños de entre 6 y 13 años

Alberto Del Castillo

14 Marzo 2017 14:29

Si hace unas semanas hablábamos de la gente de piel fina de Indonesia, hoy es el turno de hablar de un tema similar en un país del mismo continente: China.

El padre de un alumno de un colegio de una escuela primaria de este país posteó recientemente en Weibo, el Twitter chino, unas fotos del libro de la asignatura de educación sexual de su hijo. Libro que, por cierto, lleva en las escuelas una década.

Y, claro, aquellos a los que le encanta cogérsela con papel de fumar, están disfrutando mucho, haciendo de una frase de la mujer del Reverendo Lovejoy una de sus máximas: «¿Pero es que nadie va a pensar en los niños?» Precisamente porque se piensa en los niños, para eso se imparte esta asignatura de educación sexual a través de este libro que levanta ampollas en la gente más reaccionaria de China.

Homosexualidad, reproducción, abusos sexuales, temas de género y sexo seguro son algunos de los temas que plantea este libro, destinados a niños de entre 6 y 13 años.

La transmisión de sida a través de relaciones sexuales es un verdadero problema en China. Mientras que entre 1985 y 2005 apenas el 10% de la población se contagiaba así –el principal motivo de contagio eran las drogas-, ahora ese porcentaje alcanza cotas superiores al 90%. Lógico si se tienen en cuenta las palabras de Jing Jun, profesor en la Universidad de Beijing, que señala que la mayoría de los estudiantes no reciben educación sexual hasta el primer año de universidad.

Siendo China el país más poblado del mundo, las estadísticas hablan claro: la educación sexual es necesaria.

No obstante, la mayoría de los sectores se han posicionado en la defensa del libro y de la propia editorial, que también se mantiene firme. Afirman que el libro fue diseñado para tratar temas sensibles que representan una amenaza a la sociedad y así va a seguir siendo.

También Tong Xiaojun, profesor de la China Youth University of Political Sciences, ha señalado que los niños son curiosos sobre su nacimiento y, si su curiosidad no se ve cubierta de manera adecuada, pueden buscar ayuda en webs pornográficas. Lo cual nos lleva a pensar en qué pornografía va a haber en China, si hay más páginas que no se pueden ver que las que se pueden ver. Pero ese es otro tema.

A esta corriente de pensamiento liberal también se han sumado bastantes sectores de la educación, que creen que el camino a seguir es el que se está llevando a cabo. Una profesora de una escuela elemental de Beijing dijo a CNN que los libros han sido bien recibidos, sobre todo para educarles en tolerancia y para mantener una vida sexual saludable.

De todas formas, si ha tardado diez años en viralizarse el contenido, será porque no es tan grave. O porque las personas que lo han visto durante esta década no lo han considerado tan grave. Lo importante del asunto es que hay esferas claramente posicionadas y el libro va a seguir formando parte de la materia, por delante de lo que puedan decir los cuñados de China.

(Via CNN)

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